| 05 de Diciembre de 2022 Director Antonio Martín Beaumont

× Home España Medios Investigación Opinión Estilo Chismógrafo Deportes Tecnología Tvcine Economía Sostenibilidad ESdiario TV Mundo C. Valenciana Andalucía Suscribirse
Carmen Montón
Carmen Montón

La exministra Montón vuelve a colocar a su marido en un cargo público

Ambos trabajan juntos en la embajada española en Washington sin tener los estudios necesarios para los puestos que ocupan.

| ESdiario España

La embajada española en Estados Unidos contrató el mes pasado como auxiliar en la Consejería de Justicia a Alberto Hernández Campa, marido de la socialista Carmen Montón, que es embajadora ante la Organización de los Estados Americanos (OEA), con sede también en Washington. Es la segunda ocasión en que su marido maniobra para incorporarse a un cargo público bajo la supervisión de un Gobierno socialista.

Y es que diciembre de 2015, Hernández Campa intentó ocupar un puesto de trabajo en la Empresa General Valenciana del Agua (Egevasa), sociedad mixta dependiente de la Diputación de Valencia, pagado con 132.000 euros anuales, mientras su mujer era consejera de Sanidad en la Comunidad Valenciana, cargo que esta ocupó entre 2015 y 2018. Finalmente las revelaciones en la prensa valenciana y las quejas de los socios de coalición del PSOE, encabezadas por Mònica Oltra le hicieron renunciar a aquel puesto.

El tribunal que evaluó a Hernández Campa para el puesto lo presidió la propia magistrada de enlace, que ahora es su jefa, junto con otros dos consejeros de la embajada tal y como informa 'ABC', sin estar implicado ningún auxiliar, algo que deja en manos de los altos cargos el proceso de selección, opacándolo aún más si cabe, pues no es lo normal.

Carmen Montón tampoco anda fuera de polémicas y enchufes. Tras la moción de censura de 2018 a Mariano Rajoy, Montón fue elevada a ministra de Sanidad, cargo que ocupó sólo tres meses, ya que tuvo que dimitir por una denuncia sobre plagio en la tesis de un título de posgrado. Dos años después, en marzo de 2020, fue nombrada embajadora ante la OEA, una institución multilateral de países americanos en la que España es observadora, sin tener ninguna experiencia diplomática anterior. Pese a las duras críticas ha mantenido su puesto sin dimitir hasta la actualidad, lo que le ha servido para colocar finalmente a su marido.