| 19 de Agosto de 2022 Director Antonio Martín Beaumont

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La vicepresidenta, Teresa Ribera
La vicepresidenta, Teresa Ribera

El Gobierno reconoce la 'chapuza' y rebaja la temperatura máxima del aire

La presión ha podido con un Gobierno que sigue improvisando medidas que luego tiene que modificar por su falta de acierto y las críticas de la ciudadanía.

| Andrea Jiménez España

 

Improvisación y chapuza. Esa es la sensación que queda después de que el Gobierno haya tenido que recular y modificar algunos de los detalles de su plan de ahorro energético. La presión, tanto de las administraciones regionales y locales como de los sectores más afectados, la hostelería o el comercio, han llevado al Ejecutivo a tener que cambiar las temperaturas máximas a las que debe colocarse el termostato del aire acondicionado, que ya no será 27 grados, sino 25.

Y es que, el Gobierno ha legislado sin tener en cuenta la normativa previa en materia de riesgos laborales y ahora ha tenido que cambiar su postura. La ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Teresa Ribera, ha rectificado y ahora afirma que bares y restaurantes pueden limitar el uso del aire acondicionado al "entorno de los 25 grados", teniendo en cuenta las recomendaciones de la legislación laboral, frente a los 27 grados que contempla el real decreto aprobado por el Gobierno.

Después de defender con vehemencia el decreto y cargar contra todos los que se han opuesto a su implantación, ahora asegura que los 27 grados se aplicarán "con flexibilidad" y ha puesto como ejemplo que discotecas, cocinas y gimnasios necesitan una temperatura distinta a otros espacios como una librería.

"No se puede pedir a trabajadores que están en condiciones de ejercicio físico importante que no tengan las condiciones que el derecho laboral garantiza con respecto a los máximos y mínimos de temperatura", ha asegurado Ribera en declaraciones a Onda Cero.

Por ello, los comercios y establecimientos deberán justificar cuándo no aplican el límite de temperatura en el termostato, una flexibilidad incorporada en el decreto ley para proteger los derechos de la salud laboral de sus trabajadores. 

Ribera ha señalado que este primer paquete de medidas está pensado para edificios de uso público "con flexibilidades" según el tipo de actividad económica y el trabajo que se desempeñe.

Así, ha distinguido los trabajos sendentarios, trabajar en una oficina, por ejemplo, de los trabajos activos, como un restaurante. "El propio decreto ley incorpora una llamada que allí donde haya espacios donde los trabajadores tengan que desplazarse y tengan un ejercicio físico, debe aplicarse con la flexibilidad que corresponda", ha aclarado la ministra intentando justificar la variación del termostato inicial.

Ribera asegura ahora que trasladó el paquete de medidas a las comunidades, pese a que éstas han denunciado la unilateralidad de las medidas

Por otra parte, y ante las críticas de las Comunidades Autónomas que aseguran que el Ejecutivo ha puesto en marcha las medidas de forma unilateral, Ribera niega la mayor, pese a que dirigentes de su partido, como la alcaldesa de Toledo o el alcalde Santiago de Compostela, o socios habituales como el lehendakari Íñigo Urkullu, del PNV, han cuestionado las formas a la hora de imponer su decreto.

En una entrevista en Catalunya Ràdio este viernes, ha dicho que el jueves anterior a su aprobación en el Consejo de Ministros se celebraron las conferencias sectoriales de energía y medioambiente, en la que dice haber trasladado el impulso de este paquete de "medidas inmediatas" y la construcción de un plan de contingencia previsto para septiembre, y en el que se ha pedido a las comunidades que presenten propuestas.

"Tuvimos una conversación enormemente constructiva, positiva, había un consenso muy alto sobre la necesidad de adoptar medidas que tuvieran el menor impacto posible en el tejido productivo", ha subrayado.

Así, ha lamentado que estos últimos días se haya "cambiado el foco deliberadamente", subrayando cómo incumplir la normativa y evitar una sanción y no canalizar el objetivo de ahorro. Ha insistido en que las medidas de ahorro energéticas acordadas este lunes en el último Consejo de Ministros son "de aplicación fácil" y buscan que las familias y las empresas tengan que hacer un mínimo esfuerzo.

Plan de contingencia, en septiembre

Por otra parte, respecto al plan de contingencia que ya se está preparando de cara a implantar nuevas medidas de ahorro energético en septiembre, la ministra ha descartado que contemple restricciones o prohibiciones dentro de las casas, si bien sí propondrán recomendaciones "muy conocidas y muy clásicas" relativas a los termostatos, las ventanas, los toldos y los electrodomésticos.

Así, ha insistido en que el plan de contingencia previsto para septiembre busca "no dañar la necesidad ni el confort" de familias y tejido productivo y ha prometido que compartirán el borrador "tan pronto" lo tengan con todas las administraciones, los grupos parlamentarios y los principales sectores sociales y económicos.