21 de Abril de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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Pedro Sánchez e Isabel Díaz Ayuso, hace un año

La campaña de Moncloa contra Ayuso se vuelve contra seis presidentes socialistas

Sánchez e Iglesias pretenden utilizar la pandemia contra el Gobierno regional, pero no cuentan con el daño que esa estrategia les provoca a ellos y a sus gobiernos.

 

El Gobierno de Ayuso es un hervidero de sensaciones negativas sobre Moncloa. No hay miedo, ninguno, pero sí una sospecha más que fundada en que la pandemia será el gran argumento de PSOE, Podemos y Más Madrid para intentar frenar al PP madrileño, disparado en las encuestas.

El vídeo emitido en el programa de Jesús Cintora en TVE, una recreación de las supuestas fiestas sin restricciones en plena calle de Madrid, es un botón de muestra entre tantos otros que ya se amontonan desde hace meses: desde imponer un Estado de Alarma exclusivo a los madrileños hasta tratar de cargar en la Puerta del Sol los fallecidos en las residencias, todo han sido intentos de acusar y señalar a Madrid con culpable de los estragos del virus.

A  la capital le han comparado con Magaluf o le han tildado de "100 montaditos" de Europa en las últimas horas, en otra prueba de esa táctica que, en fuentes autonómicas consultadas por ESdiario, dan por "segura" hasta el 4 de mayo, fecha de las Elecciones.

 

Pero el tiro les puede salir por la culata y provocar daños en los gobiernos propios: porque según los datos recabados por este periódico en informes oficiales del INE y del Ministerio de Sanidad, la situación de Madrid en términos de mortalidad es mejor que la media española y también más benévola que en seis comunidades autónomas gobernadas por el PSOE.

Así, Aragón, La Rioja, Valencia, Castilla-La Mancha, Extremadura y Asturias superan en mortalidad a Madrid, con el caso valenciano como paradigma más escandaloso: allí, en la llamada tercera ola, los fallecidos han triplicado a los madrileños, utilizando el baremo internacional que sirve para medir la letalidad real.

Las cifras reales

Es decir, para entender la magnitud del fenómeno, no basta con citar las cifras totales, siempre superiores en las poblaciones más numerosas, y es preciso establecer una proporción con el número de habitantes que arroja conclusiones bien distintas a las de Moncloa y Podemos.

 

Con ese criterio, se demuestra que en la tercera ola (las diez primeras semanas de 2021), en Madrid han muerto 27,39 personas por cada 100.000 habitantes, por más de 81 en la Comunidad Valenciana; 50 en Extremadura; 37 en Asturias; 35 en Aragón; 34 en Castilla-La Mancha y 29 en La Rioja.

Solo en Baleares, Navarra y Canarias la mortalidad es algo inferior a la de Madrid, que también está mejor que Cataluña, sin que la situación sanitaria de la Comunidad donde puede haber en breve un nuevo Gobierno independentista haya merecido reproche alguno de Sánchez o Iglesias.

 

 

Contagios más contenidos

Y aunque en términos totales la tasa de incidencia de Madrid es mayor, con 250 contagios por cada 100.0000 habitantes frente a la media nacional de 149; el llamado RT que mide la capacidad de infección que cada caso puede provocar, está en la Comunidad madrileña por debajo del 1, el límite de riesgo, mientras que en Baleares lo supera ya claramente.

 

 

"Intentar echarle la culpa a Ayuso de la pandemia cuando el Gobierno ni siquiera reconoce las víctimas mortales reales en toda España, es increíble", explican a este periódico en el entorno de la presidenta. Pero lo ubican en un relato a la desesperada y en los tambores de "guerra sucia" que el PP lleva días ya denunciando.

En las últimas semanas, antes de que Díaz Ayuso decidiera adelantar las Elecciones, se llegó a especular incluso con la aplicación de un 155 en Madrid, desechado y nunca confirmado oficialmente. Pero la batalla está lanzada y, al menos en esto, ni Sánchez ni Iglesias hacen prisioneros. Ayuso tampoco y el "efecto boomerang", confían, acabará dañando a quienes lo lanzaron.