| 29 de Noviembre de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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La presidenta de los socialistas europeos, la española Iratxe García.
La presidenta de los socialistas europeos, la española Iratxe García.

Varios eurodiputados socialistas votaron a favor de proteger a Puigdemont

Tanto el PP como Ciudadanos hicieron un intenso trabajo de zapa para asegurarse que sus respectivos grupos parlamentarios votarían unidos. El PSOE falló y ahora intenta disimularlo.

| Ana Martín España

 

Los 248 europarlamentarios que el lunes votaron en contra de levantar la inmunidad a Carles Puigdemont han dado gasolina al prófugo, que este martes se apresuró a destacar la división en el seno de la Eurocámara. "El que un 42% de los eurodiputados no haya secundado esta vía demuestra a España que ésta no es la manera de resolver las cosa", afirmó. 

En efecto, la votación en ningún momento estuvo en riesgo para los intereses de la Justicia española, pero sí fue más ajustada de lo que en principio podía preverse: 400 votos a favor, 248 en contra y 45 abstenciones. Al ser secreta hubo deserciones pero, ¿de quiénes?

Las miradas apuntan al Grupo de la Alianza Progresista de Socialistas y Demócratas en el Parlamento Europeo, del que forma parte el PSOE y que además está presidido por la eurodiputada socialista española Iratxe García. Quien este martes se felicitaba por esta "victoria de la democracia y el Estado de Derecho". "La Eurocámara ha demostrado la importancia de cooperar con la justicia y dejar que ésta pueda hacer su trabajo", decía.

Sin embargo, a diferencia de lo que hicieron el PP y Ciudadanos en sus respectivos grupos parlamentarios (Partido Popular EuropeoRenew Europe Group), el PSOE fue incapaz de pactar de antemano una postura única dentro de la Alianza Progresista. Así que algunos compañeros de bancada le traicionaron. 

Puigdemont este martes en el Parlamento europeo.

 

De momento solo ha trascendido la puñalada de dos socialistas, porque ellos mismos se han jactado de votar a favor de Puigdemont: el exprimer ministro de Malta Alfred Sant y la eurodiputada belga Kathleen Van Brempt

En el caso del primero ha llegado a señalar en Twitter que solo una ley "fascista franquista" puede considerar a Puigdemont un delincuente. La socialista flamenca Van Brempt, por su parte, ha pedido "diálogo" a las partes. 

 

Ellos dos lo han hecho público, pero hay más. Porque los números no salen. Los de Pablo Casado se aseguraron de antemano que los 187 votos del PPE, el grupo más numeroso, eran a favor de levantar la inmunidad al expresidente catalán.

La delegación de Ciudadanos, comandada por Luis Garicano, hizo lo propio con 97 de los 98 eurodiputados del grupo Renew Europe, el tercero en importancia. La postura oficial del grupo fue no seguir protegiendo a Puigdemont. Todos la respetaron salvo la única eurodiputada del PNV, Izaskun Bilbao, por motivos obvios. 

Ya van 284 votos, a los que hay que sumar los 3 de los eurodiputados de Vox: 287. Los socialistas europeos son 147. Si todos ellos hubieran apoyado retirar el escudo del Parlamento europeo a Puigdemont el contador de síes habría ascendido a 434. Cuando en realidad fueron 400. 

No obstante, los socialistas se apresuraron a correr un tupido velo sobre las deserciones en su grupo. Es más. Iratxe García se declaró "muy satisfecha" con el resultado e incluso se permitió felicitarse por el "trabajo intenso" de los socialistas españoles ante la que calificó como "una campaña muy fuerte" por parte del independentismo.  

Aunque más grave que eso sigue siendo el hecho de que los eurodiputados de Unidas Podemos, socios de Pedro Sánchez en el Gobierno, votaran en contra del suplicatorio (también Bildu y ERC). "En la votación en que nuestro Gobierno se juega el prestigio exterior, en la que nuestro sistema judicial se juega mostrar que somos un partido democrático, en la votación más importante para España de esta legislatura, el Gobierno ha sido abandonado no solo por Podemos sino por todos sus socios de Gobierno", lamentó el portavoz de Cs, Garicano.