22 de Enero de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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Illa e Iceta, tras la designación del ministro como candidato del PSC.

El PSOE defendió el aplazamiento electoral que ahora ve casi antidemocrático

Los candidatos socialistas Idoia Mendía y Gonzalo Caballero justificaron los retrasos de las elecciones del 5 de abril de 2020 al mes de julio para "garantizar el derecho a la salud".

| Javier Ruiz de Vergara España

 

"Ante esta situación excepcional se requieren respuestas excepcionales. Y los partidos hemos decidido dar respuesta a una situación inédita que se nos ha presentado, el aplazamiento de las elecciones. ¿Por qué?: Pues por que no se dan las garantías para celebrar unas elecciones garantizando a los ciudadanos el derecho a la salud y el derecho al sufragio".

Estas palabras de Idoia Mendía en marzo del pasado año, entonces candidata del PSE a las elecciones vascas del 5 de abril de 2020, finalmente aplazadas por el lendakari al mes de julio, demuestran que Pedro Sánchez maneja soluciones distintas a problemas similares.

Por que la desairada respuesta del ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, este jueves, a la intención de todos los partidos catalanes (salvo el PSC), de suspender las autonómicas del 14-F ante la tercera oleada brutal del Covid, demuestra que en Moncloa muchos comienzan a sospechar que los estrategas de Sánchez, con Iván Redondo a la cabeza, han podido cometer un grave error de cálculo con su operación Illa.

Pero no solamente fue Idoia Mendia la que apoyó el aplazamiento de las elecciones vascas. El candidato del PSOE gallego, Gonzalo Caballero, también respaldó la decisión de Alberto Núñez Feijóo, de sumarse a Íñigo Urkullu y a aplazar las gallegas para no poner en riesgo a los votantes.

Idoia Mendía, candidata del PSOE, justificando el 16 de marzo de 2020 el aplazamiento de las elecciones vascas por el Covid.

 

En ambos casos, en el de Mendía y Caballero, coincidía una circunstancia que choca con la que ahora planea sobre la llamada operación Illa. Ni la candidata vasca, ni el gallego, tenían grandes expectativas electorales frente a un Urkullu y un Feijóo que navegaban en los sondeos con una segura victoria electoral con amplísima ventaja en ambos casos sobre los socialistas.

No parece ser el caso del 14-F, en el que la designación del ministro de Sanidad ha supuesto un revulsivo para las opciones del PSC, según las últimas encuestas en empate técnico con ERC si los comicios se confirman en febrero. Tal vez por eso, Gobierno y PSOE se están movilizando en estas últimas horas para tratar de impedir un aplazamiento por la pandemia que hace un año defendieron sin matices.

Tanto el ministro de Justicia, Juan Carlos Campo, como el hombre fuerte de los socialistas catalanes en Madrid, José Zaragoza, advierten ahora que aplazar el 14-F sería "suspender la Democracia". Y el ministro José Luis Ábalos ha apuntillado: "Los procesos electorales son el corazón de la democracia y hay que ser muy exigente y muy exquisito a la hora de convocarlos. Exige mucho rigor".  Finalmente, al verse aislado frente al resto de los partidos catalanes, el PSC se ha abierto a retrasar los comicios hasta marzo.