| 11 de Octubre de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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Pedro Sánchez y Pablo Iglesias
Pedro Sánchez y Pablo Iglesias

Si el PP hiciera lo que hace Sánchez, no duraría ni un minuto en el Gobierno

Liberticida, opaco e invasivo: Europa y Reporteros sin Fronteras añaden más pruebas del carácter regresivo de un Gobierno que, de tener otro color, sería rápidamente frenado.

| ESdiario Editorial

 

El Gobierno de Sánchez ha quedado definitivamente retratado con dos noticias conocidas en 24 horas de extrema gravedad: de un lado, el veto europeo a su intento de asalto al Poder Judicial. Y de otro, la denuncia de Reporteros Sin Fronteras a su actitud ante la libertad de información, resumida en los reiterados ataques del socio del PSOE a los medios de comunicación y en el impulso, desde Moncloa, del llamado "Ministerio de la Verdad".

Empezando por la justicia, el Ejecutivo ha presentado como una renuncia voluntaria o un acto de generosidad su renuncia a renovar el Poder Judicial saltándose la Constitución e impulsando, con sus socios, una ley ad hoc para lograrlo por la puerta de atrás, precedida por otra normativa igual de sectaria que paralizaría el órgano hasta que fuera definitivamente asaltado. 

 

Se trataba de un siniestro  plan que atacaba la separación de poderes, minaba a la propia democracia y pretendía hacer con la Justicia española lo mismo que, de facto, ya ha hecho el Gobierno con la Fiscalía General del Estado: someterla al interés del Gobierno, lesionando su independencia y convirtiéndola en un apéndice más del poder político.

Solo por haberlo intentado, quedan descritos los principios de un Gobierno que hubiera logrado su objetivo de no encontrarse el freno de Bruselas, por una vez eficaz en su respuesta a los múltiples abusos impulsados por Sánchez, el presidente menos votado desde 1978 pero también el más abonado al decreto y el exceso.

Sánchez llegó a Moncloa denunciando unos abusos que ahora multiplica, con el silencio de quienes le impulsaron

De otro de ellos ha dado cuenta la asociación que más vela por la salud de la información, Reporteros Sin Fronteras: su informe anual deja muy mal parada la actitud del Gobierno ante los medios de comunicación, en una línea similar a la ya expresada por el Departamento de Estado de la Casa Blanca, que hace nada también denunció la invasiva política gubernamental en el ámbito de la libertad de información.

Sin Transparencia

Si a ambas críticas se le añaden las incesantes resoluciones del Consejo de Transparencia, todas ellas señalando la opacidad de Moncloa; o el intento de lanzar un "Ministerio de la Verdad" con la excusa de perseguir bulos que generalmente salen del Gobierno; el cuadro final es demoledor.

Afirmar que el sanchismo es liberticida, invasivo y opaco no es ninguna elucubración: es la consecuencia formal, oficial y documentada de sus actitudes, de sus decisiones y de sus intentonas en demasiados ámbitos. Por mucho menos, el propio Sánchez justificó el relevo forzado de Rajoy. Y por bastante menos también, los mismos que ahora callan le impulsaron.