| 20 de Septiembre de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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Sánchez y Díaz Ayuso durante la llamada cumbre de las banderas.
Sánchez y Díaz Ayuso durante la llamada cumbre de las banderas.

Fin de la tregua: el hachazo fiscal a Madrid tensa la reunión de Sánchez y Ayuso

Presidente y presidenta se verán las caras este viernes por primera vez desde las elecciones del 4 de mayo, un punto de inflexión en la legislatura. La calma chicha toca a su fin.

| A.I.M. España

 

El partido de vuelta se juega el viernes en La Moncloa. Allí ha citado ese día Pedro Sánchez a Isabel Díaz Ayuso, diez meses después de que ambos se reunieran en la Real Casa de Correos -sede de la Presidencia de la Comunidad de Madrid- en la llamada "cumbre de las banderas". 

El encuentro entre el presidente del Gobierno y su homóloga madrileña se produce en un momento de calma chicha tras las elecciones del 4 de mayo, que supusieron un punto de inflexión en la legislatura; el inicio de un "cambio de ciclo", para el PP

Aunque la tensión entre Moncloa y Sol es ahora menor que cuando el Gobierno central decretó un estado de alarma solo para Madrid, o cuando Salvador Illa acusó a la Comunidad de falsear sus cifras de contagios, sobre la mesa habrá asuntos muy espinosos. 

Especialmente, la que el Ejecutivo de coalición llama eufemísticamente "armonización fiscal", que de facto supone una subida de impuestos en la Comunidad de Madrid, a la que Cataluña acusa de "dumping fiscal". Un compromiso que Sánchez adquirió con ERC cuando pactó con Gabriel Rufián los Presupuestos de 2021, en el último trimestre del año pasado. 

Desde el equipo de Díaz Ayuso señalan que para ella éste es un punto innegociable y casus belli si Sánchez se lo insinúa siquiera. 

En su discurso de investidura del pasado 17 de junio, la presidenta madrileña prometió que en octubre su Ejecutivo presentará "la rebaja de impuestos mayor de la historia de la Comunidad de Madrid". Ésta incluirá una rebaja de medio punto en el tramo autonómico del IRPF para todos los contribuyentes. Y una deducción en el alquiler para los jóvenes de hasta 1.200 euros, entre otras. 

El equipo de Díaz Ayuso se plantea a estas alturas si incluir ese paquete de rebajas fiscales en los Presupuestos de 2022 que ha de presentar en otoño -y aprobar antes de fin de año- o si por el contrario sustanciarlo en una ley al margen. 

Según los cálculos de la Consejería de Hacienda y Función Pública que comanda Javier Fernández-Lasquetty, la equiparación al alza que pretende Sánchez costaría a los madrileños 5.900 millones de euros; una media de 2.270 euros más por familia al año. 

En ese mismo discurso de investidura la presidenta madrileña anunció una Ley de Defensa de la Autonomía Fiscal de la Comunidad de Madrid para que la Comunidad pueda decidir libremente su política fiscal sobre los tributos cedidos por el Estado.

Hace unas semanas la propia Díaz Ayuso dejó claro que no está dispuesta a que Madrid sea una letra más de la hipoteca de Sánchez con el independentismo. "Madrid no está para pagar esta fiesta a nadie y no pienso permitir que toquen la política fiscal de Madrid para esto. Voy a defender los intereses de Madrid", sostuvo.

El morbo está servido. También en cuanto a la escenografía que tenga preparada la factoría Moncloa. En septiembre el jefe de Gabinete del presidente, Iván Redondo, se llevó a Sol un cargamento de banderas de España y de la Comunidad de Madrid. Esta vez se espera sea más comedido.