| 16 de Agosto de 2022 Director Antonio Martín Beaumont

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El BOE con las "palabras elogiosas" del Rey a Iglesias
El BOE con las "palabras elogiosas" del Rey a Iglesias

Los elogios que Pedro Sánchez obligó al Rey a dedicarle a Pablo Iglesias

Don Felipe tuvo que mostrar todo su "aprecio" por el fundador de Podemos para concederle oficialmente una distinción que le convierte formalmente en "Excelentísimo".

| Yolanda Lorenzo España

Si alguien ha hecho lo imposible por terminar con la Corona en los últimos años, ése ha sido Pablo Iglesias. Y con él su partido, Podemos, al frente de una ofensiva antimonárquica que sostiene incluso desde el Gobierno, con reiterados mensajes en contra de la institución de ministros como el controvertido Alberto Garzón.

Y sin embargo, Pedro Sánchez le ha "obligado" al Rey a firmar una solemne distinción a su "archienemigo", que no consta que la haya rechazado, elevada a público en el BOE y justificada con una palabras elogiosas del Jefe del Estado que jamás, a la inversa, habrá escuchado de su destinatario.

"Queriendo dar una muestra de Mi Real aprecio a don Pablo Iglesias Turrión, a propuesta del Presidente del Gobierno, y previa deliberación del Consejo de Ministros en su reunión del día 28 de diciembre de 2021, Vengo en concederle la Gran Cruz de la Real y Distinguida Orden Española de Carlos III. Felipe R.".

 

 

Ése es literalmente el texto que acompaña al Real Decreto 1194/2021, de 28 de diciembre, por el que el presidente del Gobierno impulsó el galardón a Pablo Iglesias y otros 22 exministros, entre ellos el polémico José Luis Ábalos, y que formalmente les convierte en "Excelentísimos" merced al tratamiento reconocido por una orden de origen militar de la que el propio Felipe VI es máximo representante.

Por defender la Corona

Las normas exigen que, aunque el premio proceda en exclusiva de la voluntad de Sánchez; la concesión formal sea de don Felipe, obligado así a formalizar un reconocimiento que en realidad él no ha decidido pero técnicamente no se puede negar a oficializar.

A más inri, y para mayor contrasentido, el monarca ha tenido que "tragar" con un guiño a Iglesias que, según el reglamento de la orden aprobada por el Papa Clemente XIV en 1772, está reservada para "individuos beneméritos" que, entre otras cualidades, se caractericen por sus servicios al Estado y específicamente a la Corona, algo bien alejado de la trayectoria republicana de Iglesias.

 

La Real y Distinguida Orden Española de Carlos III, cuyo lema fundacional en latín es "Virtuti et merito",  define este reconocimiento como la "más alta de las órdenes civiles españolas y se encuentra entre las más antiguas de las que actualmente se conservan en el mundo".

Iglesias, que hace apenas unos meses se vanaglorió en público de "tratar de tú" al Rey, y el pasado mes de octubre le llegó a acusar de llamarse con ese nombre en homenaje a Felipe V, al que reprochó ser uno de los monarcas más activos contra Cataluña.

Una salida que, lejos de ser anecdótica, confirma el perfil del distinguido contra la Casa Real, hasta el punto de que su partido jaleó una cacerolada despectiva contra el jefe de la institución en pleno confinamiento por la pandemia.