| 26 de Mayo de 2022 Director Antonio Martín Beaumont

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La presidenta de Baleares, la socialista Francina Armengol, junto a Pedro Sánchez
La presidenta de Baleares, la socialista Francina Armengol, junto a Pedro Sánchez

Francina Armengol ataca a los padres que piden el 25% en castellano en Baleares

La presidenta socialista acusa a las asociaciones que defienden el 25% de español “de querer politizarlo todo” mientras tramita una ley que impone de facto la inmersión total en catalán

| E. M. España

En plena polémica por el 25% de clases en castellano en Cataluña que defienden varios padres y asociaciones para hacer cumplir la ley según dictan varias sentencias judiciales, la presidenta de Baleares, la socialista Francina Armengol, ha salido a la palestra para atacar precisamente a quienes exigen su derecho de estudiar el 25% de horas en castellano, calificándolos de “querer politizarlo y judiciarlo todo”.

Las palabras de Armengol, que gobierna en el archipiélago con el apoyo de Podemos y los nacionalistas catalanistas de Més, no son menores, ya que la socialista mira de reojo todo lo que está pasando en Cataluña por si le puede afectar a los planes de imposición del catalán al 100% en la educación de Baleares que pretende desarrollar con su Ley Educativa.

 

El terremoto catalán, que ha provocado la movilización de asociaciones y ha hecho del 25% de educación en castellano un tema nacional, junto con las sentencias judiciales reconociendo a los padres ese derecho, ha puesto nervioso al PSOE de Baleares -muy proclive a la defensa de las tesis pancatalanistas y de los países catalanes- y a sus socios nacionalistas, tanto que están retrasando su Ley de Educación para curarse de posibles recursos.

La Ley de Educación "trampa"

Armengol se niega en rotundo a aplicar el mínimo del 25 % de la enseñanza en castellano porque considera que el auto del Alto Tribunal sólo afecta a Cataluña. Pero para evitar que le tumben su Ley de Educación, ha recurrido a un truco: fija un mínimo del 50% de las horas lectivas en catalán sin establecer un máximo, dejando el criterio del otro 50% de horas a los centros educativos (que pueden decidir si darlo en catalán, castellano o inglés). Esto en la práctica permite un sistema de inmersión en catalán en 100% de los colegios de las islas si así lo decide cada centro.

Para evitar recursos al Tribunal Constitucional, Armengol permite en su Ley de Educación que el castellano siga siendo lengua vehicular sobre el papel, evitando así ese argumento en un recurso de inconstitucionalidad.

Sin embargo, la elección final de la lengua en la que dan las horas lectivas en cada colegio o instituto recaerá en cada centro “sobre la base de la realidad sociolingüística”, lo que en la práctica puede suponer que un centro decida dar todo en catalán y saltarse el 25% mínimo de horas en castellano.

Y mientras Armengol hace argucias para que su Ley Educativa garantice la inmersión en catalán sin que pueda a ser recurrida al Constitucional, tal y como alertaron los portavoces de PP y Ciudadanos en el Parlamento de las Islas, el PSOE de Pedro Sánchez suma un episodio más en el que evita posicionarse con los padres perseguidos por el independentismo catalán sino que además los señala y les acusa de ser ellos el problema.