Ayuso pone el dedo en la llaga: Sánchez omite la bandera y no gobierna para todos los españoles
La presidenta madrileña acusa al presidente del Gobierno de fomentar la división y la guerra de trincheras al excluir deliberadamente el símbolo nacional en su mensaje institucional por el Día de la Hispanidad

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha criticado duramente al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, por lo que considera una estrategia de división en España. “El Gobierno está alimentando la guerra de trincheras y de odios”, aseguró antes de participar en los actos oficiales por el Día de la Hispanidad en Madrid.
Ayuso subrayó que la ausencia de la bandera nacional en el vídeo institucional difundido por Moncloa evidencia que “ha decidido que no es el presidente de todos los españoles”. La dirigente madrileña explicó que esta omisión “no es un error ni un descuido: es una demostración de que no gobierna para todos, sino que prioriza intereses parciales”.
En sus declaraciones, también remarcó que el Ejecutivo central “alimenta la confrontación entre ciudadanos y fomenta la división social”, generando un clima de enfrentamiento que, según Ayuso, debilita la cohesión y la unidad de España. La presidenta defendió que, frente a esta estrategia, es necesario apostar por la concordia y por el respeto a los símbolos nacionales que representan a toda la ciudadanía.
Además, Ayuso recordó que el Día de la Hispanidad debería ser un momento de unidad y celebración del proyecto común español, y no un instrumento para generar tensiones políticas. “No se puede gobernar desde la división, y cualquier acción que genere enfrentamiento solo daña a los ciudadanos y a la imagen del país”, enfatizó.
Con estas declaraciones, Ayuso mantiene la presión sobre Sánchez en un momento marcado por la corrupción que asola a la Moncloa. La polémica sobre la bandera y el mensaje institucional del 12 de octubre ha abierto un nuevo frente en la relación entre la Comunidad de Madrid y el Ejecutivo central, generando debate sobre el respeto a los símbolos y la responsabilidad política en fechas emblemáticas.