| 03 de Diciembre de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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Dolores Delgado.
Dolores Delgado.

Carvajal congela los nombres de testigos de pagos ante la pasividad de Delgado

El serial del Pollo casi ha muerto antes de emitirse. Antes de que pudiera aportar un listado de testigos de presuntas entregas directas de dinero bolivariano a Podemos.

| Francisco Mercado España

Hugo Carvajal ha congelado la aportación que hoy tenía prevista del listado de más de media docena de testigos de supuestos pagos chavistas a Juan Carlos Monedero, fundador de Podemos y director de su fundación Instituto 25M, según fuentes relacionadas con el caso. En el ánimo del equipo del exgeneral pesan dos hechos.

En primer lugar, perciben cierta voluntad de sobreseimiento de cuanto se ha denunciado y nula voluntad de investigarlo por parte de la Fiscalía que pilota Dolores Delgado. En este contexto, aportar una lista de testigos sólo serviría para ponerles en peligro sin rentabilidad jurídica alguna.

Y, por otro lado, aunque hoy no se trató, Carvajal ve que todas las señales apuntan a que la Justicia española no le da ninguna garantía de continuar en España como denunciante y testigo de esta causa. Por todo ello, El Pollo se limitó a ratificar lo ya denunciado, pero hibernó por el momento la mejor prueba pendiente: los testigos.



El exgeneral venezolano acudió este miércoles al juzgado número 6 de la Audiencia Nacional, cuyo titular es Manuel García Castellón. Confiaba en que el material que ya le había entregado (órdenes estatales venezolanas de supuestos pagos a fundadores de Podemos o al bufete de Baltasar Garzón y el listado de presuntos testaferros o pagadores de Monedero que iba a aportar junto con eventuales pruebas) sirviera para  garantizarse que la investigación cobrara fuerza por parte de la Fiscalía y, de paso, su estancia en España a pesar de que su extradición estaba ya firmada por el Gobierno en un expediente plagado de irregularidades.

 

Carvajal, en una de sus declaraciones en la Audiencia Nacional.


Aspiraba a ser tratado como lo fue años atrás Hervé Falciani por la entonces fiscal Dolores Delgado y el ya abogado Baltasar Garzón: se bloqueó su extradición a Suiza, no por ilegal, sino porque estaba colaborando con la justicia española.

Pero el fiscal, según testigos presenciales, mantuvo una posición absolutamente contraria a la practicada por su jefa años atrás: se comportó como un mero y descreído oyente. Prácticamente, le endosaba a Carvajal todo el peso de investigar los indicios o pruebas ya aportados.

Y esa actitud empieza a colmar la paciencia y voluntad de Carvajal y su equipo: tienen la sensación de que da igual cuanto aporten. No hay una investigación propia de la Fiscalía sobre lo ya judicializado y sólo esperan nuevas entregas del exgeneral.

Y todo ello en un clima de tal escepticismo o pasividad que desde las filas del exgeneral temen no sólo el sobreseimiento de cuanto denuncien, sino poner en peligro a los testigos que planteaban aportar este miércoles. "Investiga todo y dánoslo mascado y luego ya veremos qué hacemos", resume una persona de su entorno.

Y esto ocurre en un contexto en el que parece ya inminente su extradición una vez dinamitadas por Justicia y Gobierno casi todas las posibles trabas. Ni parece viable ya su colaboración con el juzgado de García Castellón porque El Pollo no ve rentable una teleconfesión desde una prisión norteamericana, ni al Contencioso del Supremo le parece relevante que en un expediente de asilo se mienta y oculte información, ni a la sala que preside Alfonso Guevara le parece razonable pausar su entrega para que pueda aportar más detalles mientras dure la investigación.

 
Estas decisiones jurídíco-políticas se cruzan con amistades, intereses personales o de Gobierno: Carvajal ha puesto en la picota los negocios de Baltasar Garzón. Es pareja de Dolores Delgado, fiscal general del Estado, y dueño del bufete Ilocad, sobre el que Hugo Carvajal ha aportado al juez una orden de contratación de PDVSA, la petrolera estatal venezolana, de casi nueve millones de euros.

 

Bescansa y Monedero, señalados por El Pollo Carvajal como perceptores de pagos.

 

No consta diligencia alguna de la Fiscalía para verificar qué significa la cláusula de dicha orden de pago de PDVSA donde destaca la capacidad de Ilocad para "coordinarse con jueces y fiscales" en España. Tampoco consta que Delgado haya proclamado su inhibición de estas diligencias del juzgado número 6 de la Audiencia Nacional, ni en las de Bariven, filial de PDVSA (donde lidian sus fiscales con letrados de Ilocad en torno a un fraude). O en Tándem.

El serial del Pollo casi ha muerto antes de emitirse. Antes de que pudiera aportar un listado de testigos de presuntas entregas directas de dinero bolivariano a Podemos.


Tampoco se ha inhibido en la extradición de Carvajal el presidente de la sala Tercera de lo Penal de la Audiencia Nacional, Alfonso Guevara, que en 2011 arropó en un acto de adhesión y despedida a Garzón cuando sufría tres procesos por prevaricación como juez.

Ahora, tras denigrar por endebles las pruebas de EEUU contra el exjefe de espionaje venezolano, urge la entrega de Carvajal días después de que depositara en sede judicial una polémica orden de contratación chavista del bufete de Garzón.

No habría costado mucho comprobar si tales testigos eran válidos o no, o si las pruebas que dice tener Carvajal de dichos pagos eran fehacientes. Pero pinta que nunca se hará. España está a punto de fulminar al único testigo.

En lo político, las denuncias de Carvajal tocaban de lleno al socio de gobierno de Sánchez: Podemos. Un partido que suele acusar de prevaricación a la justicia incluso por causas menores cuando rozansus carnes (caso Dina o Alberto Rodríguez). Y no podía ni quería permitirse un Neurona 2 a cargo de Carvajal.

El serial del Pollo casi ha muerto antes de emitirse. Antes de que pudiera aportar un listado de testigos de presuntas entregas directas de dinero bolivariano a Juan Carlos Monedero con destino a Podemos por diversas vías: en efectivo, en cuentas ocultas, en valijas diplomáticas, en paraísos fiscales...

La Fiscalía ha mostrado tanto interés por verificar sus acusaciones que prácticamente ha despedido hoy a Carvajal... camino de Nueva York. Y esto a pesar de que sus datos ya aportados muestran extrañas coincidencias. Carvajal acusa a una empresa, Vía Europa, de financiar a Podemos y dicha firma recibió 69.000 euros de Monedero después de facturar 425.000 euros al bolivariano banco del Alba. El sumario de Gürtel nació con menos indicios.