| 04 de Diciembre de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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Pablo Iglesias, en un encuentro reciente con simpatizantes de Podemos.
Pablo Iglesias, en un encuentro reciente con simpatizantes de Podemos.

Purgas, intrigas y un líder en crisis amargan a Podemos su tercer cumpleaños

En el momento más decisivo para su supervivencia, tres años después de su irrupción en el tablero político, Pablo Iglesias ha colapsado con un escenario que no había previsto.

| Javier Ruiz de Vergara España

Desde su irrupción en el escenario español, sobre los partidos de la llamada nueva política sobrevuela un fantasma, el de la extinta UPyD de Rosa Díez. Podemos cumple esta semana tres años desde su aparición en el tablero político y para su líder, Pablo Iglesias, ese fantasma magenta comienza a tener peligrosos tintes morados

Y es que en concreto, fue un 17 de enero de 2014 cuando Iglesias presentaba su proyecto en el Teatro del Barrio del madrileño Lavapiés. Con tal motivo, Podemos ha creado este martes el hashtag 3AñosMorados con un primer tuit del líder:

Pero tres años después, los dos bandos en guerra en Podemos velan armas de cara al Vistalegre 2 con una percepción unánime: o Iglesias y Errejón firman una ahora improbable tregua definitiva y buscan ocupar el vacío dejado por el naufragio del PSOE; o, simplemente, corre el riesgo de desaparecer.

Aunque las últimas encuestas mantienen sus expectativas de voto -no pesca en el caladero socialista pero mantiene sus apoyos en el voto joven y urbano-, Iglesias celebra su tercer cumpleaños con el escenario más devastador de los posibles: guerra fratricida, purgas sin control, rebelión de las federaciones regionales -varias exigen su independencia de Madrid-, irrelevancia parlamentaria y cierto agotamiento del modelo de ocupación mediática y de las redes sociales.

En las últimas horas, dos dirigentes del reducido embrión fundacional del partido morado han hablado con tintes apocalípticos sobre el futuro de Pablo Iglesias. "Si Pablo pierde, Podemos desaparecerá", ha dicho Juan Carlos Monedero. "Si Pablo pierde, deberá abandonar la secretaría general", ha añadido Miguel Urbán.

Del auge al ocaso: las decisiones más cuestionadas de Iglesias

La historia del grupo de profesores universitarios de la Complutense reconvertidos en políticos tuvo su irrupción en las europeas de 2015. Podemos logró cinco eurodiputados y se convirtió en la cuarta fuerza política española. Todo un logro apenas a base de la presencia de Iglesias en varias tertulias televisivas, tertulias a las que se sumó posteriormente su fiel escudero, Íñigo Errejón.

El siguiente salto, un año después, fue en las municipales y autonómicas. Podemos se convirtió en la sorpresa, accedió a la mayoría de parlamentos autonómicos, condicionó los gobiernos del PSOE y, gracias a los socialistas, logró las alcaldía de varias grandes capitales: Madrid, Barcelona, Valencia, Zaragoza, Cadiz y La Coruña. Los autoproclamados "alcaldes del cambio".

Y la confirmación llegó en las generales del 20-D cuando Podemos irrumpió en el Congreso con 69 escaños. Ahí termino el auge y comenzó el desplome de Pablo Iglesias.

Primero, el líder morado tuvo que prescindir de su ideólogo, Juan Carlos Monedero, envuelto en un feo escándalo de asesorías millonarias a Venezuela, Ecuador y Bolivia. Después protagonizó una insólita OPA hostil a Pedro Sánchez -exigiendo para sí la Vicepresidencia y cinco ministerios-y situó al líder del PSOE al borde del precipicio.

De ahí, contra la opinión de Errejón y gran parte de las bases, impuso una coalición electoral con Izquierda Unida, seguro de que arrasaría a los socialistas. Pero el 26-J los votantes dieron la espalda a Iglesias y su estrategia.

En el último año, los errejonistas y los anticapitalistas le han abandonado. Sus televisiones de referencia cuestionan sus decisiones, Manuela Carmena y Ada Colau se declaran independientes y Podemos en Cataluña, País Vasco, Asturias y Andalucía defienden su autonomía al margen de Iglesias, con enmiendas al cónclave de febrero.

Iglesias, tras el fracaso en las elecciones gallegas, endureció su estrategia y ha ordenado purgas tan cuestionadas como la del portavoz en la Asamblea de Madrid, José Manuel López. Las Mareas, Compromís, Ahora Madrid y Comunes -el nuevo partido de Ada Colau- se han rebelado contra el líder. 

Y, por si fuera poco, la gestora del PSOE -con su rectificación al pedrismo y su diálogo con el PP- han convertido a Podemos en irrelevante en el Congreso.

Amargo tercer cumpleaños para Iglesias, antaño todopoderoso e indiscutible líder.