25 de Enero de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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La ministra portavoz y el titular de Justicia, este martes tras el Consejo de Ministros.

Montero cierra filas con Calviño para contener la última arremetida de Iglesias

El sector PSOE del Consejo de Ministros y el triunvirato de la vicepresidenta económica, la titular de Hacienda y el de Seguridad Social, se alían para dar una nueva batalla contra Podemos.

| Javier Ruiz de Vergara España

Por enésima ocasión, Pablo Iglesias ha obligado a una realineación de fuerzas tras una reunión del Consejo de Ministros y ha forzado a la portavoz de Moncloa a emplearse a fondo para apagar los sucesivos incendios provocados por Podemos en el Gobierno de Pedro Sánchez.

La última escaramuza de esta larga guerra psicológica tiene como argumento la subida del salario mínimo, el último casus belli enarbolado por el sector Podemos contra el área económica de Pedro Sánchez, en la que convive el sector más ortodoxo del PSOE.

La portavoz del Ejecutivo, María Jesús Montero, ha cerrado filas este martes -ante otro nuevo silencio del propio presidente- con la vicepresidenta Nadia Calviño y el ministro de Seguridad Social, José Luis Escrivá. Con un llamamiento a la "prudencia" al propio Iglesias y a su ariete en este nuevo cisma interno, la titular de Trabajo, Yolanda Díaz.

Montero ha puesto especial empeño en hacer ese "llamamiento a la prudencia" a la hora de determinar la cuantía del SMI de 2021 y ha dado las razones de Calviño para plantar cara a los morados. Según ha detallado, para no "poner en peligro"el crecimiento económico ni provocar un mayor aumento del desempleo.

Así, la ministra de Hacienda se ha limitado a dar por hecho que el Gobierno "escuchará" las propuestas de sindicatos y empresarios -estos últimos en contra de una nueva subida- en relación al salario mínimo, pero "con la prudencia que aconseja" el actual momento económico.

"Después de las reuniones con los agentes sociales tendremos mayor criterio para adoptar la decisión, previa consulta en el diálogo social, pero teniendo presente las circunstancias actuales", ha zanjado.

"Nos encontramos en un momento en el que el contexto de la pandemia ha provocado una crisis de la que todos los ciudadanos somos conscientes y hay que hacer un llamamiento a la prudencia a la hora de abordar las decisiones económicas, poniéndolas en valor con los indicadores, para tomar la mejor decisión posible a fin de seguir impulsando el crecimiento económico y conteniendo el aumento del paro", ha advertido Montero. En un mensaje que parecía destinado a sus propios socios.

 

Iglesias y Calviño, una convivenvia imposible mientras Sánchez sigue de perfil.

 

Preguntada por si siguen vigentes los compromisos de subida del SMI y de modificación de la reforma laboral de 2012 contemplados en el acuerdo programático entre PSOE y Unidas Podemos, Montero ha reconocido que "siguen vigentes" pero que, al igual que se ha hecho en materia fiscal, el contenido de dicho acuerdo debe ir adaptándose y acomodándose al momento económico "para no provocar efectos no deseados".

La pensiones, otro lío interno

Pero no ha sido el del SMI el único escollo que la portavoz de Moncloa ha tenido que abordar tras la reunión del Consejo de Ministros. El otro fuego tiene relación con el globo sonda lanzado este lunes por el ministro Escrivá para aumentar a 35 años de la vida laboral el tiempo de cálculo de las pensiones. Una medida que Iglesias rechaza tajantemente.

Montero ha anunciado el Ejecutivo se dará "el tiempo suficiente" para conseguir el mayor consenso posible en la reforma del sistema de pensiones, y ha apelado a la "discreción" en las negociaciones sobre esta materia. "Hay que trabajar con discreción para que acuerdos complejos como estos puedan ver la luz", ha apostillado. Otro mensaje que parecía destinado más que otra cosa para consumo interno.