| 17 de Enero de 2022 Director Antonio Martín Beaumont

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Toñi Moreno, Carlos Sobera y Sandra Barneda
Toñi Moreno, Carlos Sobera y Sandra Barneda

Secret Story, la versión remasterizada de GH que regresa a la esencia de reality

Se agradece infinitamente el regreso de los anónimos, pero se agradece aún más el cambio de presentadores. Carlos Sobera estuvo sembrado.

| Milagros Martín-Lunas Medios

 

 

Dicen que la audiencia lo reclamaba, que el público necesitaba la presencia de gente corriente en un reality de televisión. Pues ya está, a falta de Gran Hermano, anoche se estrenó Secret Story versión anónimos. Y la verdad es que me rindo ante la evidencia. El debut fue apoteósico. La frescura de los anónimos engancha mucho más que la convivencia de una panda de famosos de serie zeta que habitualmente entran en los realities revirados como los toros, pensando en las cámaras, creyendo que tienen que dar espectáculo y contenido en esa jungla de convivencia para mantener el encierro el mayor tiempo posible. Resulta que no hay nada comparable a la candidez y la ingenuidad que rezuman aquellos que no conocen el universo de la televisión.  

La gala de presentación de Secret Story sedujo a un 14,5% de cuota de pantalla, los anónimos tuvieron que conformarse con un segundo puesto en el prime time, puesto que Antena 3 se impuso con la emisión de La tribu, la película protagonizada por Paco León y Carmen Machi que obtuvo 15,6% de share. Ojo al tercer escalón del podio que se fue para La Uno y Los Misterios de Laura. Las investigaciones de la detective despistada que su 10,4% se convierten en el mejor dato de esta temporada. Hablamos de series, por supuesto. Personalmente, agradezco los tiempos en los que vivimos que nos dan la oportunidad de recuperar emisiones perdidas. Si no fuera por el estreno de Secret Story, sin duda, en casa nos hubiéramos decantado por la serie de María Pujalte.

El estreno de "Secret Story" con anónimos

El programa arrancó con fuerza, con los nuevos presentadores vestidos a juego con los créditos del concurso, de fucsia o "azul Bilbao", como confesó Carlos Sobera, que en esta edición se mete en la piel del maestro de ceremonias y estará acompañado por Sandra Barneda y Toñi Moreno. La primera entró tocando un piano eléctrico; la andaluza de adopción apareció flanqueada por un cuadro de baile, todos al son de Será porque te amo de Ricchi e Poveri que se me antoja nos vamos a hartar de escuchar.

Digan lo que digan, Secret Story es una versión remasterizada de Gran Hermano, rezuma su aroma por todos los poros. Las esferas y los secretos me resultan absolutamente prescindibles. Ahora bien, lo de ayer fue un campanazo detrás de otro. Un lavado de cara con el que pretenden regresar a la esencia de antaño.

Para empezar, han escuchado al pueblo y las votaciones serán gratis. Los seguidores de este tipo de programas lo aplaudían en las redes sociales como si no hubiera un mañana. Lo que no tengo muy claro es que sirvan para callar aquellas voces que se quejaban del tongo en los realities de Mediaset. El tiempo dirá.

 

Se agradece infinitamente el regreso de los anónimos, pero se agradece aún más el cambio de presentadores. Carlos Sobera estuvo sembrado. Que el todopoderoso Jorge Javier Vázquez esta vez no tenga el don de la ubicuidad y desaparezca de la ecuación es un plus para soportar las eternas galas. Dicen que tiene que volcarse en Sálvame, que lo necesitan. Me da que donde se va a volcar es en su estreno en el teatro Reina Sofía de Madrid donde permanecerá hasta el 13 de marzo con Desmontando a Séneca. El tiranillo de Telecinco ahora va de filósofo. Yo creo que intuye que va de salida. Tarde o temprano todo acaba.

Hablando de tiempo. No es de recibo que un prime time termine a las 2 de la madrugada. La gente mañanea, trabaja, en fin. Con estos horarios ya he visto todas las galas. Total, si el resto de los programas se van a retroalimentar con el reality.

