| 20 de Octubre de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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El Rey y Sánchez, el pasado martes, en su primer despacho estival en Marivent.
El Rey y Sánchez, el pasado martes, en su primer despacho estival en Marivent.

Belarra introduce una cuña entre Moncloa y Zarzuela para que el PSOE se retrate

Podemos ultima su propia Ley de la Corona pese a que sabe que Moncloa ha pactado con La Zarzuela demorarla para dotarle de todas las garantías jurídicas y constitucionales.

| Miguel Blasco España

En pleno primer aniversario de la salida de España del Rey Juan Carlos I, sobre la Corona planea una nueva y reforzada ofensiva hostil de Podemos. Según explicó el propio Pedro Sánchez este pasado martes tras mantener la primera audiencia estival con Felipe VI, en el Palacio de Marivent ni se habló de la anómala situación del Emérito en Abu Dhabi, ni tampoco del proyecto de la nueva Ley de la Corona que la exvicepresidenta Carmen Calvo comenzó a tejer hace un año con el jefe de la Casa Real, Jaime Alfonsín.

A la espera de que el nuevo ministro de la Presidencia, Félix Bolaños, retome el dosier de la Jefatura del Estado, el PSOE trata de meter tierra de por medio con sus socios para salvaguardar al Monarca de la embestida de Podemos, el independentismo catalán y el nacionalismo vasco. Es decir, de la coalición Frankenstein al completo.

Moncloa ha desactivado las "urgencias" y, de acuerdo con Zarzuela, no quiere introducir en el actual avispero político esa ley que precisa del máximo "consenso constitucional" -el concurso de PP, Vox y Cs- y de todo el rigor jurídico posible.

Muy díficil con todos los órganos constitucionales enfrentados con el Gobierno. Por eso, Sánchez elogió en los jardines de Marivent el esfuerzo de Felipe VI en este último año por ampliar a la institución los máximos y más rigurosos estándares de transparencia.

 

 

Ione Belarra en La Zarzuela, en su toma de posesión como ministra ante el Rey y Sánchez.

 

Insuficiente para el segundo socio del Consejo de Ministros, que ultima su propia regulación contra el Rey y que pretende llevarla al Congreso en el próximo periodo de sesiones sin consenso previo con el PSOE.

Ione Belarra no hace más que completar el legado de Pablo Iglesias con una ley de la Corona que pretende maniatar al Jefe de Estado. Porque el Rey ni podrá libremente marcar su agenda ni pronunciar con independencia, la que marca la Constitución previo plácet de Ejecutivo.

En el borrador del texto que ultima Podemos, Felipe VI no tendrá ni autonomía en la gestión de su presupuesto, ni manos libres para decidir su agenda diaria, ni independencia para redactar sus mensajes públicos.

Y es que los de Belarra exigen que el Rey deje de hacer -según ellos- "pronunciamientos políticos". Es el peaje que los morados tienen que pagar por el histórico mensaje del Jefe de Estado el 3-O, tras el golpe de Puigdemont en Cataluña. La propuesta de Podemos no saldrá adelante en el Congreso. Pero el PSOE tendrá que retratarse. Ese es el objetivo real de Belarra.