| 26 de Mayo de 2022 Director Antonio Martín Beaumont

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Pedro Sánchez , en la tribuna del Congreso.
Pedro Sánchez , en la tribuna del Congreso.

La Nación según Sánchez: los 10 desplantes a España que por fin va a explicar

Moncloa ha confirmado esta semana que el presidente se someterá a su primer Debate sobre el Estado de la Nación en tres años. Y tiene esta larga lista de explicaciones pendientes.

| Javier Ruiz de Vergara España

Tres años después, tras más de 700 días, Pedro Sánchez ha aceptado someterse a su primer Debate sobre el Estado de la Nación como presidente del Gobierno. No ha querido convocarlo hasta bien entrado 2022, pese a la exigencia de la oposición y la encrucijada a la que el Gobierno progresista ha empujado a España.

Una Nación radicalmente distinta a aquella sobre cuya salud se debatió en el Congreso la última vez con este formato: en febrero de 2015. Basta recordar que en aquella ocasión todavía no habían irrumpido en el Parlamento Podemos, Ciudadanos o Vox.

Por eso, en febrero o marzo próximo se debatirá el estado de España. Y, por fin, Sánchez deberá responder a diez asuntos centrales que están marcando el devenir de los españoles desde su llegada a La Moncloa.

El "insomnio" de Podemos

Sánchez justificó la repetición electoral que precedió a la presente legislatura en que no podría dormir si gobernaba con Podemos. Aún hoy, no ha explicado en sede parlamentaria las razones de su cambio de opinión. Tampoco el complicado juego de equilibrios entre los socios y, por lo más reciente, quién manda en la política económica, si Nadia Calviño o Yolanda Díaz. Un pacto que fue el inicio de la actual deriva y que el líder socialista estará obligado a justificar más allá de su mera supervencia política.

Acoso y derribo a la Corona

Es previsible que en febrero o marzo, cuando se convoque oficialmente ese primer Debate de la Nación de la era Sánchez, el Rey Juan Carlos I haya regresado a España. Pero la oposición lleva meses exigiendo que el presidente explique su papel en la salida del Emérito, porque se ha demorado su regreso y las razones por las que su prometida Ley de la Corona sigue sin ver la luz casi dos años después.

 

Vaciado de las cárceles y abrazo a Bildu

El cambio radical de la política penitenciaria diseñada por Felipe González y que respetaron tanto José María Aznar como José Luis Rodríguez Zapatero y Mariano Rajoy es, sin duda, uno de los legados más controvertidos de la primera mitad de la legislatura de Sánchez.

Lo mismo que el acuerdo estrátegico con Bildu que ha acabado dando a Arnaldo Otegi la llave de la estabilidad del Gobierno. A buen seguro en el Debate de la Nación saldrá a colación este nuevo papel asignado a los herederos de Batasuna y un posible plan PSOE-Podemos-Bildu para sustituir al PNV en el Gobierno Vasco.

El asalto a la Justicia

Hasta en tres ocasiones ha tenido Bruselas que llamar la atención al Gobierno por su ley exprés -pactada con nocturnidad por PSOE y Podemos sin consenso alguno ni con la oposición ni con la carrera judicial- para tratar de reducir el quorum en la elección de los vocales del CGPJ.

Sánchez se vio obligado a retirar la iniciativa aunque, a cambio, aprobó un decreto para impedir que el Consejo pueda nombrar a muevos magistrados en órganos clave hasta que la coalición Frankentein controle el órgano de gobierno de los jueces.

El indultazo a Junqueras

Sin duda, la decisión de Sánchez de desautorizar al Tribunal Supremo para indultar a los líderes independentistas del 1-O ha sido la decisión que más ha destapado la hoja de ruta del secretario general del PSOE y el precio a pagar por la constitución de la coalición Frankenstein que le aupó a La Moncloa.

Primero en la moción de censura contra Mariano Rajoy y, después, en la investidura tras su victoria en las urnas. Pero tampoco en sede parlamentaria ha explicado en profundidad Sánchez las razones que le han llevado a poner en la calle a Oriol Junqueras y el resto de los sediciosos del procés. En su primer Debate de la Nación tendrá una buena oportunidad de hacerlo.

 

De este apretón de manos con el que arrancó la legislatura aún no ha dado Sánchez explicaciones en el Congreso tras tres años sin Debate de la Nación.

 

El cordón sanitario a PP y Vox

Nunca un presidente del Gobierno ha arrinconado a la oposición en los temas de Estado como Sánchez ha hecho con Pablo Casado, al que incluso ha rehuido el saludo en algunos actos oficiales. Peor aún con el líder de Vox, Santiago Abascal, partido contra el que ha azuzado un cordón sanitario institucional.

Una estrategia antipandemia ilegal

A buen seguro, vistos los datos, al esperado Debate de la Nación España va a llegar con datos preocupantes sobre la pandemia. Pero en el Congreso Sánchez deberá explicar quién y en base a qué informes, Moncloa diseñó la estrategia jurídica e institucional contra la pandemia.

Porque el Tribunal Constitucional ha declarado ilegal los dos decretos del estado de alarma -el que abrió la puerta al confinamiento de España- y el del cerrojazo del Congreso para impedir a la oposición que llevara a cabo su función constitucional de control al Ejecutivo.

Los escándalos del PSOE

El caso Plus Ultra (José Luis Ábalos), el caso Ghali (Arancha González Laya), el caso Pérez de los Cobos (Fernando Grande-Marlaska), el caso Isofotón (María Jesús Montero y Teresa Ribera), el caso niñera (Irene Montero), el caso Pollo Carvajal (Dolores Delgado).

 

Esta imagen de Sánchez con Biden (50 segundos) ha marcado el balance internacional del presidente.

 

Son solo algunos escándalos que acechan al Gobierno o a la Fiscal General, designada por Sánchez para el cargo desde el Ministerio de Justicia. De ninguno de ellos ha dado explicaciones largas y detalladas el líder del PSOE en sede parlamentaria.

Biden y la irrelevancia internacional

Pedro Sánchez es el único presidente del Gobierno de España desde la Transición que aún no ha sido recibido por un presidente de los Estados Unidos. Pero lo peor aún es que el presidente del Gobierno ha intentado por todos los medios hacerse una fotografía con Joe Biden, intento que se saldó con el bochorno internacional de la cumbre de los 50 segundos en un pasillo de la Cumbre de la OTAN en Bruselas.

Además, condicionado por los pactos de Podemos en Iberoamérica, Sánchez ha alineado a España con los regímenes de Cuba, Venezuela o Bolivia. Con el consiguiente reproche de la UE y de Washington.

El "escudo social" y el recibo de la luz

Récord histórico a récord histórico, el precio de la luz sigue disparado sin que el Gobierno se haya mostrado capaz de frenar el recibo. Pero tampoco del resto de las medidas del llamado escudo social podrá Sánchez presumir en el primer balance oficial de su gestión. Las colas del hambre, el caos en el pago del Ingreso Mínimo Vital, las estadísticas de los deshaucios o el precio del alquiler siguen condenado a cientos de miles de españoles a la precariedad.