| 26 de Septiembre de 2022 Director Antonio Martín Beaumont

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Pedro Sánchez
Pedro Sánchez

Europa “tira de las orejas” a Sánchez por su compra masiva de gas ruso

Bruselas deja claro a Sánchez que cuadruplicar las importaciones de gas de Moscú no es el camino a seguir y la máxima autoridad energética le lanza otro toque de atención

| Miguel Centeno España

La guerra de Ucrania, fruto de la política expansionista de Putin desde Rusia, está provocando, en pocos meses, un giro brutal en las economías mundiales y en los hábitos de consumo de los europeos y, en general, de la mayor parte de países desarrollados. Sobre todo porque Moscú tiene el oro del siglo XXI: el gas. 

Una fuente de energía indispensable para países como Alemania con la que quiere jugar con la Unión Europea para ver quién aguanta más. Y los rusos, por su aguante histórico, así como por su país, una dictadura camuflada en “democracia unipersonal” que no recibe ataques de la opinión pública porque ésta es reprimida, pueden aguantar más. 

Es por ello que la Comisión Europea ya ha advertido desde hace semanas a los países miembro que hagan acopio de gas, que limiten el consumo de esta fuente de energía y, sobre todo, que no compren a Putin y opten por otros países productores o, lo mejor, optar por fuentes energéticas como las eólicas o nucleares, las cuales han pasado a ser consideradas por Bruselas como “verdes”. 

Pero España, con Pedro Sánchez a la cabeza, no está dispuesto a revertir su política “ecologista” y prefiere adoptar medidas de restricciones y racionamiento energético para cumplir con la reducción del 7% de consumo de gas acordada con Bruselas. Y los socialistas insisten en que las medidas aplicadas mediante su “decretazo” vienen “de Europa”. Algo completamente falso. 

Lo que sí viene de Bruselas es un auténtico “tirón de orejas” a la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, y al presidente Sánchez por su política energética. En el documento firmado en el seno de la Unión, se recoge que “con el objetivo de poner fin a su dependencia de los combustibles fósiles rusos lo antes posible y, a más tardar, en 2027, se establecen medidas relacionadas con el ahorro energético y la eficiencia energética, y propone un despliegue acelerado de las energías limpias para sustituir a los combustibles fósiles en los hogares, la industria y la generación de electricidad”, lo cual no quiere decir que se prohiba iluminar los escaparates y sí coger el Falcon cuando el presidente quiera. 

Pero es que en ese documento se puede leer que la energía nuclear es ya “verde”, por lo que se puede aumentar su producción. Algo que Sánchez no está dispuesto a hacer, pero es que tampoco está dispuesto a dejar de comprar gas a Putin, con lo que desoye por completo a Bruselas. “Con el fin de anticiparse a nuevas interrupciones y reforzar la resiliencia de la Unión ante futuras perturbaciones, es necesario actuar de manera proactiva e inmediata. Una acción coordinada a nivel de la Unión puede evitar daños graves derivados de la posible interrupción del suministro de gas tanto para la economía como para los ciudadanos”, recoge el documento comunitario, que Sánchez apoyó aunque ahora no lo cumpla. 

Y es que España compra ya el 24,4% del gas que consume a Rusia, siendo Argelia el principal suministrador. Por ello, no solo ha recibido ese requerimiento de Europa para que deje de comprar gas a Putin, sino que ha recibido un toque de atención del mayor organismo energético que existe a nivel mundial: la Agencia Internacional de la Energía.

Este organismo en concreto afeó a España que no tuviera en cuenta otras fuentes energéticas, en concreto una que muchos países ya han tenido en cuenta con planes de implementación y desarrollo: el biometano. Se trata de un tipo de fuente energética que se ha abaratado casi un 50% con respecto a años pasados y que se espera que en 2025 se duplique su producción mundial.

Y más teniendo en cuenta que según el estudio mundial de “Gas for climate”, España es uno de los países europeos con más potencial para generar biometano y que menos está aprovechando esta energía. De hecho es Europa el continente que más recursos de este tipo podría generar: Francia, Alemania, Italia, España y Polonia representan el 50% del potencial de esta energía”.

Todo ello cambiaría la forma en la que se intercambian los recursos energéticos a nivel mundial, poniendo a Europa en el centro del tablero, quitándose las esposas que ahora mismo tiene puestas con Putin por culpa del gas ruso y dejando ver cómo la Unión sale más fortalecida. 

Pero todo ello, recogido en el documento, no puede salir adelante si España con Sánchez a la cabeza, solo tiene planes de recorte de consumo y cero inversión en este tipo de energías, así como un desprecio evidente a la energía nuclear, una de las más seguras que existen, y que abarataría enormemente el precio de la factura de la luz.