02 de Agosto de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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Sánchez durante su discurso en el Liceo.
Sánchez durante su discurso en el Liceo.

Miedo en el PSOE a que la operación de Sánchez fracase antes de las autonómicas

El temor no lo es tanto al coste electoral de los indultos, puesto que no hay elecciones a la vista. Sino a que la mesa con la Generalitat descarrile más avanzada la legislatura.

| Ana Martín España

 

El "nuevo proyecto de país" que anunció Pedro Sánchez este lunes en el escenario del Liceo solo está, de momento, en su cabeza. Porque en la conferencia que pronunció ante 300 personalidades catalanas -entre ellos muchos empresarios- bajo el título Reencuentro: un proyecto de futuro para toda España no entró en ningún detalle. 

La decisión del presidente de aprobar en el Consejo de Ministros de este martes los indultos a los cabecillas del procés encarcelados abre una etapa de miedo escénico en el socialismo. Miedo a lo que pueda venir por parte del independentismo, que este lunes no tuvo reparos en plantar al presidente. Horas antes, el propio Oriol Junqueras se había jactado de que la medida de gracia demuestra la "debilidad" del Estado.

 

El miedo no lo es tanto al coste electoral de los indultos, puesto que no hay elecciones a la vista. Sino sobre todo a que esa mesa de diálogo entre en Gobierno de Pedro Sánchez y el de Pere Aragonés descarrile conforme avance la legislatura, dando la razón a quienes de entrada -el PP, Vox y Ciudadanos- han vaticinado el fracaso de esta operación reencuentro. Una en la que, según Sánchez, "hace falta diálogo, mucho diálogo y mucha concordia". 

El del descarrilamiento es el escenario que más temen los barones del PSOE, puesto que serán ellos los que pasen antes por las urnas salvo adelanto electoral imprevisto. Primero en Andalucía, después en el resto de comunidades salvo Galicia, Cataluña y el País Vasco. Y, salvo el castellano-manchego Emiliano García-Page, todos han respaldado la operación de altísimo riesgo político de Sánchez, uniendo así su destino al éxito o fracaso de la misma. 

Cuando Zapatero lo intentó con ETA

Salvando las distancias, los más veteranos en el PSOE recuerdan estos días el enorme batacazo que se pegó José Luis Rodríguez Zapatero durante las negociaciones con ETA del año 2006, en medio de una tregua que después quedó sepultada bajo los escombros del aparcamiento de la T4 de Barajas. 

El entonces presidente del Gobierno compareció el 29 de junio de 2006 para anunciar el inicio de un proceso de diálogo con la banda terrorista, que en marzo había declarado un alto el fuego permanente.

Después de varios meses de negociaciones, Zapatero proclamó en una rueda de prensa en La Moncloa celebrada el 29 de diciembre: "Hoy estamos mejor que hace un año". Y dijo más: "Dentro de un año estaremos mejor". Solo un día después, ETA respondió colocando una furgoneta bomba en el aeropuerto madrileño que reventó la operación diálogo.

A partir de entonces el socialista quedó escarmentado y ETA acabó derrotada por el Estado de Derecho, no convencida. 

El público asistente a la conferencia del presidente.

 

En La Moncloa no quieren ni oír hablar de fracasar, y remarcan que el clima creado en Cataluña a favor del reencuentro hará más difícil a Esquerra dar marcha atrás. En esa presión ambiental se enmarca también el acto de este lunes en el Liceo, entre cuyo público había nombres importantes. 

Entre ellos el presidente de la patronal catalana Foment del Treball, Josep Sánchez Llibre; el delegado especial del Estado en el Consorcio de la Zona Franca de Barcelona, Pere Navarro; el presidente del Cercle d'Economia, Javier Faus; el de Pimec, Antoni Cañete; el de Renfe, Isaías Táboas; el de Aena, Mauricio Lucena; el de Saba Infraestructuras, Salvador Alemany; y los secretarios generales de la UGT y de CC.OO., Camil Ros y Javier Pacheco.

También el director teatral y actor Josep María Pou; el escritor Eduardo Mendoza; altos cargos socialistas; el editor Javier Godó; Miquel Roca, uno de los padres de la Constitución; y hasta personalidades de la Judicatura y la abogacía: la jueza decana de Barcelona, Mercé Caso; y la decana del Colegio de Abogados de Barcelona, María Eugenia Gay; además del abogado y uno de los padres de la Constitución Miquel Roca.

La decana del Colegio de Abogados le dijo en un aparte: 'Ha sido muy importante'

Esto último fue especialmente llamativo, puesto que la decisión de Sánchez de indultar a los presos del procés en contra del criterio de la Fiscalía y del Tribunal Supremo supone de facto desautorizar al poder judicial. En un aparte con Sánchez, la decana del Colegio de Abogados le dijo: "Felicidades, la verdad que ha sido muy importante. Gracias y felicidades". 

"Ya es suficiente castigo", señaló el presidente ante su público del Liceo, un teatro que como él mismo recordó ardió en 1994 y pudo ser reconstruido "gracias al esfuerzo mancomunado de instituciones, de las empresas y de un gran espíritu de unidad ciudadana". Lo que no dijo es que el Liceo ha sido pasto de las llamas tantas veces en la historia que sobre él corre la leyenda en toda Cataluña de que es un lugar maldito.