| 04 de Julio de 2022 Director Antonio Martín Beaumont

× Home España Medios Investigación Opinión Estilo Chismógrafo Deportes Tecnología Tvcine Economía Sostenibilidad ESdiario TV Mundo C. Valenciana Andalucía

Mitos acerca de la conducción autónoma

La conducción autónoma es el siguiente eslabón en el sector de la automoción. Cada vez, más fabricantes se suman al desarrollo de esta tecnología, pero existen numerosos mitos sobre ella.

| Carlos Nieva Motor

El estudio de &Audi "SocAIty", elaborado con la ayuda de expertos de renombre, analiza estas cuestiones, entre muchas otras, y aclara algunos de los mitos más extendidos en torno a esta tecnología.

1. Los coches autónomos serán como los coches convencionales, pero sin conductor

La aerodinámica es un factor clave cuando se trata de la autonomía de los coches eléctricos. Esto seguirá siendo así con la llegada de la tecnología de conducción autónoma. Sin embargo, en el futuro, la comodidad de los pasajeros será una prioridad, por lo que sus asientos ya no estarán necesariamente orientados en el sentido de la marcha. El espacio para los pasajeros se maximizará haciendo posible que los pedales o el volante se retraigan temporalmente.

2. Los coches autónomos podrán circular por cualquier lugar

Para que los coches autónomos circulen por las carreteras será necesario un software totalmente fiable y seguro, no sólo para el coche, sino para todo el entorno. Para ello habrá que ampliar la infraestructura incluyendo semáforos inteligentes y sensores de carretera. Las urbes se volverán más digitales, proporcionando un ecosistema adecuado para un número cada vez mayor de coches automatizados.

3. Los coches autónomos harán que conducir sea menos divertido

Una de las grandes preocupaciones para los amantes del automóvil: estar condenados al papel de pasajero inactivo. Algunos temen que su coche les impida atravesar el país y disfrutar del placer de sentir la conducción, con el pie en el pedal y las manos en el volante. Pero todo lo contrario: los coches autónomos no acabarán con la diversión que tenemos al volante. En el futuro, los propietarios de los vehículos seguirán teniendo la opción de conducir ellos mismos el coche o cederle el control en ciertas situaciones como el tráfico denso en autopista.

4. Los coches autónomos tienen un gran riesgo de sufrir ciberataques

Lo cierto es que los coches autónomos no serán más vulnerables que los coches convencionales. Sin embargo, la consecuencia de un ataque de hackers en los sistemas relacionados con la seguridad de un vehículo autónomo puede ser más grave. Por esta razón, los fabricantes desarrollan constantemente medidas de protección contra los ciberataques y mejoran los mecanismos de protección, tanto en el interior del vehículo como en el exterior. Lo importante es incorporar este factor de seguridad desde la fase inicial del diseño hasta el final del proceso.

5. Los coches autónomos necesitarán menos plazas de aparcamiento

No, en realidad los coches autónomos no necesitarán menos espacio de aparcamiento; pero lo utilizarán de forma mucho más eficiente. Además, si cada vez se utilizaran más coches de forma compartida, la densidad de vehículos en las áreas metropolitanas podría disminuir.

6. Aún faltan leyes que regulen la conducción autónoma

Es cierto que el desarrollo tecnológico en países como EE.UU. o China parece avanzar más rápidamente que en Alemania y Europa. Sin embargo, también es cierto que los legisladores alemanes crearon desde muy pronto un marco legal que da prioridad a la seguridad en el desarrollo de la tecnología de conducción autónoma. En junio de 2021 se estableció un marco legal que permite a los vehículos con conducción autónoma de nivel 4 o superior operar regularmente en el tráfico público, aunque solo dentro de áreas, un primer paso hacia una regulación más completa, en la que se está trabajando intensamente.

7. En casos extremos, los vehículos autónomos tendrán que tomar decisiones de vida o muerte

No es el propio coche el que decide, sino los humanos que programan el vehículo, que solo puede reflejar lo que el software especifica. Y todas las investigaciones anteriores lo demuestran: los coches son mucho menos susceptibles de cometer errores que los humanos. A mucha gente le preocupa la cuestión de si una máquina puede tomar la decisión correcta en una situación de peligro.

Sin embargo, según el estudio, el punto central es que un coche de conducción autónoma no tomaría su propia decisión en una situación de peligro, sino que sólo reflejaría las opciones de software de las que le dotaron sus creadores. Sólo puede asumir y asumirá las decisiones y valores éticos de las personas que lo han diseñado, y las aplicará sin su propia interpretación.

8. Los coches autónomos serán muy caros

El desarrollo de los coches autónomos es una tarea que requiere una gran inversión. A corto y medio plazo, por supuesto, esto repercute en los costes del producto. Pero a largo plazo, es decir, cuando estén listos para la producción en serie y se hayan amortizado los costes de desarrollo, los precios disminuirán. Además, el aumento previsto de la seguridad vial reducirá significativamente los daños que sufre un coche de conducción autónoma, lo que a su vez probablemente reducirá aún más los costes de reparación y del seguro.