| 05 de Diciembre de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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Gulash húngaro: sabroso, fácil y perfecto para hacerlo de un día para otro

Uno de los grandes regalos de Hungría es sin duda el gulash. Disfrútalo acompañado de patatas, pasta, arroz, puré o ensalada

| Marga García @gastroamantes Gastronomía

Uno de los grandes regalos de Hungría es sin duda el gulash. Sabroso, rico y perfecto para dejarlo listo el día antes y disfrutarlo acompañado de patatas, pasta, arroz, puré o ensalada.

Su gran secreto es una cocción lenta y el uso abundante del pimentón. Ingrediente básico e indispensable en una amplia variedad de platos húngaros. Aporta sabor, color, fuerza y ese punto fundamental que hace que su cocina sea diferente a cualquier otra.

Qué carne necesito para hacer el gulash húngaro

Ha de ser una carne magra y los cortes económicos están llenos de sabor. Mi recomendación es que compres la pieza entera y la cortes en casa en el momento de hacer el gulash. De esta manera toda la frescura y aromas de la carne se transferirán inmediatamente a tu cazuela.

Estas son nuestras recomendaciones:

Tapilla. Conocida también como ‘segundo solomillo’ por el parecido que tienen en sabor. Corresponde a la parte exterior del cuatro trasero, junto a la cadera, su forma es triangular y ésta cubierta por una fina capa de grasa que realza su gusto, así que, no caigas en la tentación de recortarla.

Morcillo. Una de las piezas de carne más jugosa para cocinar. Corresponde a la parte baja de las patas de la ternera y tiene una forma irregular.

Redondo: Tierna, jugosa con pocos nervios y todo un clásico para guisos.

El éxito de una buena receta de gulash

Dorar: Lo primero es dorar la carne en la cazuela en pequeñas cantidades. De esta manera la temperatura no bajará y podrás hacerlo sin que la carne se cueza y suelte su agua. Tardarás un poco más, pero la diferencia es notable.

Sofreír: Ha de ser un sofrito suave para que la cebolla caramelice y no se queme. Los azúcares naturales de la cebolla aportan un equilibrio necesario en esta receta.

Pimentón: Presta especial atención a la hora de freír el pimentón con la carne. En este paso se guarda gran parte del sabor de un gulash bien hecho. Has de remover constantemente para que el pimentón libere toda su fragancia y tener cuidado de que no se queme, ya que se volvería amargo. Necesitarás aproximadamente entre 20 y 25 segundos.

Vino: Puedes añadir vino tinto o vino blanco. Eso sí, no escatimes en la calidad a la hora de elegirlo.

Cocción lenta: El causante de su sabor intenso y de su cremosa textura es sin duda un chupchup suave y lento.

Siguiendo estas pequeñas indicaciones vas a conseguir un plato realmente sabroso y diferente a otros que hayas probado antes.

Ahora ¡a cocinar!

Una de las claves para que te salga perfecto es la paciencia

Dificultad: Fácil

Tiempo de preparación: 30

Tiempo de cocción: 2 horas

Ingredientes para cuatro personas

750 de ternera cortada en pequeños dados

2 cebollas grandes

2 zanahorias

2 cucharaditas de pimentón dulce

1/8 de cucharadita de pimentón picante (opcional)

1 cucharadita de harina

vino tinto

aceite de oliva

sal

pimienta

Elaboración:

1.- Cubre el fondo de una cazuela baja con aceite de oliva y dora la carne en pequeñas tandas para que se fría bien. Según esté dorada retira a un plato.

 

Dorar la carne en la cazuela en pequeñas cantidades es fundamental para que no se cueza y suelte agua

2.- En la misma cazuela fríe la cebolla y la zanahoria. -Si fuera necesario añade un poco más de aceite-

 

3.- Cuando esté dorada regresa de nuevo la carne -sin los jugos que ha soltado en el plato-. Revuelve constantemente hasta que queden todos los ingredientes bien integrados.

4.- Salpimienta al gusto, añade la harina y no dejes de remover durante un par de minutos más.

 

5.- Incorpora el pimentón dulce con el picante -si no eres muy amante del picante sencillamente suprime este ingrediente- y de nuevo, remueve para que éste se fría muy bien e impregne toda la carne con su sabor.

 

6.- Cubre la ternera con el vino tinto y deja que se cocine destapado hasta que pierda la fuerza del alcohol. Después añade los jugos de la carne, cubre con una tapadera y deja que se cocine durante 2 horas más a fuego muy suave para conseguir una carne extremadamente tierna y sabrosa.

 

Un verdadero gulash húngaro que ya puedes llevarte a la mesa.