| 05 de Diciembre de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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Puigdemont, y la central de TV3
Puigdemont, y la central de TV3

Puigdemont exige teledirigir la ideología y la contratación en TV3

Puigdemont quiere cargo y la tele. Y lo del reparto de Consejerías es pelusilla de butaca y siempre se puede arreglar… e incluso hacer que parezca un accidente

| Esther Jaén España

ERC y Junts, socios y mal avenidos en el gobierno en funciones de la Generalitat de Cataluña, retoman esta semana las negociaciones para intentar investir a Pere Aragonès presidente del nuevo gobierno catalán. Desde ambas formaciones insisten en que quieren hacerlo lo antes posible, ya que la cuenta atrás que se inició tras el revolcón propiciado por Junts al aspirante a presidente expira el 26 de mayo y, para esa fecha, de no haber sido investido, se procedería automáticamente a la repetición electoral. Pero la formación que teledirige Carles Puigdemont desde Waterloo sigue defendiendo con uñas y dientes sus líneas rojas: mantener la figura del presidente del Consell per la República (Consejo por la República) sobrevolando y tutelando cualquier gobierno surgido de las urnas y posteriores negociaciones y mantener el control férreo sobre la televisión autonómica catalana, TV3, que parece haber perdido (si no el control, sí al menos la confianza en el actual director de la televisión pública, Vicent Sanchis, nombrado hace cuatro años a propuesta del PdeCat de Puigdemont).

El nombre que el entorno de Puigdemont ha puesto sobre la mesa y va de boca en boca es del ex director del periódico La Vanguardia, José Antich, actual director del digital ElNacional.cat, la publicación online que mayor cantidad de ayudas y subvenciones recibe procedentes de las instituciones catalanas.

Antich – entienden fuentes del independentismo catalán‐ está por la labor de defender la causa de Puigdemont por tierra mar y aire, como antaño lo estuvo, según comentan varios de sus excompañeros de La Vanguardia, por defender la de José María Aznar, que fue, según estas mismas fuentes, quien “apadrinó” y sugirió el nombramiento al mismísimo Conde de Godó.

También le recuerdan en el diario El País, por su etapa como delegado en Cataluña de la publicación y apuntan ciertas polémicas que le acompañaron durante su paso por el rotativo de izquierdas. En las páginas de “Papel Mojado”, demoledor informe sobre la corrupción de la prensa elaborado por Reality News de la Revista Mongolia y publicado por Debate, se llega a afirmar en la página 87 que "Antich recibía periódicamente sobres con gratificaciones, a menudo en efectivo, según han explicado fuentes conocedoras de las tripas contables de la formación".

Se refieren en esta publicación, que data del año 2013 y nunca ha sido desmentida por los afectados, al PP de Cataluña, entonces presidido por el que años más tarde fuera Ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz. Y añade unas líneas después que “Fernández Díaz ordenaba que se entregara al periodista un sobre repleto de billetes, que en ocasiones podía llegar a sumar una cantidad equivalente a media mensualidad de El País”.

Antich, que salió de la dirección de La Vanguardia tras una buena temporada haciendo apología del independentismo, para horror, según cuentan quienes fueron sus compañeros, del mismísimo Conde de Godó, es hoy el hombre en quien Puigdemont confía para dirigir TV3 con mano de hierro y, sin lugar a dudas, a su favor. Sin embargo, en ERC ven con "espanto" la propuesta. Tanto que incluso piensan que podría ser una treta de los negociadores "puigdemoníacos", que saquen el espantajo de Antich por delante para que, finalmente, los de Oriol Junqueras acaben por aceptar pulpo como animal de compañía y lo que se les ponga por delante.

Según fuentes de TV3, no sólo se trata de hacerse con el control político de la televisión pública y de referencia de la parroquia independentista, sino que se intenta bloquear cualquier iniciativa de redimensión de la faraónica plantilla del ente público(2300 trabajadores en la Corporació Catalana de Mitjans Audiovisuals), así como de dar un golpe de mano a la política de contratación y subcontratación de productoras afines que, según denuncian los sindicatos del ente, vienen percibiendo contratos y encargos de producciones de forma arbitraria. TV3 y la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales serán desde esta semana el caballo de batalla del independentismo. Puigdemont quiere cargo y la tele. Y lo del reparto de Consejerías es pelusilla de butaca y siempre se puede arreglar… e incluso hacer que parezca un accidente.