| 16 de Septiembre de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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Pedro Sánchez
Pedro Sánchez

La represión cubana se ceba con la prensa española ante el silencio de Sánchez

El Gobierno ha zanjado con un escueto comunicado todo lo que tenía que decir sobre la situación en Cuba aunque sin hacer referencia a la periodista detenida.

| A. Jiménez España

La represión de la dictadura cubana sigue subiendo de nivel. Además de las detenciones a los ciudadanos de la isla, cuyo número se desconoce, hay que añadirle la 'cacería' para evitar que el mundo conozca lo que ocurre en Cuba. El Gobierno de Díaz-Canel no solo ha dejado sin Internet a la isla, sino que también ha sido detenida la corresponsal de ABC, Camila Acosta, y un fotoperiodista español, Ramón Espinosa, ha sido herido por la policía.

Todo ello, sin que el Gobierno de Sánchez haya alzado la voz y se haya limitado a emitir un escueto comunicado en el que pide a las autoridades respeto por el derecho de los ciudadanos a manifestarse libremente.

Acosta fue detenida a la salida de su domicilio en La Habana para hacer un trámite personal, acusada de  "delitos contra la seguridad del Estado", aunque horas antes de que se produjera el arresto, la periodista había estado haciendo su trabajo, cubriendo las protestas que se están produciendo en la capital cubana.

 La periodista tenía bloqueado el acceso a Internet y a la aplicación de mensajería 'WhatsApp' desde la última hora del domingo motivo que "justificaba", según ABC, que no respondiera a los mensajes y llamadas, aunque previamente había tenido tiempo de plasmar sus opiniones en Twitter.

"Si el régimen cubano no recapacita, o el mundo los obliga a recapacitar, la sangre correrá, porque el pueblo cubano ha gritado bien alto que perdió el miedo", escribió. "Es momento de presionarlos para que abandonen el poder. Si cedemos ahora, tendremos muchos más años de dictadura", añadió la corresponsal.

 

Horas antes, el fotoperiodista de la agencia Associated Press Ramón Espinosa, también había sufrido en su piel la represión de la dictadura castrista. En una imagen que ha dado la vuelta al mundo, se puede ver a Espinosa con la cara ensangrentada, después de forcejear con la policía.

Además, los agentes han cargado contra numerosos corresponsales extranjeros a los que les fueron incautados teléfonos y equipos. Es el caso también de la fotógrafa colombiana Eliana Aponte, mujer de Espinosa, a quien también le robaron la cámara.

 

Mientras tanto, el Gobierno cubano niega la realidad, amparada en el silencio y oscurantismo tras el cierre de las telecomunicaciones. Díaz Canel se afana en ocultar la represión. "Ya salieron con que en Cuba reprimimos, asesinamos ¿Dónde están los asesinatos cubanos? ¿Dónde está la represión cubana? ¿Dónde están los desaparecidos en Cuba?", espetó el mandatario.

Además un día antes había llamado a sus partidarios a salir a las calles en defensa de la Revolución para acallar a los cubanos que piden libertad. "Estamos dispuestos a todo y estaremos en la calle combatiendo. La orden de combate está dada: a la calle los revolucionarios", arengó Díaz-Canel

Así, mientras en la isla se cocina una revolución que la dictadura cubana intenta contener por todos los medios a su alcance la comunidad internacional clama. La ONU, Estados Unidos y la Unión Europea reclaman al Gobierno de La Habana que escuche a los manifestantes.

Escueto comunicado de Moncloa

Desde el Gobierno español simplemente se ha emitido un escueto comunicado, mientras está enredado con el aterrizaje de los nuevos ministros, en el que se asegura que está siguiendo "con mucho interés y muy de cerca la situación en Cuba, tras los acontecimientos registrados el lunes con protestas en el país, y está a la expectativa de ver cómo evoluciona en el día de hoy la situación.

El Ejecutivo reconoce el derecho de los cubanos "a manifestarse libre y pacíficamente" y ha pedido a las autoridades cubanas que lo respeten".

El departamento dirigido por José Manuel Albares intentó frenar en seco cualquier identificación con la dictadura cubana, después de que el único miembro del Gobierno que saliese a la palestra fuera el secretario de Estado de la Agenda 2030 y líder del PCE, Enrique Santiago para culpar al "bloqueo" estadounidense de la situación en la isla.

 

Pero Exteriores ha sido más prudente y señala que el origen de todo se debe a "la crisis económica así como una crisis del turismo derivada de la covid" que vive la isla, por lo que urgió a  "incrementar el ritmo de las reformas" en Cuba, aunque eso sí, ni una sola palabra al respecto de la represión a los periodistas españoles.

Pero mientras el Gobierno mantiene un perfil bajo respecto a la situación en Cuba debido a las alianzas existentes entre ambos países y la cercanía ideológica entre Podemos y el Ejecutivo castrista, la oposición ha exigido en bloque la liberación de la periodista detenida.

El líder del PP, Pablo Casado, además de pedir la puesta en libertad de  Acosta, ha sostenido que "Sánchez debe defender a los demócratas y romper con los dictadores", al igual que Inés Arrimadas, que ha criticado que el "silencio" del Gobierno ante este arresto "avergüenza", mientras que desde Vox se pidió que se "neutralice" internacionalmente a la "dictadura" castrista y han instado a la Unión Europea a ser "valiente" y no "tibios".

Sin embargo, el Gobierno ha querido solventar con un escueto comunicado una situación cada vez más crítica, donde la represión castrista está intentado por todos los medios acallar a los ciudadanos y evitar que se conozca el alcance de una revuelta popular contra una dictadura que lleva más de 60 años estrangulando a los cubanos.