El papel de Toñi Moreno

¿Qué decir de Toñi Moreno? Por fin las mentes pensantes de Mediaset ponen en su sitio a la presentadora apaga fuegos a la que llevan maltratando unos cuantos años. Ya se merecía un reconocimiento en condiciones. Paradójicamente, en esta ocasión la veterana del programa es Sandra Barneda que pierde presencia frente a la pareja formada por Sobera y Moreno.

Respecto al empacho de fucsia, espero que no fuera una declaración subliminar. "¿Te ha dejado el traje Rocío Carrasco?", le preguntó Nagore al presentador. Pasopalabra.

Secret Story presenta más novedades en el plató. Excepto la veterana Nagore, el resto de los colaboradores son nuevos. Me divierte la verborrea de Mario Vaquerizo y sus razonamientos tan cabales, me encanta la simpatía de Cristina Boscá, de Xuso Jones no me atrevo a opinar, no lo conozco y espero que Vaquerizo en un futuro le deje meter baza. Respecto a los familiares y amigos defensores de los concursantes, lo de Jonathan, hermano de Cora, robando planos a diestro y siniestro es de otra galaxia. Carne de meme.

El casting de la primera edición de Secret Story anónimos, a priori, no decepcionó

Por mucho lavado de cara que se haga, un reality no es nada sin un buen casting. Esto es una verdad que no necesita demostración. Un axioma. El casting de la primera edición de Secret Story anónimos, a priori, no decepcionó. Como es habitual, la primera gala se centró en la presentación de los 16 concursantes. Sobera dirigió la orquesta con pericia y consiguió un buen ritmo. Los primeros retos que tuvieron que superar los concursantes desvelaron sus debilidades, sus fortalezas y la verdadera naturaleza de su carácter.

A Adrián, profesor de primaria, le pusieron un maletín con 40.000 euros. Toma el dinero y corre, le dijeron. Adrián se acordó de Woody Allen y optó por entrar en la casa. A las mellizas Laila Nissy, que llevaban tres años sin verse, les dijeron que solo podía entrar una. Laila ni titubeó: ella se había presentado y era la que tenía entrar. "Tú puedes ir a Supervivientes, le mandoneó a su hermana, Nissy obedeció y salió cabizbaja. Lo que ella no se imaginaba era que a última hora iba a ser repescada y que ambas concursarán como un ente. Para generosidad la decisión de Cora, la reggetonera hermana de Jonathan decidió que sus maletas fueran aplastadas por una apisonadora antes que las de Elena o la de Kenny que a pesar de llevar años sin ver a su madre rompió su carta para que Brenda pudiera leer el mensaje de sus hijos. "Yo tengo una conexión especial con mi madre y ya sé lo que pone ahí, que lo lea ella. Para una madre es importante", dijo.

Secret Story

Otros no fueron tan generosos. Carlos decidió que cada noche y cada hora despertaran a sus compañeros antes de tener que dormir con los acordes de Bertín Osborne como nana. El caso es que le entiendo. ¡Menuda tortura! Alberto prefirió no abandonar el café por lo que no dudó en hablar de sus bondades frente a las croquetas a la que tuvo que rehusar Virginia.

Carlos, el primer concursante no binario de la historia comenzó con una declaración de intenciones. "Me identifico como persona no binarie. Eso quiere decir que no me considero ni hombre ni mujer, estoy ahí en medio. Comparto cosas de ambos géneros, pero no me siento identificado con ninguno. Los pronombres no me importan que se refieran a mí con él o ella, o que sea incluso el género neutro con la e". Con el debido respeto, yo lo del género neutro todavía no lo he digerido. Que no digo yo que la lengua no sea algo vivo, siempre en evolución. No hablamos como en el Siglo de Oro, eso está claro, pero el género neutro todavía no ha calado en mi persona. El alter ego de Conchita Wurst recibió un mensaje de la ganadora-ganador-ganadore de Eurovisión. Tuvo que superar sus fobias a los insectos volantes para ganar la llave de entrada al concurso, lo mismo que Carmen, cuya insoportable incontinencia verbal provocó que fuera la primera nominada de la edición. Han pasado cuatro años desde que se emitiera el último Gran hermano con desconocidos. ¡Bienvenidos a la casa de los secretos! Tanto monta, monta tanto.