| 25 de Septiembre de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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Revilla, junto a Mañueco y Barbón
Revilla, junto a Mañueco y Barbón

El extraño gesto antipático de Revilla con el Rey en la Cumbre de Presidentes

El presidente de Cantabria mantuvo una actitud muy rara en el saluda de don Felipe en Salamanca, pero se encontró con la elegante respuesta que merecía.

| Yolanda Lorenzo España

El presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, ha tenido un gesto confuso en el saludo oficial que el Rey ha brindado, en compañía de Pedro Sánchez, a todos los presidentes convocados para la Cumbre Autonómica que se celebra este viernes en Salamanca.

Don Felipe entró en la Plaza Mayor de la capital helmántica a saludar uno a uno a los presentes, alineados según un protocolo que puso en primer lugar al lendakari vasco, Íñigo Urkullu, que saludó educadamente al Monarca y charlaron unos segundos, al igual que con el andaluz Juanma Moreno, el castellanomanchego García Page o, entre otros, el gallego Feijoó.

 Pero la escena más llamativa, aparte de una broma con el socialista Page a cuento de su mano vendada, vino al encontrarse don Felipe con el habitualmente hablador Revilla, que protagonizó un momento de aparente tensión al negarse a intercambiar palabra alguna con don Felipe pese a que éste pareció intentarlo parándose ante él.

 

 

Al ver que Revilla no respondía a su saludo verbal y se limitaba a saludar con la mano en el pecho y un gesto en la cara, el Jefe del Estado decidió continuar con la ronda de saludos. La escena fue aún más llamativa al comprobarse, segundos después, que el presidente cántabro sí intercambió algunas palabras con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

Curiosamente, sí se escucharon numerosos Vivas al Rey de vecinos ubicados en el entorno que contrastaron aún más con abucheos para Sánchez, con reproches sonoros a su gestión sanitaria y económica y algún grito de "traidor" y algunos "Viva Ayuso" muy audibles.