25 de Febrero de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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El bipartidismo sigue por encima del 50% de los votos.

La letra pequeña del CIS: Cataluña engrasa la maquinaria del bipartidismo

Juntos, PSOE y PP suman más del 50% de los apoyos de los ciudadanos consultados y todo indica que el famoso sorpasso de Podemos suena a pasado. Si acaso sería el de Rivera a Iglesias.

| Charo Zarzalejos España

La experiencia nos demuestra que para gobernar no basta con ganar, salvo que el triunfo sea por mayoría absoluta. Un grupo pequeño puede resultar decisivo a la hora de conformar mayorías. Sin embargo, el último CIS ha venido a corroborar lo que los dos grandes partidos anhelaban: que el bipartidismo resiste.

Juntos, PSOE y PP suman más del 50% de los ciudadanos consultados y todo indica que el famoso sorpasso de Podemos suena a pasado. Ahora el único sorpasso imaginable, aunque no fácil -al menos de momento-, es el que Ciudadanos pueda dar a Podemos, que según el CIS continua siéndola tercera fuerza pero con una clara y constante tendencia a la baja.

No cabe decir que los resultados arrojados por este último trabajo de intención de voto haya invitado a los populares a tirar cohetes, pero sí a reafirmarse como primera fuerza política “con todo lo que está cayendo”. No obstante, las sucesivas encuestas del propio CIS indican una clara tendencia a la baja del partido en el Gobierno pero “manteniendo una fortaleza que nos llena de esperanza”, indican en Génova.

Creen en la dirección del PP que en la actual coyuntura “es normal que todo el mundo mire al Gobierno y no hay Gobierno en el mundo que logre satisfacer a todos. Es difícil imaginar una coyuntura más difícil y gestionar la preocupación por la economía y, al mismo tiempo, un desafío secesionista sin precedentes produce, quiérase o no, un enorme desgaste, sobre todo cuando al lado tienes partidos que venden recetas exprés como si las cosas no hubiera que pensarlas. Cuando no se gobierna, o no se ha gobernado, es muy fácil hablar”.

La reflexión va dirigida, de manera especial, a Ciudadanos, que es el único partido que ve aumentadas sus expectativas. Sin duda por su discurso sobre el 155, que se produce en un momento en el que una enorme cantidad de españoles, ante el desafío catalán, han comprado mejor el sencillo discurso de “155, ya” frente al más cauto del Gobierno, que necesariamente “tiene que ser más prudente y tener en cuenta muchas consideraciones. Los partidos pueden apoyar, pero al final la responsabilidad, al que se le exigen cuentas es al Gobierno, no a la oposición, por leal que ésta sea”.



El PP tenía testada desde hace semanas una fuga de votos hacía el partido de Albert Rivera, que “ha coincidido exactamente con la crisis catalana” y ahora de lo que se trata es “de medir bien los pasos”. Creen en Génova que los resultados que puedan arrojar las elecciones catalanas no son transferibles a unas elecciones nacionales. “Allí tanto los socialistas como nosotros, cada uno con nuestro discurso, tenemos que hacer un esfuerzo especial. Es exactamente lo mismo que ocurre en el País Vasco”.

Efecto Sánchez

Los socialistas no ocultan su satisfacción. No cabe duda que su estrategia final es ganar al PP, convertirse en la primera fuerza. Las distancias, según el CIS, se van acortando; pero lo cierto, y así lo indican desde Ferraz, el famoso y temido sorpasso de Podemos “es algo que ya pertenece al pasado. Somos la primera fuerza de la izquierda y la única alternativa real al PP”.

En el PSOE están convencidos de que su postura de apoyo al Gobierno y al régimen del 78 ha sido bien entendida. Y aplaudida

La dirección socialista tiene la seguridad de que su postura de defensa de la Constitución frente al secesionismo “aunque eso implique apoyar al Gobierno, en este caso de Rajoy, ha sido bien entendida por nuestra gente y más allá de nuestra gente. Un PSOE titubeante frente a quienes denuncian el régimen del 78 hubiera sido un error tremendo. Atacar lo que algunos llaman régimen del 78, en el fondo es atacar al PSOE”.

Creen que la imagen y el mensaje transmitido ha sido el correcto. “Los ciudadanos lo están sabiendo valorar”. A ello ha contribuido, indican en medios socialistas, “la actitud inteligente y clara de Iceta. Es verdad que ha habido alcaldes, muy pocos, que no han reaccionado como la mayoría, pero hay que ponerse en el pellejo de muchos de ellos. La inmensa mayoría ha resistido toda clase de oprobios y dificultades y Pedro se ha ocupado de hablar con ellos prácticamente todos los días. El PSC ha sido y es una pieza fundamental en la percepción que los ciudadanos tengan del PSOE y en este caso, hemos sumado sin discusión alguna”.

Cara a las elecciones catalanas, el PSC sabe que se tiene que trabajar muy a fondo la ciudad de Barcelona y va a tratar de atraer no sólo a votantes que se identifican como de izquierdas, sino a potenciales votantes de Ciudadanos “que están en campaña desde hace ya muchos, muchísimos días”.

En Génova y en Ferraz se coincide en una diagnóstico. Los nuevos -Ciudadanos y Podemos- han venido para quedarse, pero aquí solo hay dos partidos con la suficiente fortaleza para hacer frente a situaciones difíciles como la que se esta viviendo: PP y PSOE.