| 27 de Septiembre de 2022 Director Antonio Martín Beaumont

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Anna Gabriel en una imagen de archivo
Anna Gabriel en una imagen de archivo

La 'indepe' fugada Anna Gabriel se entrega al Supremo pero vuelve a Suiza

La representante de la CUP asegura que su compromiso con el independentismo permanece intacto, aunque pone rumbo a su lugar de residencia en Ginebra.

| ESdiario España

Anna Gabriel ha dado la sorpresa este martes presentándose en el Tribunal Supremo para regularizar su situación procesal, una vez que se fugó a Suiza hace cuatro años, tras lo cual el magistrado Pablo Llarena ha dejado sin efecto la declaración de rebeldía, dejándola en libertad, al tiempo que ha avanzado que la llamará a declarar.

La exdiputada de la CUP ha asegurado que éste era un paso procesal necesario para recuperar la "libertad de movimientos" y su decisión "responde a una serie de consideraciones, reflexiones y análisis que tienen que ver tanto con el contexto político y judicial general" como con circunstancias personales.

"Ya habrá tiempo para poder hablar tranquilamente de todo, para hacer una valoración política, tanto en clave colectiva como individual", ha dicho Gabriel, que por el momento seguirá viviendo y trabajando en Ginebra donde reside desde su fuga.

Sin embargo, pese a su 'retiro dorado' insiste en señalar que: "Más allá de estos hechos circunstanciales, mis compromisos políticos y sociales siguen donde estaban, con mi pueblo, con su gente, y muy especialmente con el conjunto de las personas represaliadas".

Procesada en marzo de 2018 por su posible implicación en la Declaración Unilateral de Independencia (DUI) de Cataluña, la investigada se encontraba huida en Suiza desde febrero de 2018 y fue declarada en rebeldía en julio de 2018.

Gabriel estaba investigada como autora de un delito de desobediencia, pero no existía ninguna orden europea o internacional de detención y entrega porque dicho delito no lleva aparejada pena de prisión, solo multa de hasta un año e inhabilitación especial para empleo o cargo público de hasta dos años de duración.

No obstante, sí existía una orden nacional de detención para que fuera puesta a disposición del TS con el objetivo, precisamente de tomarle declaración, ante la imposibilidad legal de continuar el procedimiento contra ella sin haberla escuchado antes.

Una vez que se ha entregado, Llarena también ha acordado dejar sin efecto "la busca, detención y presentación ordenada contra ella", si bien ha subrayado que tiene la obligación de "comparecer cuantas veces fuera llamada".