| 21 de Octubre de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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Pablo Iglesias y Juan Carlos Monedero, en 2017
Pablo Iglesias y Juan Carlos Monedero, en 2017

Pablo Iglesias se quita la careta y revela qué va a hacer para mandar en Podemos

Tras simular su abandono de la política, Iglesias vuelve a la fundación de Podemos, dirigida por su amigo Monedero y financiada por su partido, para influir desde la sombra.

| Yolanda Lorenzo España

 

Pablo Iglesias no se ha ido de la política. Ni tampoco de Podemos. En realidad, solo ha cambiado de destino para seguir haciendo casi lo mismo pero con menor exposición de la que tenía con un cargo público como la vicepresidencia segunda y otro orgánico como la secretaría general de su partido.

Achicharrado por las polémicas, políticas y judiciales, y desbordado por el hundimiento electoral que él mismo encabezó en Madrid, optó por una retirada estratégica que le retirara de los focos públicos pero, a la vez, le permitiera dirigir o influir desde la "sombra" en el proyecto que fundó.

Ésta es la especie que lleva meses recorriendo los mentideros políticos y que, por primera vez, parece demostrarse con una prueba incuestionable: Iglesias volverá a ocupar un puesto en Podemos, a través de la Fundación que se financia gracias al partido y encabeza su íntimo amigo Juan Carlos Monedero.

 

El Instituto 25-M es el fogón de Podemos donde se cocinan sus ideas, sus propuestas, su estrategia a largo plazo e incluso sus relaciones internacionales con Latinoamérica, sin el coste público de hacerlo desde el partido, directamente, o desde los Ministerios que ostenta el partido. "De ahí emana el discurso de Podemos, con el paraguas de una fundación que les permite trabajar sin tanta vigilancia", explican fuentes conocedoras de la entidad a ESdiario.

Con Ione Belarra e Irene Montero a los mandos formales de Podemos, dos deudoras políticas de Iglesias; el control está asegurado en compañía de Monedero, el eterno tapado que nunca ha ostentado un cargo público pero influye en lo que hacen todos ellos. Y ahora, con el exsecretario general al lado, mucho más.

El retorno de Iglesias al cuartel general de Podemos es todavía más evidente si se tiene en cuenta que el Instituto 25-M vive del partido y, más en concreto, de lo que sus cargos públicos donan a la formación de sus retribuciones. Aunque es imposible saber el origen del dinero que maneja la Fundación de Monedero, que se limita a difundir parcialmente solo una parte mínima y anticuada de sus gastos, sin ninguna mención a sus ingresos.

 

 

Que los escasos datos que ofrece se vuelquen en la propia web de Podemos atestigua los lazos y evidencia la certeza de que, con la incorporación de Iglesias al patronato de la Fundación, su liderazgo en la sombra será cada vez más claro.

El Instituto 25-M ya estuvo en el centro de la polémica tras conocerse que sufragó el programa electoral de Podemos para las Elecciones Generales del 26-J de 2016, con un rompedor aspecto de catálogo que llegó a ser comparado con el de Ikea. 

 

Aunque no está claro su presupuesto, se calcula que hasta un 60% procede de las donaciones de sus cargos públicos y el resto de subvenciones públicas cuyo origen no figura en su información pública y en actividades comerciales sin precisar. 

El organismo dirigido por Monedero tiene que como presidenta formal a la exsenadora y eurodiputada navarra Idoia Villanueva, y en el Patronato al que se incorpora Iglesias figuran también Lilith Vestrynge, el diputado Roberto Uriarte y el consultor y habitual de "La tuerka" y "Fort Apache" Orencio Osuna.

La "careta" de los medios

La designación de Iglesias completa un viraje presentado como un abandono de la política que, en realidad, no ha sido tal. Su salto a los medios de comunicación, con colaboraciones en la Cadena Ser, RAC 1 o el abertzale Gara y su fichaje por la Universidad Oberta de Barcelona; se antoja una maniobra más para simular un "adiós" inexistente que ahora, al volver a Podemos de manera indirectamente, parece ya incuestionable.