23 de Junio de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

× Home España Medios Tribunales Opinión Estilo Chismógrafo Deportes Tecnología Tvcine Economía Sostenibilidad ESdiario TV Mundo C. Valenciana Andalucía
La imagen de la "reconciliación" que publica este domingo El País. FOTO: M.J./ El País.
La imagen de la "reconciliación" que publica este domingo El País. FOTO: M.J./ El País.

"El País" impacta aireando una foto de Rajoy almorzando en sorprendente compañía

El diario de Prisa publica una fotografía que reconcilia al presidente del Gobierno con su pasado político. Una comida en Sanxenxo con quien fuera su "enemigo público" número uno en los 80.

| ESdiario Medios

Lo cuenta este domingo el diario madrileño El País, el lunes 2 de enero, tras responder por el caso Trillo (“ha pasado muchísimo tiempo”, zanjó), Mariano Rajoy aprovechó el sol de Sanxenxo (Pontevedra) para comer en su lugar preferido, el Club Náutico. Allí ha pasado buena parte de sus vacaciones, siempre acompañados él y su mujer por la presidenta del Congreso, Ana Pastor, y su marido.

Sin embargo, cuenta la información, ese lunes estaba citada una pareja nueva en la mesa; para sorpresa de la clientela del Náutico, el hombre era Xosé Luis Barreiro Rivas, protagonista absoluto de la política gallega en los ochenta. El primer tránsfuga famoso de la democracia, apodado El Felón por un Fraga fuera de sí y enemigo histórico, el primero que tuvo en política, de Mariano Rajoy.

Según cuenta el mencionado diario, allí estaban los dos en la mesa, después de tantos años. El primer deshielo se había producido en 2010 en una entrevista a Rajoy en La Razón; allí dijo sobre Barreiro que tenía “mejor opinión de él que la que tuve en un momento de mi vida. Todos nos equivocamos”. Y hace dos años, en noviembre de 2014, Rajoy entregó a Barreiro el premio de periodismo que concede La Voz de Galicia, diario en el que Barreiro escribe. Allí Barreiro tendió su mano: “Más allá de las dificultades que ambos hemos tenido, sigue vivo el cariño y el compromiso con el que nos consagramos juntos en 1981 al servicio del país”. Rajoy se limitó a alabar su figura como analista. El titular en El País fue elocuente: Barreiro, el regreso del conservador pródigo.

Como bien recuerda la información, Xosé Luis Barreiro Rivas buen un personaje clave en la fundación de Alianza Popular (AP) de Galicia, tuvo un rol protagonista en el primer Estatuto de Autonomía. Fue el director de campaña de AP de las primeras elecciones al Parlamento de Galicia, en 1981. Ejerció la vicepresidente del Gobierno gallego de Fernández Albor y fue conselleiro de Presidencia; entre sus subalternos estaba un director general de 27 años, Mariano Rajoy. La carrera de Rajoy despegó meses después: el 8 de mayo de 1983 fue elegido concejal del Ayuntamiento de Pontevedra y semanas más tarde era el presidente de la primera Diputación provincial. Allí permaneció hasta el año más decisivo de su vida política, 1986. Su vida cambió a causa de Xosé Luis Barreiro.

A finales de 1985 Rajoy era presidente del PP de Pontevedra y candidato a la reelección. Pero Fraga, desde Madrid, dio orden de que se le descabalgase en favor de Barreiro. Rajoy dio la batalla a Fraga en contra del consejo de todo el mundo. Hizo unas declaraciones insólitas que cayeron como una bomba en Madrid. Hoy son historia: “Sin entrar en el análisis político de estos hechos, creo mi deber afirmar que los comportamientos personales de Manuel Fraga no me parecen, desde luego, ni correctos, ni democráticos, ni leales”.

Fraga lo llamó a consultas. Rajoy, cuya inspiración política era Pío Cabanillas, logró poner precio a su propia cabeza: dejaba a Barreiro el mando de AP si él encabezaba a lista al Congreso de los Diputados en las generales de 1986. Así sucedió, y así llegó Rajoy al Congreso. Pero sólo por unos meses, explica El País.

Que prosigue su relato: Barreiro, ese mismo año, protagonizó el caso de transfuguismo más famoso del principio de la democracia. “¿Es un tránsfuga permanente, un vendido”, le preguntó Feliciano Fidalgo. “Son manipulaciones; sólo cambié una vez de partido, pero el cambio fue espectacular y eficaz políticamente”. El vicepresidente de la Xunta inició una rebelión contra el presidente, Fernández Albor, despojándole de la mayoría con diputados afines para forzar su marcha; la rebelión falló, Barreiro dejó sus cargos en la Xunta (¿quién regresó de Madrid para ocupar la vicepresidencia vacante? Mariano Rajoy) y fundó un partido nuevo con el que apoyó una moción de censura del PSOE contra AP.

Así que Barreiro fue en 1986 vicepresidente de la Xunta con AP y en 1987 vicepresidente de la Xunta con el PSOE. Fraga distribuía el apodo para el antiguo amigo: El Felón. Maquiavélico, intelectual y analista fino, Barreiro era hijo de una familia humilde del pueblo de Forcarei. Su padre era cartero, algo que provocó un titular a cinco columnas en la portada de Diario de Pontevedra cuando se consumó la traición: “El hijo del cartero también llama dos veces”.

Y ahora, después de tantos años, los matrimonios Rajoy-Barreiro almuerzan en Galicia.