06 de Mayo de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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La nueva ministra, ante el cuadro real de la vacunación en España

España está sin vacunas: Sanidad reconoce que ya ha distribuido las que tenía

La crisis de las vacunas golpea a España en pleno pico de la tercera oleada y deja al país sin dosis con solo 123.000 inmunizados por completo y un retraso de efectos imprevisibles.

 

España lleva días sin distribuir nuevas vacunas y ya ha puesto la práctica totalidad de las dosis recibidas en las semanas precedentes: del 1.346.100 de viales recibidos desde Europa, la práctica totalidad de ellos con la marca Pfizer, ha repartido en la Comunidades la totalidad y éstas ya han inoculado 1.291.216, el 99% del total.

Así consta en la información oficial del propio Ministerio de Sanidad, que desde hace tres días no aumenta el número de vacunas disponibles pese a que, teóricamente, el lunes recibió una remesa de alrededor del 50% de los envíos anteriores, siempre de 350.000 unidades.

Dicho en otras palabras, España está ahora formalmente sin vacunas, como ya adelantó ESdiario, con las reservas oficiales a cero y, en el mejor de los casos, con los escasos viales que este lunes pudieran haber llegado, en una cantidad incierta en todo caso.

Una muestra de ello, son las declaraciones del secretario de Salud Pública catalán, Josep Maria Argimon, que ha alertado de que "cada día las dificultades son mayores. Esta semana las vacunas de Moderna no han llegado, Pfizer ha enviado menos y de Astrazeneca aún no sabemos nada".

 

Esto explicaría, además, la mejora en las ratios de vacunación de todas las Comunidades, sin que eso equivalga a que se ha acelerado el ritmo: simplemente, se les agotan las existencias y en consecuencia suben los porcentajes. Lejos de ser un dato positivo, es la mejor prueba del inquietante parón que deja en el limbo a un millón de personas vacunadas de la "primera ración" pero no de la segunda.

A ese respecto, cabe recordar que el tratamiento completo debe hacerse con un margen de tres semanas entre cada dosis para que tenga efecto real. Y que, sobre la posibilidad de apostar por una única inoculación, como se llegó a especular en Alemania para paliar el desabastecimiento, los efectos secundarios pueden ser peores de lo esperado.

 

Así lo ha reconocido este mismo miércoles el epidemiólogo y presidente del comité de Ética del Instituto Carlos III, Fernando García,  advirtiendo que la supuesta "inmunidad" perfecta que se creía posible con una única "descarga", puede favorecer incluso la propagación de "mutaciones" y que el virus y sus variantes persistan en el tiempo.

Es decir, el problema perentorio no es ya que el 98% de los españoles no haya tenido su primera inyección y solo el 0.26% haya recibido las dos preceptivas; sino que el 99% de los vacunados parcialmente no sepan cuándo van a culminar el tratamiento, con el reloj de la caducidad activado en una porción de ellos, desconocida ahora mismo pero numerosa en todo caso.

España, ahora mismo, está sin reservas públicas conocidas y con 1 millón de personas esperando la segunda dosis contrarreloj

La situación agónica de España no es muy distinta a la de los principales países europeos, sumidos en una batalla soterrada con las principales farmacéuticas por el incumplimiento de los envíos contratados, anticipados por las empresas hace ya dos semanas pero sorprendentemente ignorados por la Unión Europea.

Sí que es distinta la respuesta de los Gobiernos: en el caso de España, la mayúscula crisis le pilla al Ministerio de Sanidad en plena mudanza entre Salvador Illa y Carolina Darias y con Pedro Sánchez dedicado casi por completo a la campaña electoral en Cataluña.

 

Fuentes comunitarias confirman a ESdiario que la tensión entre la Unión y las fabricantes está "disparada", si bien se mantiene la cautela pública para no desasosegar a la ciudadanía, a la que solo se le lee el "titular" para dejar claro que Bruselas no se ha quedado cruzada de brazos ante el parón en seco del suministro.

A la desesperada

Aunque se ha llegado a hablar en círculos europeos de la posibilidad de "nacionalizar" las patentes, la línea de trabajo va en otra dirección, apuntan: forzar la producción e, incluso, potenciar alianzas entre distintas empresas para que, por ejemplo, la francesa Sanofi fabrique la patente de Pfizer desde julio y añada hasta 125 millones de viales a la cadena.

Y todo ello en un clima de temor por la ferocidad de la tercera ola y el colapso sanitario que empieza a provocar medidas a la desesperada por estricta iniciativa de las Comunidades, ante la ausencia del Gobierno Central: este miércoles se ha conocido, por ejemplo, que la sanidad privada de Andalucía atenderá pacientes por COVID y operaciones aplazadas de manera gratuita, según el anuncio del propio presidente andaluz, Juanma Moreno.