| 19 de Octubre de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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Carla Vigo, nueva en Mediaset y pesadilla de Zarzuela.
Carla Vigo, nueva en Mediaset y pesadilla de Zarzuela.

Carla Vigo, el verso suelto de Zarzuela

La prima de la Princesa Leonor y la Infanta Sofía quiere ser actriz y debuta como invitada en "Sobreviviré", un programa presentado por Nagore Robles en Mitele, el canal digital de Mediaset.

| Milagros Martín-Lunas Medios

 

 

"Voy a un programa súper chulo donde se habla de actualidad. Es un programa hecho por y para gente joven, no tiene nada que ver con un programa normal de Mediaset". Carla Vigo, que no tiene pelos en la lengua, ha justificado en sus redes su presencia en el primer Sobreviviré de la temporada tras el huracán de comentarios de todos los gustos que ha recibido desde que saltó la noticia.

Quizá sería más acertado subrayar que con estas palabras pretende contestar a todas las críticas que ha recibido en sus redes desde el primer nanosegundo en el que se le ocurrió desvelar al mundo que el sueño de su vida era… ser actriz. Un gran pecado dada su procedencia. O no.

Por si todavía queda ahí fuera alguien que no sepa quien es esta joven de mirada tostada, cabellos ensortijados, piel canela y labios carmesí, esta joven nacida con el siglo cuyo rostro evoca en su juventud al del la gran Cayetana de Alba, sobre sus hombros sostiene la pesada losa de ser sobrina carnal de la Reina Letizia y prima hermana de Leonor y Sofía, Princesa de Asturias e Infanta de España, respectivamente. Ahí es nada.

Carla es hija de Erika Ortiz y Antonio Vigo. No eligió emparentarse políticamente con la Monarquía. Huérfana desde los cinco años, la sobrinísima brotó para la prensa, como todos los hijos de, con la mayoría de edad. Su situación se me antoja harto complicada.

Carla Vigo quiere beberse la vida a tragos pero la eclosión de las redes no le ayuda


Carla quiere beberse la vida a tragos como nos la quisimos beber todos a los 20 años. Por fortuna, los de mi quinta y más allá, los que empezamos a descubrir el mundo en plena Movida, en la década de los años 80 y 90 no tuvimos redes que eternizaran y airearan al universo nuestras juergas. ¡Qué privilegio disfrutar de una juventud alejada de la tiranía de Instagram, Tik Tok, Facebook o Twitter!

La eclosión de las redes nos ha forzado a alimentar una biografía ficticia. Vivimos atentos a la galería, narcisistas hambrientos de likes aireamos nuestra felicidad al mundo. Todos somos foodies, supermodelos ideales, lectores empedernidos en playas o rincones paradisíacos y deportista zen con una vida pluscuamperfecta.


Así las cosas, el pasado mes de julio Carla Vigo, una chica de su tiempo que sostiene sobre sus hombros el estigma de ser la sobrina carnal de la Reina Letizia, confesó a Susanna Griso en el plató de Espejo Público que quiere ser actriz y que se está preparando para ello. No concretó cómo, eso es cierto. Dicen que en Zarzuela se desató la primera tormenta de verano. Me lo puedo imaginar.

Carla Vigo también usa sus redes sociales para luchar por las causas en las que cree

La sobrina de Letizia es muy activa en Instagram, su cuenta está abierta y se me antoja que sueña con llegar a ser influencer, la profesión de moda entre las de su generación. Sin pudor, se ha tomado la osadía de subir a sus redes vídeos perreando en una discoteca, bailando flamenco en un tablao, achuchándose con su novio y divirtiéndose con sus nuevas amigas: las Mellis (ex íntimas de la Pantoja) y Amor (ex concursante de Gran Hermano). También utiliza sus redes para luchar por las causas en las que cree y contesta sin rubor a todos los haters que se atreven a ponerla verde en sus redes sociales por ser sobrina de quien es. A estas alturas la tormenta estival habrá pasado, por lo menos, a categoría de huracán.

Este lunes 30 de agosto, Carla Vigo ha debutado como invitada en Sobreviviré casi a la misma hora que se hacían públicas las fotos de la despedida de su prima en la terminal 4 del aeropuerto Adolfo Suárez de Madrid. El tornado Vigo se ha debido instalar en Palacio con fuerza inusitada, aunque esta vez diluido por la despedida real.

Emociona la foto del Rey consolando a Sofía ante la marcha de la Princesa Leonor from ESdiarioTV on Vimeo.



Desde lo más profundo de mi corazón confieso que no me gustaría estar en el pellejo de Carla Vigo. Supongo que por ser familia de quien es, le estarán llamando al orden constantemente. Nobleza obliga, le dirán. Lo cierto es que por sus venas no corre ni un ápice de sangre real, ni de ningún tipo de linaje.

Carla Vigo no debe pleitesía a nadie y a nadie ofende con sus sueños de juventud

Ella no debe pleitesía a nadie y a nadie ofende con perseguir sus sueños de juventud. Puede que escriba estas líneas sugestionada por mi última lectura. Hace unos días cayó entre mis manos por casualidad el libro del primo Rocasolano, lo devoré en una jornada de canícula bajo el chorro del aire acondicionado (ya me llegará la factura, este año la partida de vacaciones ha ido destinada al pago de la luz, para todo no hay). El libro se me antoja un ajuste de cuentas gratuito que imagino rezuma verdades incómodas y dolorosas. Carla debería luchar por sus sueños de juventud. Veterinaria, periodista, bióloga o cómica. ¿A quién le importa?

Lo que haga que lo haga de la mejor manera posible. Por eso, entiendo que estrenarse en el plató de Sobreviviré, en un programa capitaneado por Nagore Robles no es la mejor opción. Si fuera mi hija la invitaría a cambiar de rumbo, la empujaría a estudiar interpretación, a ser posible de la mano de los mejores maestros que le pudiera otorgar. Debutar en un espacio televisivo que surgió a rebufo de Supervivientes, un programa que se ha ganado el premio gordo de la temporada al saltar del late night a la sobremesa de Mitele gracias a la actividad de las redes, un programa capitaneado por una ex concursante de Gran Hermano 11 no parece una decisión inteligente ni para la sobrina de la Reina ni para nadie que respete la profesión del Cómico (con mayúsculas).