| 28 de Noviembre de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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El secretario general del PCE y secretario de Estado de Agenda 2030, Enrique Santiago
El secretario general del PCE y secretario de Estado de Agenda 2030, Enrique Santiago

El 'jefe' de Díaz reivindica el comunismo en medio de la ola represiva cubana

El secretario de Estado de la Agenda 2030 ha defendido el papel del comunismo en el mundo en vísperas de una gran manifestación contra la dictadura cubana.

| Andrea Jiménez España

El ala más radical del Gobierno ha sacado pecho y defendido a ultranza al comunismo, tras la conmemoración del centenario del PCE. Además, no solo al partido sino también a una ideología, que según el líder de la formación, Enrique Santiago, defendió los derechos sociales cuando más amenazados estaban. Sin embargo, lo hacen en un día en el que Cuba se enfrenta a una nueva revolución, la que quiere acabar con la tiranía del comunismo castrista, pese a que el régimen ya prepara su maquinaria para una nueva ola de represión.

"Siempre hemos sido la principal fuerza política a la hora de defender la democracia y las libertades públicas", ha asegurado el líder comunista en una entrevista en TVE, olvidando que siguen existiendo dictaduras, como la cubana, que siguen a raja tabla las doctrinas del partido.

Incluso, Santiago ha ido a más y ha llegado a asegurar que "las cartas de derechos que las Naciones Unidas aprobaron fueron posibles gracias a la derrota del nazismo y del fascismo" a la que contribuyeron en buena parte los comunistas, asegura, pese a que muchos de esos derechos están siendo cercenados de forma notable en la isla.

Además, para él, detrás de las protestas de hoy está el "conflicto" generado por el bloqueo que "desde hace 60" causa "buena parte" de los problemas económicos que, según ha indicado, motivan las manifestaciones. Así, ha indicado que es "lamentable" que siga existiendo este "bloqueo internacional" que todos los años es condenado por la Asamblea de Naciones Unidas y que "asfixia" económicamente al pueblo cubano, alineándose, así, con el discurso del Gobierno de la isla.

En esta misma línea ha afirmado que quiere que Cuba siga siendo un país en el que la gente hable en español pero que está "demasiado cerca" de Estados Unidos, que ha intentado anexionarse la isla en muchas ocasiones. "Ese es el problema de Cuba, el día que cesen esas agresiones se podrá abordar desde otro punto de vista una normalización de la situación en Cuba", ha apuntado.

También la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, ha defendido el papel histórico del partido en el que milita ya que representa "la lucha de tantas mujeres y hombres anónimos por los derechos sociales, la democracia y la igualdad. Su legado sigue hoy presente con el compromiso de hacer de la justicia social la seña de identidad de nuestro país", ha asegurado.

 

Sin embargo, la de este lunes está llamada a ser una nueva jornada de movilizaciones opositoras en Cuba, poco más de dos meses después de las mayores protestas de los últimos años en la isla. La oposición ha denunciado un aumento de la represión por parte del Gobierno, que a su vez ha cuestionado la supuesta instrumentalización política de las marchas y el papel en la sombra que tendría Estados Unidos.

Entre las reivindicaciones que aspiran a exponer en las calles figuran reclamaciones en pro de la liberación de los "presos políticos", el arranque de un diálogo que permita resolver la "crisis política, económica y social" y críticas contra la violencia atribuida al Gobierno en las protestas de julio.

Uno de los principales promotores de las movilizaciones, el dramaturgo Yunior García, ha adelantado en sus redes sociales que este domingo marchará "en solitario" y "en silencio" hasta el malecón de La Habana, con una rosa blanca, para simbolizar el descontento social y el recrudecimiento de las medidas represivas. A quienes quieran salir el lunes, les ha pedido que antepongan su "integridad física".

Una "provocación contrarrevolucionaria"

El Ejecutivo de Miguel Díaz-Canel, entretanto, ha defendido su veto frente a la "provocación contrarrevolucionaria" que se avecina, como la ha descrito esta misma semana el propio presidente. En este sentido, durante semanas y de forma pública, las autoridades cubanas se han esforzado tanto por justificar el rechazo a la manifestación como por alertar de los supuestos intereses ocultos.

