| 19 de Mayo de 2022 Director Antonio Martín Beaumont

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Rajoy saluda a Pedro Sánchez en el Congreso
Rajoy saluda a Pedro Sánchez en el Congreso

La orden estricta de Rajoy al PP: discreción total para no "agobiar" a Sánchez

El presidente en funciones ha decidido tomárselo con calma. Esta vez quiere ser generoso con el PSOE porque sabe que su líder tiene que afrontar un vivo debate. Por eso le va a dar tiempo.

| Charo Zarzalejos España

Las citas en Moncloa no son un debate parlamentario pero Rajoy ha elegido el modelo de las grandes citas en el Congreso “que quien cierra es el partido mayoritario y el PSOE es el partido mayoritario después del PP”. Así explican, desde Génova ,el que el candidato popular haya iniciado sus contactos con Coalición Canaria. En Moncloa se avala el argumento pero se va más allá. “No es el momento de hablar con Sánchez. Antes tiene que hablar el PSOE y eso ocurrirá el día 9”.

Rajoy pretende esperar al Comité Federal del día 9 antes de ponerse en contacto con Sánchez

No será hasta después del dia 9 de Julio cuando Mariano Rajoy se ponga en contacto con Pedro Sánchez. El presidente en funciones que sabe perfectamente que el PSOE es elemento clave en el diseño político más inmediato, quiere “respetar los tiempos ajenos” y, en su entorno más próximo, se considera que “no tiene mucho sentido establecer ahora ninguna conversación, cuando el Comité Federal que es el órgano que, en ultima instancia, decide las estrategias del partido, se haya pronunciado al respecto. La decisión de Rajoy de postergar el encuentro con Sánchez es lo más sensato para los dos, para Sánchez y para él mismo”.

Su proverbial y exitoso manejo de los tiempos

La dirección nacional del PP ha cedido “todos los trastos” de la negociación en la persona de Mariano Rajoy en la convicción de que “nadie como él sabe manejar los tiempos. Si los demás quieren seguir con la broma del Marca y la tumbona, que lo hagan y así les va, pero que nadie dude que sabe bien lo que hace”.

Y Rajoy sabe, y el PP, también que si algo está absolutamente descartado es la famosa gran coalición, aunque oficialmente se continúe insistiendo en ello. De lo que se trata “siendo realistas” es de salvar la investidura y “gobernar en condiciones difíciles pero intentar hacerlo porque no la alternativa son nuevas elecciones, a no ser que el PSOE se quiera embarcar en una aventura absurda de pretender formar una alternativa con ciento y la madre”.

El PP también descarta esta opción por parte del PSOE y es por ello por lo que consideran que “lo inteligente es esperar a lo que se decida el día 9”. Rajoy también está a la espera pero en Moncloa y fuera de Moncloa creen que lo que cabe esperar es que se imponga las tesis de Guillermo Fernández Vara: una abstención por la mínima y en el último minuto. En todo caso la consigna es el silencio y “la nula intromisión en el debate socialista”.

De acuerdo con fuentes socialistas, en el Comité Federal del día 9 “habrá debate pero las líneas centrales de nuestra posición son ya conocidas y compartidas: nada de gran coalición ni apoyo a Rajoy. Nuestro sitio es la oposición y es a nosotros a los que nos corresponde esperar y ver que es lo que consigue Rajoy. Tiene muchos con quien hablar y es lo que debe hacer”.

Se hablará de pactos y no se descarta que Tomás Gómez, eximido de cualquier responsabilidad en el sobrecoste del tranvía de Parla, plantee la dimisión de Pedro Sánchez que a juicio de buena parte del PSM “ya se debería haber producido”. En su momento, y ante la sospecha de posibles irregularidades, Gómez fue fulminado de su cargo por Pedro Sánchez que colocó a Rafael Simancas al frente de la gestora en Madrid.

Al margen de esta circunstancia, la unanimidad socialista a la hora de oponerse a un gobierno de coalición, “por suculenta que crea Rajoy que pueda ser su oferta”, está fuera de duda. Es algo absolutamente descartado. A partir de ahí las opiniones tienen sus matices pero todas ellas llevan a la misma conclusión: no puede haber otras elecciones. Los más sinceros reconocen que “para nosotros serian la puntilla definitiva”.

Desconcierto con la actitud de Albert Rivera

A estas alturas y precisamente porque unas eventuales nuevas elecciones “perjudicarían a todos menos a nosotros”, los populares ven más factible “y más fácil dentro de que todo es difícil” una abstención negociada con el PSOE que un pacto de Gobierno con Ciudadanos. Reconocen que el partido de Albert Rivera “nos tiene desconcertados, pero, en fin, creemos que más desconcertados deben estar sus votantes y sus cargos electos porque realmente no hay quien les entienda”.

Las posiciones hasta ahora conocidas, incluido el silencio de Pedro Sánchez, no auguran un proceso fácil. Solo Coalición Canaria a través de su diputada Ana Oramas ha mostrado su disposición al acuerdo y ni Rajoy ni el PP va a despreciar ni un solo apoyo.

Para cuando Pedro Sánchez acuda a Moncloa, ya habrán pasado por la sede de la Presidencia del Gobierno, prácticamente todos los demás partidos. En los planes de Rajoy esta el dar tiempo a las distintas formaciones el tiempo suficiente para que decidan si están dispuestos o no a abrir negociaciones con el PP.

Si hubiera alguna respuesta positiva, el equipo negociador se pondría en funcionamiento de manera inmediata. Lo que no está en los planes de Rajoy es comparecer después de cada entrevista “ni eternizar el proceso". El 15 de agosto parece ser, según las fuentes consultadas, la fecha “razonable” para dar por concluido el proceso del que a ciencia cierta lo único que se sabe es que Rajoy se someterá a la investidura.