| 03 de Octubre de 2022 Director Antonio Martín Beaumont

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Pedro Sánchez, en Málaga
Pedro Sánchez, en Málaga

El Referéndum de mayo de 2023

La victoria o la pérdida del Partido Socialista en las próximas elecciones municipales y autonómicas determinará la continuidad de Pedro Sánchez.

| Nico Sierra Capelo Opinión

 

El 28 de mayo de 2023 se celebrarán elecciones municipales en todo el Estado y autonómicas en doce comunidades, y en las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla.  Este día está señalado en rojo en las agendas de todos los partidos políticos en España

Los resultados que arrojen las urnas marcaran las elecciones generales que deben celebrarse en diciembre del mismo año. Esta situación hace que las elecciones municipales y autonómicas sean cruciales: un plebiscito sobre la gestión de Pedro Sánchez.

Las mentes pensantes del gobierno son, sin duda, conscientes del carácter plebiscitario de las elecciones municipales y autonómicas, y esa situación provoca dudas, agotar la legislatura o hacerla coincidir con los comicios de mayo.

Los que abogan por la coincidencia de ambas convocatorias, arguyen la movilización general del partido y el tirón electoral de algunos Alcaldes y Presidentes de comunidad. Pero, la principal causa que sustentan para hacer coincidir las tres citas electorales es el miedo a una derrota severa focalizada en Pedro Sánchez.

El sanedrín del Presidente teme la pérdida de comunidades como Valencia, Aragón, Extremadura o Castilla La Mancha, sumada a importantes alcaldías como Sevilla, Valladolid o Granada. La derrota en el Ayuntamiento de Sevilla, capital de provincia de mayor población que gobiernan en España, supondría un grave mazazo para los socialistas, que prácticamente los borran del mapa de la gobernación en Andalucía.

 

Si se producen estos resultados catastróficos para el partido socialista la rebelión interna va a ser contundente. Un gran sector del PSOE va a responsabilizar directamente de la derrota a Pedro Sánchez, por sus políticas sectarias y radicales, por sus pactos con los separatistas catalanes y con los herederos de ETA, o por la pésima gestión económica que está realizando el gobierno de coalición social-comunista.

En definitiva, por haber abandonado las políticas centradas de una socialdemocracia europea, por una ideología personal, el «sanchismo morado», de carácter autócrata y doctrina populista bolivariana.

En ese movimiento levantisco va tener especial relevancia Andalucía, donde los rescoldos del «susanismo» aguardan la ocasión para la revancha, y su líder regional, Juan Espada, o se suma a la revuelta o será arrollado por ella. Pero no van a estar solos, muchos dirigentes y militantes de otras comunidades se sumarán, ante el precipicio y la debacle que supondría que Pedro Sánchez sea el cartel electoral en las elecciones generales

Pero, el sentir mayoritario de los asesores de Moncloa -el más extenso número de puestos de libre designación jamás conocido en la historia- es agotar la legislatura al precio que sea necesario. 

Sus razones son bastante sólidas. La primera el control absoluto del «sanchismo» en todos los órganos de decisión del PSOE, menospreciando a la legión de posibles perdedores que se levanten en el mes de junio contra el líder indiscutible. La segunda razón -aun aceptando que la derrota en las elecciones municipales y autonómicas pueda ser de magnitudes siderales-, es que consideran que tienen tiempo suficiente para remontar. 

No olvidemos que Sánchez no es un tipo normal, morirá matando. Atémonos los machos, llegan meses duros y de gran manipulación informativa.

En el entorno del Presidente del gobierno estiman que tienen el viento de popa por los acontecimientos externos que les favorecerán. La crisis energética que está devastando a la industria y a las familias, se moderará.

La presidencia de turno de la Unión Europea, que Pedro Sánchez ostentará en el segundo semestre del año 2023, le dará gran protagonismo y pondrán marcar la agenda informativa. Además, y, como guinda mediática, la jura de la Constitución de la Infanta Leonor al cumplir la mayoría de edad.

 

Estas fuentes indican que vamos a conocer la mayor campaña propagandística política que hayamos vivido en la historia de nuestro país. Ponen como ejemplo, lo magníficamente bien que vendieron la reciente cumbre de la OTAN en Madrid. Serán seis meses, que apoyados en la amplia tropa mediática que dispone el gobierno, intentarán relanzar la imagen de estadista de Pedro Sánchez, rodeado y arropado por todos los líderes europeos. Abrirán y cerrarán todos los telediarios de España durante ciento ochenta y dos días.

Llegan meses duros

Con esos mimbres piensan que ganarán las elecciones generales, o al menos conseguirán, que el centro derecha no alcance la mayoría absoluta y poder reeditar un gobierno Frankenstein.

Las elecciones municipales y autonómicas de mayo de 2023 son un referéndum sobre la continuidad de Pedro Sánchez. Cuando votemos a un Alcalde o Presidente de Comunidad del partido socialista, pensemos que con nuestro voto estaremos apoyando a mantener al actual presidente del gobierno de España. Demos la oportunidad a los dirigentes socialistas de regenerarse, ya fueron capaces de expulsarlo una vez, y si los resultados electorales le son adversos, lo mandaran a su casa.

Pero no olvidemos que Sánchez no es un tipo normal, morirá matando. Atémonos los machos, llegan meses duros y de gran manipulación informativa.