| 28 de Junio de 2022 Director Antonio Martín Beaumont

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San Isidro 25ª. Beneficencia. El Rey Felipe VI se ha hecho morantista, seguro

La corrida de la Beneficencia contó con el Rey Felipe VI que pudo presenciar, por fin, una faena de las de Morante. Una suerte que solo tienen unos cuantos privilegiados y sus seguidores

| Miguel Angel Moncholi Ocio

El Rey a buen seguro ya se ha hecho morantista. Don Felipe y cuantos otros iban resignados a Las Ventas una tarde más, en la que se anunciaba en los carteles a José Antonio Morante "Morante de la Puebla", que nunca habían visto al genio, que nunca habían disfrutado de su ingenio, y que nunca habían gozado de su arte, ya creen en Morante.

Pero como la lotería, de vez en cuando toca el premio gordo. Y hoy los afortunados fueron los casi 24.000 espectadores que pusieron el cartel de "No hay billetes" en la monumental de la calle de Alcalá.

El premio del "morantazo" tocó en Madrid

Para disfrutar de semejante regalo hay que ser seguidor y no perderse una de las tardes de Morante, o tener la inmensa suerte de que ese día toque. Y en la Corrida de la Beneficencia a todos cuantos estuvieron presentes, les tocó el "morantazo". 

No, no crea nadie que la felicidad llega tan fácil. El primero de Alcurrucén fue manso, le costaba embestir y llegó parado, tardo y sin clase a la muleta. Asi que, para qué perder el tiempo. Morante tiró de estoque y abrevió cuanto pudo. Se agradece, don José.

Natural muy encajado de Morante (Foto: Plaza 1)

La suerte, el gozo llegó en el cuarto. Un alcurrucén muy en Núñez  que como sus hermanos salió suelto de en los primeros compases.  Así que, paciencia. Paciencia que tuvo su premio para los presentes de que le tocara en suerte al de la Puebla del Río.

Un toro noble, que repetía, justo de casta y transmisión pero suficiente para que Morante pusiera lo demás. Y lo demás fueron ayudados por alto para hacerlo al toro de inicio. Y derechazos de una gran cadencia, templados, de bella composición como grueso de una faena de ensueño. Derechazos, una , dos, tres tandas, a las que siguieron otras tanta al natural.

Muy ceñido, un derechazo de Morante de la Puebla (Foto: Plaza 1)

Faena medida, de regusto, de impecable composición, de resolución en los remates por bajo, el molinete, la trinchera, el kikirikí y los de pecho, largos y lentos, eternos... que concluyó con naturales de frente, al compás, a la cadera y hasta más allá.

Faena de dos orejas de no haberse malogrado con la espada

Llegó la hora de la verdad, de la espada y el Morante divino nos descubrió al Morante más humano. Una estocada honda defectuosa y dos descabellos que pese a todo, no le impidieron pasear un trofeo.

La tarde también nos ofreció la nueva versión, la versión moderna de El Juli, que brindó como sus compañeros a Don Felipe su primer toro, y el cuarto a Emilio de Justo, a quien sustituía y por quien entraba en el cartel de una Beneficencia que lo acogió con ganas después de sus dos tardes de San Isidro sin rematar con la espada.

Derechazo de "El Juli" que volvió a perder una oreja al fallar a espadas (Foto: Plaza 1)

Y se repitió la historia. Julián realizó una faena inteligente al segundo al que bregó de salida, más para detenerlo que para pararlo. Una faena de una gran técnica en la muleta, ganando distancia, perdiendo pasos. Tirando bien, ligando los derechazos y naturales con los de pecho sin moverse,  sin enmendarse, sobre un palmo de terreno.

Pero como digo, la historia se repitió. Y al igual que pasara en la cuarta de San Isidro y en la decimo tercera del ciclo, Julián falló a espadas, perdiendo la oreja y con ello la opción de ser reconocido en jurados y tertulias como el triunfador de San Isidro 2022. Con el quinto, manso venido a menos, al que ayudó rematando siempre arriba, poco pudo hacer.

Gesto de Julián de no volver la cara y apuntarse a la sustitución del compañero herido que no le restó puntos, antes al contrario, permitió confirmar a un "Juli" distinto, renovado, más vertical que habrá de recuperar la acción con la espada.

Tarde en la que Ginés Marín no se quedó atrás. Voluntarioso en una faena con altibajos al tercero, noble y con posibilidades de tocar pelo de no haber fallado a espadas, tuvo en el sexto un alcurrucén manso pero con opciones de no haber equivocado los terrenos.

Bien por el jerezano cuando dejó al descastado de núñez irse allá donde quisiera. Bien cuando ya en el sitio, que no era otro que junto a la puerta de toriles, le faltó dejársela puesta para ligar una faena al hilo, aprovechando la querencia; justo lo que hizo en los último compases, previos a las bernadinas y a una buena entera, que le obligaron a saludar una ovación.

Ovación con la que se recibió al Rey Felipe VI, al que le echamos de menos en más ocasiones en el palco real, lo mismo que a su padre Don Juan Carlos este año de retorno de la Fiesta tras la terrible pandemia que se ha llevado a tantos taurinos y aficionados. Así, no tendría Don Felipe que haber esperado tanto tiempo para presencia el milagro de la Beneficiencia obrado por Morante de la Puebla. Bueno, o tal vez sí.

Reseña:

Toros de Alcurrucén, muy en núñez tanto por sus hechuras como por su juego. Salvo el primero, todos con opciones para tocar pelo.

Morante de la Puebla: Silencio y Oreja.

Julián López, "El Juli": Ovación con Saludos y Silencio.

Ginés Marín: Ovación con Saludos y Ovación con Saludos.

Asistieron desde el Palco Real, Don Felipe VI y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso y el presidente de la Unión de Criadores de Toros de Lidia, Antonio Bañuelos.

Cuadrillas:

Destacaron, en varas: Salvador Núñez; en la brega: Alvaro Montes y Manuel Punta; y en banderillas: Juan José Trujillo y Rafael Viotti.

 

Cartel de hoy:

San Isidro, 26ª de feria

Toros de Fuente Ymbro para Rafael González, Juan Leal y Joaquín Galdós.