| 07 de Agosto de 2022 Director Antonio Martín Beaumont

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El rescate de la SEPI a Plus Ultra sigue despertando sospechas.
El rescate de la SEPI a Plus Ultra sigue despertando sospechas.

Plus Ultra congela 4 millones en un banco relacionado con un fraude de PDVSA

Commonwealth Bank and Trust, situado en un paraíso fiscal, participó en una venta de bonos denunciada por el Parlamento venezolano.

| Francisco Mercado España





Commonwealth Bank and Trust Ltd. es el banco en el que Plus Ultra ha mantenido "indisponibles" (congelados) 4 millones de euros hasta 2020 como garantía de los 6,4 millones que le prestó la financiera panameña Panacorp. No los usó para saldar sus deudas mientras reclamaba un rescate a España de 53 millones de euros.

En pleno bullicio de los Pandora Papers ese banco no sólo tiene como sede un paraíso fiscal (La República de Dominica), sino que fue denunciado en la Asamblea Nacional de Venezuela como instrumento de un fraude en bonos por casi 3.000 millones de dólares (2.500 millones de euros) de la petrolera estatal venezolana, PDVSA. Varios hilos más relacionan la aerolínea con dicha petrolera: proveedor casi exclusivo de combustible. Y su prestamista, Panacorp, también financia bonos de PDVSA.


En 2017, la Asamblea Nacional Venezolana obtuvo documentos que evidenciaban que la junta directiva del Banco Central de Venezuela aprobó la venta de bonos emitidos por PDVSA por 2.900 millones de dólares. Primero fueron comprados por el Commonwealth Bank and Trust, el banco caribeño escogido por Plus Ultra para depositar 4 millones.

Luego dicho banco desde su paraíso fiscal los revendió a Dinosaur Merchan Bank y MidclearSal como intermediarios. Y finalmente, los bonos recayeron en Goldman Sachs y Nomura.



 

El presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Julio Borges, pidió a las autoridades estadounidenses que investigasen la compra de bonos por unos 2.900 millones de dólares que involucraban a Goldman Sachs Group Inc. y a Nomura Securities Co. Clamó que esta masiva y fraudulenta compra de bonos arruinaba al país en beneficio de las élites bolivarianas. Rescataba a la dictadura.

Hacienda, de quien depende la SEPI (otorgante del rescate), no halló digno de sospecha o análisis que una aerolíneaque solicita ayuda pública tenga nada menos que 4 millones en un banco registrado en una nación que figura como paraíso fiscal en el inventario de la Agencia Tributaria.

Borges denunció que los bancos de Wall Street estaban proporcionando un salvavidas a un régimen totalitario y arruinado al comprar activos nacionales a precios irrisorios y totalmente fuera de mercado. Era un doble negocio: el régimen se inyectaba fondos al precio de malvender la deuda nacional y las empresas lograban grandes beneficios.

Según su carta, Goldman Sachs pagó sólo 31 centavos de dólar por cada bono de la petrolera estatal que habían sido mantenidos en el Banco Central de Venezuela.El precio resultaba más de 10 centavos inferior por bono al que se negociaba entonces en el mercado, según Borges. Al tratarse de una operación de casi 3.000 millones de dólares tal sisa sistemática generó un agujero colosal a las arcas estatales venezolanas.

Aparentaba ser un nuevo capítulo de la serie el saqueo de PDVSA. El parlamento venezolano, controlado entonces por la oposición, secundó por mayoría tal denuncia y petición de investigación.

 

El bufete de Baltasar Garzón y sus amistades peligrosas con PDVSA y Caracas.

 

En un informe elaborado sobre la operación, Borges planteó con crudeza el escándalo: "hay suficiente evidencia de mal comportamiento para que el gobierno estadounidense inicie una investigación contra Goldman Sachs y Nomura bajo la Ley de Prácticas Corruptas en el Extranjero".

La mera contabilidad pública ya arrojaba sospechas. "El precio y el spread (diferencia entre el precio de compra y el precio de venta de un mismo producto)pagados por cada institución a Dinosaur sugieren la alteración del precio y de comisiones por encima del mercado. Todo esto nos ha llevado a creer que ha habido actos de corrupción según nuestra legislación".

¿No le estalló en la cara al Gobierno saber que esta compañía usaba un paraíso fiscal para mantener hibernados cuatro millones que, casualmente, no usaba para afrontar sus múltiples deudas? Incluidas las estatales.

 

Borges dirigió sendas cartas a la Comisión de Valores de Estados Unidos (SEC), a la Financial Crimes Enforcement Network y a la Financial Industry Regulatory Authority pidiendo que llevaran a cabo una investigación sobre esta operación cuya foto final era la siguiente: Goldman adquirió unos 2.800 millones de dólares en bonos de PDVSA y Nomura unos 100.

No sólo convergen actores caribeños del caso Plus Ultra. También fechas. En el año 2017 coinciden el préstamo de Panacorp a Plus Ultra y su elección del banco de la República de Dominica, Commonwealth Bank and Trust Ltd., con el estallido de los bonos que vendió esta entidad de PDVSA.

En los dos días posteriores a la compra de Goldman, las reservas internacionales de Venezuela aumentaron sólo unos 750 millones de dólares, lo que, según Borges, implicaría una comisión sustancial por encima de la del mercado pagada al corredor. En total, Borges estimaba que se habían esfumado/estafado al menos 150 millones de dólares.

Hacienda, de quien depende la SEPI (otorgante del rescate), no halló digno de sospecha o análisis que una aerolíneaque solicita ayuda pública tenga nada menos que 4 millones en un banco registrado en una nación que figura como paraíso fiscal en el inventario de la Agencia Tributaria.

La ¿torpeza? del Gobierno

No menos llamativo es que los cuatro millones de euros depositados en tal cuenta caribeña por Plus Ultra vengan determinados por un pacto con Panacorp, su prestamista. La aerolínea debía mantener al menos dos millones de euros como garantía de su solvencia. Y no podía usarlos sin permiso de Panacorp. Plus Ultra, en su generosidad, elevó la cifra a cuatro millones de euros congelados en dicho paraíso fiscal bancario.

La investigación judicial a tenor de algunas de las acusaciones ha puesto en su punto de mira tal bancocaribeño. ¿Por qué de todos los bancos del mundo eligió Plus Ultra el banco matriz de tal escándalo de los bonos de la petrolera bolivariana?

¿No le estalló en la cara al Gobierno saber que esta compañía usaba un paraíso fiscal para mantener hibernados cuatro millones que, casualmente, no usaba para afrontar sus múltiples deudas? Incluidas las estatales.