| 05 de Diciembre de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

× Home España Medios Tribunales Opinión Estilo Chismógrafo Deportes Tecnología Tvcine Economía Sostenibilidad ESdiario TV Mundo C. Valenciana Andalucía

De la medicina a la brujería y la extorsión

La psicóloga se adentra en el borroso mundo de los sanadores y las sectas para analizar cómo influyen y qué se puede hacer para liberarse, a partir de un caso muy célebre en Sevilla.

| Pilar Enjamio Opinión

 

 

He conocido esta interesante historia real a través de El Confidencial  para, posteriormente investigar y conectar con quienes sufrieron el abuso y extorsión. El doctor Angel Lara figura en el Colegio de Médicos de Sevilla en la especialidad de Medicina General y homeopatía  sin hasta ahora denuncias y es el protagonista de esa historia titulada con un elocuente "Brujos blancos: el homeópata sevillano que 'libera' pacientes por miles de euros'.

Hace aproximadamente unos seis o siete años le dio a su medicina un tinte chamanista con el poder de la tierra, el aire, el sol y curativa creando un grupo de terapia de elegidos llamado brujos blancos. Eso sí. con un importante aporte económico y amenazas  en caso de abandono, pidiendo ocho mil euros en caso de dejarlo.

Dos consultas, una en Sevilla y otra en Chiclana. Si bien una consulta inicial son 180 euros posteriormente subía hasta 300 o 600 al mes. Se considera una persona con carisma, salvador del mundo y de los adeptos o elegidos, dotado de genialidad. Lo que sucede es que la genialidad es narcisismo y en ocasiones tintes de locura y psicopatía.

Normas estrictas

Parecemos adentrarnos en el funcionamiento, control y amenazas de las sectas. Control mental y control de unos miembros por otros a través de subgrupos de vigilancia. Normas estrictas de alimentación, sexualidad, tipo de música y lectura, prohibición de televisión y redes sociales.

 

Miedo, angustia, culpa tanto dentro de los brujos blancos como si se consigue desprenderse de esa toxicidad 

 

El ser humano convertido en muñeco de trapo, como marioneta movida por hilos. Un candado al mundo real y propio, a la libertad de ser uno mismo. Secretismo a costa de amenazas y manipulación emocional. Exigencias económicas y emocionales cada vez mayores. Se quiere salir y se ve incapaz por lo que pueda suceder en el exterior. Miedo, angustia, culpa tanto dentro de los brujos blancos como si se consigue desprenderse de esa toxicidad y aniquilación propia del ser único.

En una entrevista a dicho médico, al hablarle de psicoterapeutas y especialistas en sectas, afirma que no tienen conocimientos sanitarios ni humanidad y que harán daño, en caso de publicarse, a un grupo con conexión. El miedo es el descubrimiento de ciertas prácticas que van más allá de simples terapias alternativas y acaso sean dañinas y lucrativas.

Hay que denunciar

El Confidencial lo ha publicado después de muchas investigaciones. Las personas que salen están como abducidas, con una confusión de identidad que deberá ser tratada mucho tiempo. En ocasiones, en sectas y no digo en este caso, hay consumo de ciertas drogas para adentrase en esos mundos y paraísos artificiales, en otras dimensiones muy oscuras unidas a los rituales de brujería.

Quien sale tiene un temor exagerado y pesadillas ante la creencia de que a través de esta oscuridad o inframundo tienen poder para destruirle más la vida y el equilibrio, ya deteriorado. Además de una temible agresividad o extorsión. Debe denunciarse y de este modo hay una seguridad añadida de que pueda investigarse si lo que se ofrece como una curación espiritual conlleva la destrucción del individuo .