| 23 de Septiembre de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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Rajoy, en un tenso encuentro con Sánchez, tras la campaña del 20-D
Rajoy, en un tenso encuentro con Sánchez, tras la campaña del 20-D

Rajoy se venga de Sánchez con una estrategia demoledora para el PSOE

En el PP no creen que con el actual líder socialista se pueda desbloquear la situación política. Por eso, ante la intransigencia del PSOE, han puesto en marcha un plan para acabar con él.

| Benjamín López Opinión

Pedro Sánchez va llorando de mitin en mitin, de entrevista en entrevista, por lo que él llama “la pinza” que según dice le están haciendo el PP y Podemos. Desde luego, es evidente que ni Rajoy ni Iglesias se han puesto de acuerdo en ninguna estrategia pero también es cierto que a ambos les interesa ningunear al PSOE.

En el caso de Podemos es obvio que lucha con el Partido Socialista por hacerse con la supremacía política de la izquierda española. Por el contrario en el PP entienden que no les queda más remedio. Sánchez ha radicalizado tanto su postura y ha defendido tanto su posición personal que es imposible contar con que actúe en beneficio del interés general tras el 26 de junio como tampoco lo hizo después del 20 de diciembre.

De hecho Sánchez va diciendo por todas partes que no pactará con el PP y que sus votos no servirán para mantener a Rajoy en el poder, ni por activa ni por pasiva.

Ante ese veto incondicional e intransigente, el PP ha tenido que plantearse cómo desactivar a Sánchez. Y han llegado a la conclusión de que, con todo el peligro que ello supone, lo mejor es ignorarle y ningunearle con la esperanza de que acabe tercero o, al menos, en empate técnico con Podemos. Eso supondría una situación insostenible para Sánchez dentro de su propio partido y muy probablemente su sucesor o sucesora tendría que abstenerse en una hipotética investidura de Rajoy.

Ese ninguneo se veía este mismo martes en Canal Extremadura. Allí, el presidente del Gobierno en funciones, descartó un debate en televisión 'cara a cara' con Sánchez con el argumento de que quizás el PSOE no sea el rival a batir. “No es muy razonable que lo haga (el debate 'a dos') con el PSOE porque no sé quién va a estar ahí de segunda fuerza política”, afirmó Rajoy.

La estrategia del PP pasa por presentar un duelo entre dos. Y ninguno de esos dos es Pedro Sánchez. Todo se reduce a una pelea entre Rajoy e Iglesias. El planteamiento es legítimo aunque no se puede negar que tiene un punto de venganza hacia Sánchez. Es cierto que el socialista se lo ha ganado a pulso. Su cerrazón hacia el PP ha sido irresponsable y ahora le pagan con la misma moneda. Si Sánchez está vetando e ignorando al partido más votado, el Partido Popular le ignora a él para forzar su caída que, entienden en Génova, desatascaría la investidura.

Un PSOE con "sentido de Estado"

El PP preferiría tener un PSOE fuerte pero moderado, con sentido de Estado. Saben que no es posible con el actual líder , empeñado en gobernar aunque los votantes y la realidad de los hechos se lo niegue. No juega a favor tampoco la relación personal tan mala que mantienen Rajoy y Sánchez pero eso sería secundario si hubiera un interés superior que ambos respetaran. La realidad es otra, España se juega mucho y en el PP sólo ven la solución de debilitar al máximo al PSOE para que el resultado electoral acabe con la actual dirección.