Visitar la Casa Batlló siempre ha sido una experiencia fascinante… entrar en un edificio que parece estar vivo, donde las formas se mueven, los colores cambian con la luz y cada rincón sorprende. Pero ahora hay un motivo extra para volver o descubrirla por primera vez, la apertura de su segunda planta, que por fin se muestra al público y lo hace convertida en un espacio dedicado al arte contemporáneo con un fuerte acento digital. La experiencia se ensancha y se actualiza, demostrando que el legado de Gaudí puede dialogar perfectamente con la creatividad del presente.