| 21 de Mayo de 2022 Director Antonio Martín Beaumont

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Sabina, Velasco, Ana Belén o Bosé, algunos de los miembros del "Clan de la ceja"
Sabina, Velasco, Ana Belén o Bosé, algunos de los miembros del "Clan de la ceja"

¿Dónde están los del "No a la guerra" y la ceja? La pregunta viral del momento

El conflicto en Ucrania desata una tormenta entre Margarita Robles y Pablo Iglesias, resucita a Zapatero y pone de relieve la hipocresía de quienes clamaban por Irak y callan ahora.

| Mr. Meme Opinión

 

La tensión en Ucrania ha tenido como primer gran efecto en España un nuevo espectáculo político en el Gobierno, con una parte acudiendo a la frontera rusa como pollo sin cabeza y la otra intentando atizarle al PSOE con un discurso seudopacifista: todo ello se resumen los discursos de Margarita Robles defendiendo la movilización y de Pablo Iglesias atacando a la OTAN como si estuviéramos en los años 80. 

La imagen exterior de España debe quedar por los suelos al ver cómo, desde dentro del propio Gobierno, se ataca de esta guisa a Estados Unidos y a las organizaciones que, junto a Europa, intentan frenar el expansionismo de Rusia en un mapa inestable como nunca en el que también asoman la "patita" China o Irán, nada menos.

 

Todo ello ha provocado un terremoto viral en las redes, donde se recuerdan los enfrentamientos internos y las aparatosas contradicciones de PSOE, de Podemos y de aquella formidable ola del "No a la guerra" que se movilizó en su día contra el PP y fue bautizada, por su cerrado apoyo a Zapatero, como el "clan de la ceja". ¿Dónde se meten ahora?, se preguntan muchos no sin razón.

 

 

Para elevar el bochorno del espectáculo, la misma Bildu que este fin de semana ha incorporado a la dirección de su partido dominante, Sortu, a varios etarras; se ha sumado ahora al timidísimo "No a la guerra" que Podemos y compañía entonan para cubrir el expediente, sin convocar las manifestaciones y levantar las barricadas que sin duda ya estarían en marcha de gobernar Aznar, por ejemplo.

 

 

Y claro, esa aparatosa doble vara de medir estimula los comentarios más sagaces, incidiendo en la "neolengua" que la izquierda maneja a la perfección para defender lo uno y lo contrario según indiquen sus intereses:

 

 

Pero más allá de la "diversión" que provoca esta mezcla de división, demagogia y cinismo, queda una lectura muy inquietante: cuando un partido de Gobierno, como es Podemos, lanza un manifiesto contra la "guerra", está perjudicando gravemente a España. Porque a quien se desprecia es a Europa, a Estados Unidos y a la OTAN... y a quien se apoya, en consecuencia, es a un sátrapa tan peligroso como Putin.

 

 

Como para que alguien ahí fuera respete a España, por mucho que Sánchez haga esfuerzos en balde por ser el primer en enviar fragatas al Mar Negro o cazas a Bulgaria: el equipaje del presidente, entre Pablo Iglesias y Zapatero, pesa demasiado en la credibilidad exterior de nuestro país.