| 27 de Enero de 2023 Director Antonio Martín Beaumont

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Cínico Sánchez: suelta violadores, pero acusa a Mañueco de ir contra las mujeres

Hay que ser muy desahogado para negarse a modificar una ley que ya ha beneficiado a 200 violadores mientras critica a la Junta de Castilla y León de atacar los derechos de las mujeres.

| Benjamín López España

Este Gobierno se caracteriza por actuar con altas dosis de cinismo y sectarismo. No es nada nuevo, pero estamos asistiendo a un espectáculo difícil de superar en lo que a esos dos adjetivos se refiere. Llevamos alrededor de 200 delincuentes sexuales beneficiados por una ley de Sánchez e Irene Montero que a pesar del escándalo social se niega a modificar ni en una coma. Se trata de 200 víctimas, la mayoría mujeres, que ven cómo se rebaja la pena a sus violadores o directamente se les saca de prisión. 

Pues bien, a pesar de estar ante un hecho de enorme gravedad en lo que a la seguridad y a los derechos de las mujeres se refiere, responsabilidad última del presidente, el propio Sánchez se permite el lujo de amenazar a Castilla y León con acciones judiciales de todo tipo por querer menoscabar los derechos de las mujeres, dicen desde el Gobierno.

 

El ‘pecado’ ha consistido en un anuncio del vicepresidente, Juan García Gallardo, líder de Vox en esa comunidad, de un protocolo para gestantes que pretendan abortar. Dicho protocolo incluye la posibilidad de ofrecerle una ecografía a esas mujeres para que pueda escuchar el latido cardiaco del feto. 

El tono del Gobierno está inflado artificialmente para intentar construir una polémica igualmente artificial que tape sus escándalos e incompetencias y, a la vez, alimente el fantasma de que Vox efectivamente es la extrema derecha machista

La medida de verdad, la que se ha aprobado, no tiene mucho que ver con el anuncio del vicepresidente García Gallardo, líder de Vox en esa comunidad. En todo caso es muy discutible que ofrecer una ecografía pueda interpretarse como un ataque a los derechos de la mujer que pretende abortar. Pero más allá de esas consideraciones, lo cierto es que la izquierda y sus terminales mediáticas, que son muchas, han querido ver en el confuso anuncio de García Gallardo poco menos que la abolición de los derechos de las mujeres.

Polémica artificial 

Evidentemente el tono del Gobierno está inflado artificialmente para intentar construir una polémica igualmente artificial que tape sus escándalos e incompetencias y, a la vez, alimente el fantasma de que Vox efectivamente es la extrema derecha machista. 

Lo cierto es que Sánchez no tiene legitimidad moral para recriminarle al PP y a Vox nada relativo a los derechos y la protección de las mujeres. Al menos no la tiene mientras no pida perdón por la ley del solo sí es sí, rectifique el texto y destituya o haga dimitir a Irene Montero.