| 17 de Octubre de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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El Rey Felipe, sobre una imagen de Froilán con su coche de estreno
El Rey Felipe, sobre una imagen de Froilán con su coche de estreno

El Rey se cansa de la imagen de la Corona que dan Froilán y Victoria Federica

Felipe VI es consciente de la campaña contra la Casa Real y no quiere que los excesos de sus sobrinos echen tierra sobre su rectitud y la de doña Letizia.

| Yolanda Lorenzo España

El Rey no está para bromas. Consciente de la campaña desatada desde hace meses contra la Corona, impulsada incluso desde parte del Gobierno, no quiere que ningún exceso en su entorno arramble contra su esfuerzo personal y el de la Reina Letizia por demostrar el rigor, la transparencia y la utilidad de la Monarquía en tiempos de crisis global en España.

Y dos personas aparecen en su círculo familiar como principales inconvenientes para lograrlo y, a la vez, como excusas para incrementar las hostilidades contra la institución: sus sobrinos Froilán y Victoria Federica; ambos hijos de su hermana mayor, la Infanta Elena, y de Jaime de Marichalar.

Sus controversias, resumidas en varias imágenes de ambos de juerga y sin mascarilla y algunos gestos de ostentación, han pasado de ser pasto de la crónica rosa a ocupar espacio en la información política en un momento en el que, además, se dirime el futuro del Rey Juan Carlos: cuando estaba a punto de volver a España; una nueva causa instigada desde la propia Fiscalía General del Estado le mantiene lejos y con nubes en el horizonte.

 

Por eso no quiere alegrías y, según cuenta la periodista Mayte Alcocer en La Razón, ha llegado incluso a dar un "toque" muy en serio a su hermana para que ponga orden y acabe con el errático comportamiento de sus sobrinos mayores: uno de ellos, Froilán, sería el próximo Rey de España de no haber estado vigente la ley que priorizaba al varón sobre la mujer en la línea sucesoria y su madre, de más edad, hubiese heredado el trono del ahora rey Emérito.

Según la cronista, " el tío de los polémicos Froilán y Victoria, Pipe y Vic para los íntimos, hace una llamada de «urgencia» a su hermana, la infanta Elena, para que ponga orden en casa y llame la atención a sus dos hijos".

"Flaco favor"

"Los sobrinísimos hacen flaco favor a la Monarquía con los episodios fuera de tono que protagonizan cada dos por tres durante este duro tiempo de pandemia. Se saltan las normas sanitarias, pasean sin mascarilla, se van de botellón... Y las críticas de los medios de comunicación molestan, y mucho, a su augusto tío ", prosigue La Razón.

Que incluye entre los indignados por su comportamiento "a la Reina consorte, Letizia, que, según las malas lenguas, no tiene una buena relación con sus cuñadas, Elena y Cristina, ni tampoco con su suegra, la Reina Sofía".

Lo cierto es que fuentes próximas a Zarzuela confirman a ESdiario la exigencia de "pulcritud extrema" que el Rey se ha impuesto e impone en su entorno, en un momento de inestabilidad institucional en España donde cualquier resbalón es utilizado por los rivales de la Corona.

El Rey es consciente de la campaña que le acosa y no quiere que su impecable comportamiento se resienta por sus sobrinos

El reciente viaje de don Felipe a Bolivia, creen, ha reforzado su imagen ante los ciudadanos, en contraste con la de su compañero de expedición, Pablo Iglesias, primer percutor a la vez del enfrentamiento contra la Monarquía y, en general, contra el tildado de "Régimen del 78".

En ese escenario, que incluye una relación "muy distante" con el propio Rey Emérito y "muy cercana" a su madre, doña Sofía, no está dispuesto a que nadie ni nadie regale argumentos a sus detractores.

"El Rey es un gran profesional, muy consciente del momento que se vive en muchos hogares de España", explican a este periódico como sutil reproche a los excesos de sus sobrinos, nada acordes con la austeridad que la Casa Real quiere imponer en todo.