| 05 de Diciembre de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

× Home España Medios Tribunales Opinión Estilo Chismógrafo Deportes Tecnología Tvcine Economía Sostenibilidad ESdiario TV Mundo C. Valenciana Andalucía
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez

El INE desmonta a Sánchez: en la primera ola murieron 45.684 personas

Las estadísticas facilitadas contrastan con los datos del Ministerio de Sanidad que cifró en 27.127 los muertos durante los primeros cinco meses del año.

| A. Jiménez España

Ha tenido que ser el Instituto Nacional de Estadística el que certifique que los fallecidos por coronavirus durante la primera ola son mucho más de los que asegura el Gobierno. En concreto, de los 27.127 contabilizados por Sanidad, hasta el 31 de mayo, se ha pasado a 45.684 establecidos por el INE en su estadística de mortalidad publicada este jueves.

En este estudio se computan tanto los casos con prueba diagnóstica, que se cifran en 32.652, como los sospechosos (13.032). Además, a estos datos, hay que sumar otras 4.218 personas cuya muerte estuvo relacionada con el covid. Un balance que contradice por completo a los datos que maneja el Gobierno, que solo contabiliza que los fallecidos por coronavirus son 47.019 desde que el inicio de la pandemia, aunque la realidad arroja una cifra mucho mayor. 

De hecho, según los datos del informe de mortalidad MoMo, que incluye datos hasta el 4 de diciembre, España ha registrado un exceso de mortalidad de 68.297 personas respecto al mismo periodo del año pasado y aunque no indica las causas de estos decesos, son en gran parte atribuibles al covid.

 

Así, volviendo a la estadística del INE,  durante los meses de enero y febrero no se no se certificó ninguna muerte por COVID-19. Por lo tanto, todas las defunciones por esta causa se produjeron a partir de marzo.

De esta manera, señala que el exceso de mortalidad durante los meses de marzo, abril y mayo de 2020 respecto al año anterior fue de 47.105 fallecimientos, de los que el 69,3% fueron personas con una prueba diagnóstica positiva y un 27,7% sospechosos, de forma que casi la totalidad de este exceso de muertes (el 97%) se debió a la pandemia.

El organismo detalla que el mes con mayor número de defunciones por esta causa fue abril con 18.178 fallecimientos por COVID-19 diagnosticado y 8.127 sospechosos (30,1% y 13,5% del total de ese mes, respectivamente). Por su parte, en marzo hubo 11.278 defunciones con virus identificado y 4.147 sospechosas (19,6% y 7,2% del total de ese mes), mientras que en mayo se contabilizaron 3.196 fallecimientos con COVID-19 identificado y 758 con COVID-19 sospechoso (9,3% y 2,2% del total, respectivamente).

Además, hubo una semana negra, la que fue del 30 de marzo al 5 de abril, con 6.687 personas fallecidas por covid-19 confirmado y 3.977 con síntomas compatibles, siendo el peor día el 1 de abril, con 1.636 muertes, entre confirmadas y sospechosas.

Las muertes en las residencias

Por otra parte, el INE recoge en su estadística que las defunciones con el virus diagnósticado se produjeron, principalmente, en centros hospitalarios (76,4% del total), a la vez que el mayor número de fallecimientos sin confirmar se dio en residencias socio-sanitarias (55,6% del total).

En total, 6.664 personas con prueba positiva fallecieron en estos centros además de los 7.082 casos sospechosos, siendo, de nuevo abril el mes con mayor número de defunciones (4.797 y 4.833 casos, respectivamente). Por su parte, en hospitales murieron 24.486 personas por COVID-19 confirmado y 3.958 por COVID-19 sospechoso.

Respecto a la distribución geográfica de las defunciones, las tasas brutas más elevadas de fallecidos por COVID-19 diagosticado por cada 100.000 habitantes durante los meses de marzo a mayo de 2020 correspondieron a Castilla-La Mancha (160,8), Comunidad de Madrid (150,6) y Castilla y León (125,1), mientras que las menores tasas brutas de fallecimientos por esta causa se dieron en las ciudades autónomas de Melilla (2,3) y Ceuta (6,0), y en Canarias (7,5).