Para el Ministerio de Exteriores cubano, quienes buscaron "el fracaso del socialismo" con las protestas del 11 de julio "andan frustrados y apurados en sus planes", por lo que conspiran con "acciones desestabilizadoras" con vistas a "provocar el incidente que desemboque en el estallido social que propicie la anhelada intervención militar".

El ministro de Exteriores de Cuba, Bruno Rodríguez, advirtió el miércoles a Estados Unidos de que no permitirá la "agresión persistente" contra la isla ni sus "intentos de alterar la tranquilidad ciudadana y dañar la paz social". Para el canciller, se trata de una "agresión" organizada "desde el exterior" y en la que se emplean "agentes internos".

Cuba considera que Estados Unidos está detras de la marcha organizada por los opositores al régimen, por lo que está en juego la supervivencia de la 'revolución' castrista

La Habana mira hacia Washington, al que ve como instigador último de estos nuevos desafíos. Considera probado que hay vínculos de los convocantes con Estados Unidos y que está en juego la supervivencia de la 'revolución' iniciada por Fidel Castro, en un momento en el que las autoridades cubanas reconocen que la isla atraviesa dificultades económicas.

La eliminación de la dualidad de divisas y la escasez de productos, agudizada por las restricciones para contener la pandemia de COVID-19, han contribuido a que la inflación se dispare. Los precios en el mercado informal se han disparado en diez meses un 6.900 por ciento, como ha reconocido el Gobierno.

El temor generalizado es que se repitan hechos como los del 11 de julio, un punto de inflexión en la escalada represiva a ojo de la oposición. Las autoridades cubanas informaron el 19 de agosto de que 67 personas habían sido condenadas por su implicación en las citadas protestas, en su mayoría con penas de entre diez meses y un año de cárcel.

Sin embargo, la organización Cubalex ha cifrado en más de mil las personas detenidas, de las cuales alrededor de medio millar seguirían entre rejas. Por su parte, Human Rights Watch (HRW) denunció en un reciente informe que hubo 130 víctimas de detenciones arbitrarias, malos tratos y procesos penales abusivos, mientras que al menos un manifestante perdió la vida.

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El ministro de Asuntos Exteriores, UE y Cooperación, José Manuel Albares

Mientras tanto, el ala socialista del Gobierno calla y prefiere mantenerse en un segundo plano al respecto de la situación. De hecho, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, se ha limitado a defender que España trata temas de Derechos Humanos en su diálogo con Cuba y se retrotrae a julio, cuando reclamó "la libertad de manifestación y la liberación de periodistas detenidos".

Aún así, ha convocado este lunes por la mañana al encargado de negocios de Cuba en España para pedir "explicaciones" por la decisión de las autoridades de la isla de retirar la acreditación al personal de la agencia EFE en La Habana.

Según han informado fuentes diplomáticas a Europa Press, el encargado de negocios, Eumelio Caballero Rodríguez, -que ejerce de embajador en ausencia de este, ha sido convocado este lunes "a primera hora de la mañana" en la sede de Exteriores para pedirle "explicaciones" por lo sucedido.

Además, la Embajada de España en La Habana también está "realizando gestiones con las autoridades cubanas para que devuelvan las credenciales a los periodistas de EFE y que estos puedan realizar su trabajo", han precisado las fuentes, sin ofrecer más detalles.

PP y Vox participan en una manifestación de apoyo

Por su parte, representantes de los principales partidos de la oposición, -PP y Vox-, asisten este lunes a la concentración que diversas organizaciones cubanas han convocado en Madrid en apoyo a las marchas que está previsto que recorran varias ciudades de Cuba en rechazo a las políticas del Gobierno de Miguel Díaz-Canel.

Por el PP, está prevista la asistencia de su secretaria de Internacional, Valentina Martínez; el portavoz adjunto de Exteriores en el Congreso de los Diputados, Pablo Hispan; y la portavoz de Iberoamérica en el Congreso, Belén Hoyo. En el caso de Vox, tiene previsto acudir su portavoz en la Asamblea de Madrid, Rocío Monasterio, quien precisamente es hija de padre cubano, han precisado desde el partido.

La cita tendrá lugar a las 20.00 horas en la céntrica Puerta del Sol de Madrid y ha sido convocada entre otras organizaciones por Archipiélago, que bajo el lema "por una Cuba plural, con todos y para el bien de todos", ha sido quien ha promovido las marchas en la isla.