| 29 de Noviembre de 2022 Director Antonio Martín Beaumont

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Irene Montero
Irene Montero

Podemos refuerza su feminismo radical y opta por Montero como punta de lanza

La formación morada afronta su “uni de otoño” como un rearme ideológico que apuntale su posición de izquierda radical en el panorama político de cara a las próximas autonómicas

| M. Centeno España

Podemos ha redoblado estas últimas semanas su postura radical dentro del Gobierno de coalición liderado por Pedro Sánchez, presionando a la parte socialista del Ejecutivo en cuestiones como la Ley Trans o los impuestos extraordinarios a la banca y las grandes fortunas. Todo ello con un único objetivo: resurgir e imponerse como opción predominante en el espectro político de la izquierda radical. 

Y es que la llegada de Yolanda Díaz con su plataforma “Sumar” pone en riesgo la supervivencia de Podemos como formación, y más después de que la vicepresidenta del Gobierno haya anunciado que dentro de poco revelará qué hará con su futuro político, si se presentará como posible candidata a la presidencia del Gobierno y qué siglas escoge para hacerlo (algo que está más que “cantado”).

Pero desde Izquierda Unida, socio de la coalición Unidas Podemos, tampoco son los mejores amigos de los morados en este momento. Hasta tal punto llegarían las diferencias que el líder de la formación, Alberto Garzón, habría evitado, junto a Díaz, acudir a la “uni de otoño” que Podemos convoca cada año para escoger a sus representantes vía primarias para las elecciones que se produzcan en cada año. 

Como en 2023 está previsto que se produzcan en mayo los comicios autonómicos y municipales, Podemos quería tomarle el pulso a su militancia y constatar que siguen vivos. O eso es lo que apuntan fuentes del partido. La realidad es otra. Los morados se enfrentan a las que podrían ser sus últimas elecciones antes de la debacle electoral. Los de Ione Belarra ven cómo, poco a poco, su base electoral se pasa a la de Díaz y, muchos otros, deciden incluso atravesar el espectro ideológico y votar al centro-derecha como protesta por la nefasta gestión de estos últimos casi tres años en Moncloa.

Y como última opción para frenar esa sangría de votantes que huyen despavoridos, Podemos ha optado por reforzar la línea feminista de la organización, dotándola de más protagonismo si cabe, con Irene Montero a la cabeza. De hecho, la ministra de Igualdad ha señalado este sábado en uno de los actos de esa “uni de otoño” (que tiene previsto durar hasta el domingo), que el feminismo es “el movimiento internacional más capaz de democratizar nuestras economías y construir otras formas de vida en donde todos y todas tengamos vidas que merezcan la pena ser vividas”.

Así lo ha apuntado al tiempo que ha defendido las leyes de género aprobadas por el Gobierno, sin mención ninguna, por supuesto, al último asesinato de una niña a manos de su madre. Es el caso de la pequeña Olivia, que sufrió una sobredosis de pastillas en el Cola Cao que le había preparado su madre, quien había asegurado que prefería matar a la cría que dejarla con el padre, el cual había ganado su custodia después de 28 denuncias falsas por violencia de género. 

Dos días tardó Montero en denunciar tal crimen y mostrar su solidaridad con el padre. Pero la ideología de Podemos, la del feminismo radical, es incompatible con ese tipo de actos despreciables que reflejan que la violencia puede cometerse en ambos lados del género. La antítesis de la ideología de género morada. 

En el acto también ha intervenido Ángela Rodríguez, secretaria de Estado de Igualdad, quien se ha reído de los que la insultan por su peso leyendo mensajes de “haters” en redes sociales que la comparan con una ballena o que le aconsejan que refuerce su botón de la camisa “por sus kilos de más". Mensajes despreciables también que Podemos usa políticamente en el acto.

“Es importante recordarnos entre nosotras que todos los cuerpos son válidos, eso también tiene que ver con el feminismo, es defender la libertad ante la disciplina y la violencia”, ha asegurado Rodríguez durante la conferencia este sábado por la mañana.

Otro de los rearmes ideológicos de Podemos ha sido el de la Ley Trans y la defensa del colectivo LGTBI. Por ello quieren sacar pecho de la nueva norma: “Si no vamos a defender que las personas trans lleguen a los lugares de poder no es nuestra política. Mi política es para que la que las personas más excluidas de la sociedad tengan más derechos ”, decía Lucía Peker, periodista próxima a Podemos. 

Sin embargo, desde Podemos se evita entrar en la polémica con el PSOE sobre la autodeterminación de género, los retrasos parlamentarios en la tramitación de la ley o los constantes choques en Moncloa por la redacción de la ley. En resumidas cuentas, redoblar la radicalidad para diferenciarse del PSOE, ya de por sí escorado a la izquierda, y tratar de hacer sombra a una Yolanda Díaz que promete robarles buena parte del pastel electoral.