| 17 de Enero de 2022 Director Antonio Martín Beaumont

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Pedro Sánchez, este miércoles en el Congreso.
Pedro Sánchez, este miércoles en el Congreso.

Dos años de Pedro Sánchez: diez frentes para la "deconstrucción" de España

El 10 de Noviembre de 2019 arrancó en las urnas el mandato del líder del PSOE, que comenzó con una gran traición a su electorado: que nunca iba a gobernar con Podemos ni con Frankenstein.

| Javier Ruiz de Vergara España

Hace este miércoles justo dos años que Pedro Sánchez salió en la medianoche a las puertas de la sede socialista de Ferraz como ganador de las elecciones generales, aquellas que forzó a repetir su ahora defenestrado gurú, Iván Redondo, porque se negaba a poner el gobierno de España en manos de Podemos. Como le confesó Sánchez a Antonio García Ferreras en el propio Palacio de La Moncloa, "no dormiría por las noches" teniendo bajo su mando a ministros morados.

El resto es bien conocido. De aquellas urnas del 10-N de 2019 y tras una negociación exprés, que culminó a finales de diciembre, nació la llamada coalición progresista y la denominada mayoría Frankenstein, una amalgama de intereses políticos y personales que dos años después ha desembocado en un país bien distinto al que era entonces.

Un gallinero en La Moncloa

Desde la misma constitución de la alianza gubernamental apadrinada por Sánchez y Pablo Iglesias, el Consejo de Ministros no ha dejado de ser un guirigay con enfrentamientos constantes entre ministros; y entre ministros, y el propio Iván Redondo.

Conocidas son las broncas entre el eje formado por Carmen Calvo y José Luis Ábalos con el jefe de gabinete del presidente. Los tres acabaron siendo fulminados. También se han reproducido las guerras entre Nadia Calviño y Yolanda Díaz; antes entre Pablo Iglesias y Margarita Robles; o entre la vicepresidenta Calvo e Irene Montero. El Ejecutivo se ha achicharrado tan en tiempo récord que Sánchez se vio obligado a revolucionar el ala socialista meses antes de llegar al ecuador de la legislatura.

Una pandemia y una estrategia "ilegal"

Nadie contaba aquel 10-N de 2019 que una pandemia brutal asolaría al planeta. Pero si algo ha quedado claro en estos dos años es que toda la estrategia jurídica, política e institucional levantada por el Gobierno fue ilegal. Así lo ha sentenciado el Tribunal Constitucional tumbando dos estados de alarma y el cierre del Congreso de los Diputados. Aparte, las cifras de fallecidos y los clamorosos fallos en los primeros meses que Moncloa se ha negado repetidamente a aclarar.

"Asalto" a las instituciones

De la magnitud del ataque del Gobierno al resto de poderes del Estado da buena cuenta que hasta en tres ocasiones Bruselas ha tenido que amonestar a Moncloa por su acoso al Poder Judicial. Y por la designación inédita de la exministra socialista, Dolores Delgado, como fiscal general del Estado. Un escándalo que se une a la intervención del Ejecutivo en la Abogacía General del Estado, nunca vista antes. O en los choques entre la presidencia del Congreso y el Tribunal Supremo.

Una cadena de escándalos

Caso Pérez de los Cobos (Marlaska). Caso Plus Ultra y Delcygate (Ábalos). Caso Ghali (González Laya). Caso Neurona y caso Dina (Iglesias). Caso niñera (Montero), caso Pollo Carvajal ... Todos estos sumarios se dirimen en los tribunales y siguen cercando al Ejecutivo.

 

Sánchez, en la noche de su victoria electoral el 10-N de 2019. Quienes le acompañan han sido purgados por él.

 

Cataluña, un plan para el apaciguamiento

Estos dos años desde la victoria electoral de Sánchez han supuesto un vuelco radical a la estrategia contra el independentismo, un vuelco que culminó con los indultos a los condenados por el 1-O y por la mesa bilateral Estado-Generalitat. Todo como paso previo a convertir a Esquerra en el socio estratégico del Ejecutivo de PSOE y Podemos.

Bildu, PNV y ETA, la demolición de la Memoria

Ya no quedan terroristas de ETA en ninguna prisión distinta de las vascas y todas ellas han sido entregadas por el Gobierno al PNV para su gestión. Sánchez ha cruzado líneas rojas que nunca rebasaron ni Felipe González ni José Luis Rodríguez Zapatero. Hasta normalizar a Bildu y convertir a Arnaldo Otegi en un interlocutor y socio más de Moncloa. Para indignación de las víctimas del terrorismo.

 Irrelevancia internacional

Tal vez la escena que mejor resume el deterioro de la imagen internacional de España en estos dos últimos años es el paseo de 53 segundos que Sánchez mantuvo en un pasillo con Joe Biden, un ridículo que traspasó fronteras. Desde entonces, contra lo que ha sucedido con sus antecesores, Sánchez no ha logrado sentarse en una reunión con el presidente de Estados Unidos.  El lastre de Podemos y sus vinculaciones con los regímenes de Cuba, Venezuela, Bolivia o Ecuador han provocado recelos contra el Gobierno desde Washington y Bruselas.

Crisis económica y social

Las cifras desmienten la promesa de que "nadie quedará atrás". Los informes de Cáritas y otras organizaciones sociales alertan de una emergencia social en amplios sectores. El paro sigue en cifras inasumibles y en el caso de los jóvenes, se cronifica a la cabeza de Europa. El precio incontrolado de la luz ha sido la puntilla para muchas familias.

Acoso a la Corona

En estos dos últimos años se ha producido un hecho inédito en la historia contemporánea. Un Rey exiliado a la fuerza tras la presión de Moncloa a Felipe VI para que forzara la salida de Juan Carlos I de España. Una decisión que se mantiene y que se une a una ofensiva integral de Podemos y el resto de socios del PSOE contra la Corona, que no solo se dirige al antiguo Monarca sino que pretende abrir en canal a la vigente Jefatura del Estado.