29 de Julio de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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La tabla donde se detalla lo que deberá aportar cada cargo público en función de sus ingresos.
La tabla donde se detalla lo que deberá aportar cada cargo público en función de sus ingresos.

Cargos públicos del PSOE eluden dar parte de su sueldo al partido y Ferraz actúa

El partido ha decidido actualizar la tabla de aportaciones obligatorias de sus cargos públicos a la hucha del PSOE para frenar el número de morosos, sobre todo entre los independientes.

| Ana Isabel Martín España

El PSOE ha decidido replantear y actualizar la tabla de aportaciones de sus cargos públicos al partido para combatir la morosidad que viene padeciendo, puesto que muchos se escaquean de una obligación que está recogida en su reglamento: la de que toda persona, afiliada o no, que ocupa una responsabilidad pública gracias al PSOE ha de entregar una parte de su sueldo al partido. 

El problema ha ido a más a raíz del mayor número de profesionales del sector privado que, sin estar afiliados a la formación, ocupan responsabilidades públicas bajo al siglas del PSOE. O gracias a las siglas del PSOE. En esa situación hay dos vicepresidentas, Nadia Calviño y Teresa Ribera, sin ir más lejos. Así como los ministros Fernando Grande-Marlaska, Luis Planas, Pedro Duque, Arancha González Laya y José Luis Escrivá.

Son personas cuyo compromiso con el partido viene a ser menor, según reconocen los socialistas en un documento titulado Aportaciones cargos públicos que fue aprobado el pasado sábado en el Comité Federal, sin publicidad alguna, y con el que se ha hecho ESdiario.

Sus autores explican que "la llegada al Gobierno supuso un aumento de los ingresos de la Comisión Ejecutiva Federal por aportaciones de cargos públicos, pero no en la medida que se esperaba de la aplicación de la tabla de aportaciones anterior ni de las que fueron aprobadas en febrero de 2019". Es decir, las cuentas no cuadraban.

Y van aún más lejos al señalar directamente a los independientes: "Es muy posible que la tabla resulte disuasoria para aquellas personas que, procediendo del sector privado, ven reducidos sus ingresos al incorporarse a un puesto en el sector público. Por ello, aunque no en todos los casos esta es la causa que ha motivado que los ingresos no hayan alcanzado el nivel previsto, conviene diseñar un procedimiento que resulte ampliamente aceptado y que prevea estas situaciones". 

Según la nueva tabla de aportaciones, los cargos públicos que ganan menos de 1.500 euros (prácticamente ninguno, salvo que cobre dietas y no nómina) están exentos de lo que muchos en el partido llaman el "impuesto revolucionario".

Hasta los 2.000 euros deberán aportar a la hucha del partido 70 euros al mes. A partir de ahí, las aportaciones son progresivas, en función de la nómina. Las tres vicepresidentas del PSOE, que tienen un sueldo algo superior a los 7.000 euros brutos mensuales, tienen que pagar 598,56 euros de su nómina al partido, el 14,7%. Tengan carné socialista, como Calvo, o no, como Calviño y Ribera. 

A un diputado con unos honorarios de 5.000 euros mensuales, pongamos, se le detraerán 245,85 euros, el 4,91%. Y a un secretario de Estado, que viene a ganar 121.000 euros anuales (unos 10.000 divididos si los dividimos en 12 pagas), tendrá que pagar 1.032 euros todos los meses al PSOE. Los eurodiputados, que tienen sueldos astronómicos, son también los que más tienen que aportar al partido: 1.200 euros al mes.

Como el PSOE no quiere más morosidad ha decidido que, tras cada nombramiento, el nombrado en cuestión deberá automáticamente suscribir un documento en el que se compromete a pagar religiosamente; a cumplir con "la obligación de contribuir a las finanzas del partido". Y da un número de cuenta al partido en el que domiciliar las cuotas.

Fuentes socialistas consultadas por este periódico se quejan de que, hasta la fecha, muchos cargos públicos no pagaban "ni un duro" y que la Ejecutiva hacía la vista gorda "si les caías bien". Entre otras cosas porque en la recaudación no solo entraba Ferraz, sino también los comités provinciales y las agrupaciones locales. Así que el control era menor.

Supuestamente ahora Ferraz se ha puesto serio, o eso promete: "De las devoluciones de recibos que pudieran producirse (los impagos) se dará cuenta a la Secretaría de Organización Federal para que adopte las medidas que procedan y al responsable del departamento que propuso el nombramiento o su incorporación a la candidatura por la que fue elegido", amenaza.

Aunque matiza que la Gerencia Federal podrá seguir haciendo excepciones a la norma y estudiar algunas situaciones concretas, "como por ejemplo, la de aquellas personas cuya retribución en el puesto de trabajo anterior o cuyos rendimientos profesionales declarados sean superiores a la retribución del puesto para el que han sido elegidos o designados". 

Las aportaciones de los cargos públicos suponen una fuente de financiación para el PSOE que no llega al nivel de las cuotas de los afiliados, pero tampoco dista mucho. En 2018, último ejercicio publicado por el partido, los socialistas recaudaron 10,2 millones de euros por las cuotas de los militantes y 8,1 millones por las de los cargos públicos. 

Ahora que están en el Gobierno y que también han aumentado su poder territorial, el número de cargos públicos se ha disparado. Y lo que quiere el PSOE es que todos pasen por caja.