| 18 de Octubre de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

× Home España Medios Tribunales Opinión Estilo Chismógrafo Deportes Tecnología Tvcine Economía Sostenibilidad ESdiario TV Mundo C. Valenciana Andalucía
Christian Gálvez
Christian Gálvez

Telecinco, en busca de la audiencia perdida

La cadena de Fuencarral estrena un grotesco remedo de "Gran Hermano VIP", revoluciona el prime time adelantándolo a las ocho y destierra "Alta tensión" a la Cuatro.

| Milagros Martín-Lunas Medios

 

 

Se veía venir. El empate técnico de agosto ha provocado un tsunami en los despachos de Mediaset cuya ola ha salpicado a sus dos cadenas principales: Telecinco y Cuatro. Después de tres años de liderazgo y al ver como Antena 3, sin prisa, pero sin pausa, le pisa los talones peligrosamente, la cadena de la ex margarita estaba obligada a mover ficha. Impepinable. Sus responsables, envueltos en una preocupante partida de ajedrez, antes de llegar al rey ahogado, han movido pieza desconcertando al universo televisivo.

Tras el estreno de Secret Story, uno de sus supuesto pesos pesados de la temporada, Mediaset ha anunciado que el próximo lunes el prime time arrancará a las ocho de la tarde, desterrando Alta tensión a las mañanas de la Cuatro, a las 12:45 horas. El tiempo dirá si esta decisión da los frutos esperados o es una locura producto de la desesperación.

Empecemos por el principio. El estreno de Secret Story lideró la noche con un 17,3% frente al debut de Los hombres de Paco que alcanzó un 12,1%. La parodia de GH VIP travestida de reality detectivesco rezuma patetismo y cutrerío al 50%. Por no hablar del ubicuo presentador que desde su atalaya de rey de la cadena destila desdén y pocas ganas de presentar tal engendro.

 

 Sinceramente, Jorge Javier Vázquez se me atraganta. Es algo personal, lo sé, no tiene por qué ser la corriente popular. Así que no me atrevo a vaticinar qué le depara el futuro a este programa de casting ininteligible capaz de encerrar entre sus muros, entre otros, a una Barbie teutona, a un vocinglero Frigenti, a un torero o primo de toreros, a la madre de una modelo que ha sabido reinventarse y al desaparecido novio de la que fuera reina de la televisión, maestra de muchos y sobreexplotada en la actualidad. Con la primera gala me basta y me sobra. Me da igual quién se vaya a pelear con quién, quién se lie con cuál, quién se alce con el premio al mejor detective y quién no sea capaz de guardar ni un secreto. Los misterios de esta panda me van a robar una sola noche de sueño.

Telecinco decide adelantar su prime time a las 20:00 horas

Así las cosas y con la intención de lanzar un torpedo al buque insignia de la cadena enemiga, es decir, con la intención de robar audiencia a Pasapalabra, Telecinco decide adelantar su prime time a las 20:00 horas. Entiendo que las galas de Secret Story arrancarán a la misma hora que el concurso del rosco, además del resto de la programación. Atónita me hallo. Incapaz de opinar, de momento. A priori se me antoja un envite estéril. Una apuesta muy arriesgada.

Lo cierto es que no les quedaba otra. El triunvirato Pasapalabra, Informativo y El hormiguero se ha consolidado con fuerza en Antena 3 y no hay huracán que lo desmonte. Mil veces me he acordado de Paolo Vasile. ¿Se arrepentirá de haber dejado escapar por una cabezonada el programa de Christian Gálvez? Yo lo haría. Me estaría tirando de los pelos hasta el infinito y más allá.

Por lo menos Vasile estuvo avispado y, en cuanto se supo que el rosco regresaba a Antena 3, blindó a su presentador fetiche con un contrato con la cadena. Así, Christian Gálvez se empotró en Sálvame con El tirón, un concurso que no consiguió hacerle ni un rasguño al portaaviones Pasapalabra.

Tras un tiempo en el ostracismo televisivo Gálvez se sumó al renacimiento de Alta tensión, un proyecto que se estrenaría en el prime time estival con la intención de consolidar audiencia y saltar al ring vespertino contra Pasapalabra. Una semana le ha durado el asalto. Hay tanto miedo a extraviar definitivamente el primer puesto del podio que en Mediaset han perdido la paciencia.

Las tácticas para incrementar la audiencia

Ni Christian Gálvez ni Alta tensión se merecen semejante desprecio vendido como un intento de reavivar la escasa audiencia de Cuatro, la hermana pequeña de Telecinco. Alta tensión es un concurso familiar, un espacio blanco que entretiene y que, como he comprobado en mi casa, favorece la reunión familiar frente al televisor. Lamentablemente, eso que a mí me parece un plus, me temo que suena a rancio y obsoleto.

Ustedes se lo pierden, mientras sus adolescentes viven fagocitados por las redes del vídeo chorra, en mi casa, gracias a la tecnología jugamos todas las noches con Christian Gálvez y Alta tensión. A ver cuanto tiempo nos queda, porque a esa hora, presiento que el concurso anda herido de muerte. Es su canto del cisne.