| 30 de Enero de 2023 Director Antonio Martín Beaumont

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José Luis Ábalos, el relevo de Óscar Puente como portavoz del PSOE tampoco parece dar la talla.
José Luis Ábalos, el relevo de Óscar Puente como portavoz del PSOE tampoco parece dar la talla.

La "pifia" de Ábalos que enfadó en Ferraz y ha dejado contra las cuerdas al PSN

Tras el 2-D la lió enseñando prematuramente la puerta de salida a Susana Díaz. Y ahora ha dado alas a la cúpula del PSOE navarra sin prever el "boomerang" que se vuelve contra Moncloa.

| Miguel Blasco España

Que la llamada carpeta navarra levanta sarpullidos en Ferraz lo saben bien José Blanco y Fernando Puras, a la sazón exsecretario de Organización del PSOE y exlíder del PSN. Como ahora, el dilema llegó en 2014. Y se saldó con la dimisión de Puras, forzada por la cúpula federal. ¿El motivo? : la decisión del navarro de explorar las vías de un gobierno autonómico en la Comunidad Foral apoyándose en el nacionalismo.

Puras había logrado de su ejecutiva regional luz verde para pactar un ejecutivo junto a Nafarroa Bai e Izquierda Unida. Como ahora. Pero a José Luis Rodríguez Zapatero y a Blanco la idea no les gustaba nada y la abortaron. Ahora, el escenario amenaza con repetirse con distintos protagonistas en el mismo lugar: Pedro Sánchez, José Luis Ábalos y María Chivite en los papeles de ZP, Blanco y Puras.

El sainete prococado por Chivite yendo por libre, si se cree la versión de Madrid; y el papel jugado por el también ministro de Fomento ha provocado un enorme malestar en la cúpula socialista. Tanto como para "asesinar" -en palabras de un exdirigente del PSN a ESdiario- en público, a través de El Confidencial, a Chivite y su anunciada ronda de contactos en busca de un "gobierno progresista" para Navarra.

El enfado con Ábalos, que emergió hace meses como portavoz de Ferraz tras la fracasada experiencia del portavoz oficial, Óscar Puente, es que este pasado jueves en Antena 3 dio pábulo a esa posibilidad, mientras el entorno más cercano a Sánchez huía de esa patata caliente. En ella hay demasiados factores en juego, el PNV primero y UPN, después, con un papel inminente muy decisivo para la investidura del vencedor de las elecciones del 28-A.

"Ahora se trata de equilibrar un gobierno que no sea nacionalista, pero sí de impronta progresista. Y nosotros estamos reivindicando la presidencia, obviamente", explicó Ábalos a Susanna Grisso. El número tres de Ferraz negó que las negociaciones fueran a incluir a Bildu, sin explicar que los votos de los proetarras son decisivos, tanto en el Ejecutivo Foral como en la Alcaldía de Pamplona. Y esto es lo que se le reprocha a Ábalos, que abriera el melón navarro "con luz y taquígrafos".

Aún más, el gurú del líder socialista, Iván Redondo, es bien consciente de las suspicacias que levanta esa carpeta navarra con todos los pactos abiertos en canal en toda España. Y Sánchez ha confiado tan delicado asunto a uno de sus colaboradores emergentes en los últimos meses: Santos Cerdán, a la sazón secretario ejecutivo Coordinacion Territorial. Diputado por Navarra y miembro del PSN.

 

 

Santos Cerdán, el hombre fuerte en la Organización del PSOE junto a Sánchez y las candidatas al Gobierno Foral y al Ayuntamiento de Pamplona, Chivite y Esporrín.

 

De esta forma, fulminando a Chivite y desautorizando a Ábalos, la dirección federal se desmarca por el momento de las negociaciones con Geroa Bai, Podemos e Izquierda Unida porque necesitaría al menos de la abstención de Bildu para tener garantías de éxito.

Esta no es la primera vez que el secretario de Organización es obligado a enmendarse a sí mismo. Ya ocurrió tras las andaluzas del 2-D, cuando enseñó la puerta de salida a Susana Díaz desde la misma sala de prensa de Ferraz.

El terremoto en el PSOE-A fue tal que Sánchez tuvo que obligar a Ábalos a desdecirse. Y es que Sánchez no parece atinar con los portavoces del partido. El elegido para la tarea en el 39 Congreso fue Óscar Puente, que fue apartado a las primeras de cambio.