| 11 de Octubre de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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La ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya junto a Pedro Sánchez
La ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya junto a Pedro Sánchez

Sánchez cierra en falso la crisis con Marruecos y deja a Ceuta aterrada

El Ejecutivo pretende dar por zanjada la escalada de tensión con el país vecino que ha asegurado que con la marcha del líder del Frente Polisario la cuestión no está cerrada.

| Andrea Jiménez España

El Gobierno pretende que la salida de España del líder del Frente Polisario, Brahim Ghali, la madrugada de este miércoles, sea el punto y final a una de las mayores crisis diplomáticas con Marruecos. Sin embargo, la brecha sigue abierta y la cuestión del Sáhara Occidental amenaza con enquistarse.

Ghali ha abandonado España a las 01.30 horas en un avión medicalizado francés que ha despegado del aeropuerto de Pamplona con destino a Argel y que había sido fletado por el propio gobierno argelino, tras haber permanecido ingresado un mes y medio en un hospital de Logroño para ser tratado de COVID-19.

 Por ello, la ministra de Hacienda y portavoz del Gobierno, María Jesús Montero, ha asegurado que es muy probable que "en los próximos días podamos dar por concluida" la "crisis" entre España y Marruecos.

 Así, ha asegurado que ahora "hay que dejar trabajar a la alta diplomacia", que "entendemos" que "dará por finalizada esta situación de tensión que se ha producido en nuestras fronteras", donde "todavía tenemos desplegados a nuestros cuerpos y fuerzas de seguridad", según ha apostillado Montero, "hasta que termine ese trabajo discreto que tiene que hacer la alta diplomacia, que no se puede retransmitir por razones obvias", ha añadido.

Con todo, la ministra ha subrayado que "el propio Gobierno de Marruecos ha circunscrito" esta crisis "no sólo a la presencia de esta persona -en referencia a Brahim Ghali- en nuestro país, sino a otras cuestiones de política exterior, internacional", en las que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, "fue muy contundente", según ha subrayado.

La brecha abierta por la soberanía del Sáhara

Y es que, aunque aparentemente el Gobierno busca dar carpetazo a la crisis con Marruecos con la salida de Ghali, lo cierto es que Rabat ya ha dejado claro que su presencia en España no es la verdadera razón, sino que el telón de fondo es la negativa del Ejecutivo de Pedro Sánchez a cambiar su postura respecto al Sáhara.

Lo que en realidad busca Marruecos es que España siga los pasos de Estados Unidos que, con Donald Trump aún en la Casa Blanca, decidió el pasado diciembre reconocer la soberanía marroquí sobre la antigua colonia española, algo que la nueva Administración de Joe Biden no parece dispuesta a revocar.

Asimismo, y en un paso más, el Gobierno marroquí vino a equiparar la cuestión del Sáhara Occidental con el independentismo catalán. "¿Cuál habría sido la reacción de España si un representante del separatismo español hubiera sido recibido en el Palacio Real marroquí?", preguntó.

El Gobierno se reafirma en que su posición respecto a la soberanía del Sáhara Occidental no ha "cambiado en nada"

 

Sin embargo, el Ejecutivo español se mantiene firme en su postura y se ampara en las resoluciones de la ONU sobre esta cuestión. Así lo ha ratificado este miércoles la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, que ha dejado claro que la posición del Ejecutivo respecto a la soberanía del Sáhara Occidental no ha "cambiado en nada".

"Lo que no puede tolerar el Gobierno de España es que se violenten nuestras fronteras y nuestras ciudades de Ceuta y Melilla", ha insistido la vicepresidenta, que ha reconocido que entendería que hubiera una reacción de Marruecos si España hubiese cambiado su posición sobre el Sáhara.

"Ahora vemos que el asunto de fondo es el Sáhara. Pero es que no hemos cambiado. Seguimos pensando lo mismo en relación al Sáhara, seguimos siendo un buen vecino por nuestras relaciones y lo queremos seguir siendo de la mejor manera. Esta es la verdad más profunda que hay", ha apuntado.

El PP exige la dimisión "inmediata" de la ministra de Exteriores por su "nefasta" gestión de la crisis

Pero es que, pese a los intentos de cerrar esta crisis por parte del Gobierno, la realidad es que sigue abierta y ha dejado en evidencia la debilidad diplomática del Ejecutivo y de su máxima representante, la ministra de Exteriores, Arancha González Laya

De hecho, este mimso miércoles, el secretario general del PP, Teodoro García Egea, ha solicitado  la dimisión "inmediata" de la ministra tras su "nefasta" gestión en la crisis y el "oscurantismo" en la entrada y salida de España del líder del Frente Polisario.

El 'número dos' de Pablo Casado ha hecho hincapié en que el Gobierno liderado por Pedro Sánchez lo ha hecho "muy mal", después de que Laya haya "generado una crisis diplomática de primer orden y el Gobierno ha demostrado que tiene un nulo peso en política exterior".

Por ello, pese a los intentos del Gobierno de zanjar la crisis, las amenazas de Rabat siguen estando muy presentes, sobre todo en Ceuta, donde sus residentes no saben cuándo Marruecos volverá a presionar a España abriendo de nuevo la valla.