| 26 de Junio de 2022 Director Antonio Martín Beaumont

× Home España Medios Investigación Opinión Estilo Chismógrafo Deportes Tecnología Tvcine Economía Sostenibilidad ESdiario TV Mundo C. Valenciana Andalucía
Pablo Iglesias
Pablo Iglesias

Iglesias carga como nunca contra los medios y propone hacerlos "comunitarios"

El exvicepresidente del Gobierno ha asegurado que el Estado debería permitir que los medios de comunicación pasen a ser “comunitarios” para evitar que den su propio opinión

| Redacción España

Pablo Iglesias ha vuelto a dar una clase de “periodismo” ideológico en su podcast “La base”. Y lo ha hecho a raíz del tuit de Antonio Caño, Exdirector del diario El País, que esta semana reconocía en Twitter que desde el medio de Prisa intentaron presionar al PSOE y a Pedro Sánchez para que no pactase con “separatistas y populistas”. 

Unas intenciones que fracasaron, pero que Iglesias ha usado como ejemplo, dice, de presión de los medios de comunicación en la vida política. Algo que, a su modo de ver, no debería ocurrir. Iglesias ha asegurado que “es legítimo” que Caño mandase en El País, al que tacha como un periódico “abiertamente de derechas”, pero “el problema es que mienten y manipulan porque están en manos de fondos buitre”. 

“En los medios de comunicación hay un evidente predominio de la ultraderecha y derecha mediáticas en todo lo que puedes ver, leer y oír. El problema son los oligopolios y que a veces la izquierda no se atreva a proponer una Ley de medios que garantice la pluralidad y que pueda haber, por ejemplo, medios comunitarios”, ha espetado, dejando ver que la “nacionalización” podría ser una solución a ese problema.

Y es que, para el exvicepresidente del Gobierno, una de las normas prioritarias para el Ejecutivo debería ser la de modificar la libertad de prensa para obligar a los medios a incluir a periodistas o analistas de izquierdas. Desconocemos si por cuotas o por imposición directa de la secretaría de Estado de Comunicación.

Lo que sí está claro es que esa propuesta de Iglesias es propia de gobiernos como el de Venezuela, donde Nicolás Maduro controla y da el visto bueno a la información de determinados medios de comunicación, llegando al punto de cerrar medios de derechas que no cumplen las normas bolivarianas.