24 de Junio de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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Una vista de la Puerta del Sol el 15M hace diez años
Una vista de la Puerta del Sol el 15M hace diez años

El pacto generacional fue la Constitución, no el 15-M

El pacto generacional que reconcilió las generaciones anteriores con las posteriores fue el sistema que nos trajo la Constitución y que algunos han querido dinamitar.

| Cristina Ayala Opinión

 

Se conmemoran este sábado diez años de aquel movimiento que algunos quisieron ver como el punto de inflexión de la nueva política en España. Diez años de un gran engaño colectivo en el que muchos, con su mejor intención, decidieron creer que las sombras del bipartidismo tenían su solución en las asambleas callejeras, llenas de soluciones mágicas y sencillísimas para problemas de muy difícil solución.

¿Que debíamos más de 700.000 millones de euros en deuda? No pasaba nada, la deuda era ilegítima y no había por qué pagarla. Esa frivolidad y ese engaño masivo fueron parte de la mercancía averiada que algunos decidieron adquirir. Algo debieron hacer muy bien, porque el resultado fueron  71 diputados, un 20% del Congreso. Hoy vemos con nitidez el coste de aquel engaño. 

España pasaba por un momento complejísimo, tras años de la misma receta socialista de siempre de despilfarro de fondos públicos que tan bien reflejaba la ministra Calvo, cuando afirmaba que el dinero público no era de nadie.

Años de pésima gestión pública, con una profunda crisis internacional de fondo nos pillaron con los deberes sin hacer y la caída no pudo ser más abrupta. Porque, aunque muchos hayan preferido olvidarlo por pura conveniencia política, el movimiento del 15-M no surge contra los “recortes” del Partido Popular, no.

 

Surge contra el gobierno socialista de Zetapé y la falta de soluciones que su política había ido generando en sus años de gobierno. Apenas una semana después de aquella quedada en la Puerta del Sol, iniciadora del 15- M, el socialismo aprobó el mayor recorte que se recuerda, que curiosamente, el imaginario colectivo (o mejor, la propaganda de izquierdas) adjudica a Rajoy, pero no:

La primera y única vez que se ha congelado la pensión de los jubilados o que se ha bajado un 5% el sueldo a los funcionarios ha sido con un gobierno de izquierda. Eso sí, por obligación impuesta por nuestro europeo ángel de la guarda. 

Últimamente está en marcha un magma social que también afecta a los jóvenes, que ya no quiere callarse, que vuelve a poner en valor el esfuerzo

Fueron los años en los que para compensar los números, que no había forma de tapar, el gobierno socialista distraía la atención con sus habituales triles, y tras años de ir cosiendo puntada a puntada la concordia entre españoles el irresponsable gobierno socialista comenzó a cultivar proyectos divisivos que han ido germinando en pocos años. 

No he oído mejor forma de retratar a la política que salió del 15- M que la que en su programa radiofónico relataba José Antonio Abellán una mañana de enero. Comenzaba diciendo que él fue uno de los que quiso creer en aquello, para después hacer un acertadísimo balance que retrataba a Podemos, el partido de charlatanes que capitalizó el 15- M. 

"Trajeron la peste"

Para Abellán, Podemos fue el partido que “nos dijo que todo era malo, inventaron problemas donde no los había, ofrecieron soluciones imposibles, enfrentaron a los españoles entre sí, donde había convivencia llegó el odio, demonizaron a los que creaban empleo, llamaron fascistas a los que se sentían orgullosos de su país, decidieron que apalear policías era una cosa para estar orgulloso y aparecieron las amenazas y los escraches. Nos trajeron la peste social”.

Tras haber fulminado a todos los que le acompañaron en su proyecto político, estos días Iglesias ha dicho adiós a la política como cargo público, pero nada parece indicar que no vuelva a lo que realmente le hizo sentir poder: la agitación social.

Consciente de que vienen tiempos complicados para el Gobierno, ha decidido que se quemen ellos solos y quedarse en la agitación y tratar de derribar el sistema del 78 desde fuera, viendo que los resortes desde dentro lo dificultan. Esto no hace bueno al partido socialista, ni siquiera mejor, porque a las instituciones, esta peste ha llegado exclusivamente gracias al sanchismo, solo por el hecho de permanecer en Moncloa. 

La única vez que se ha congelado la pensión de los jubilados o que se ha bajado un 5% el sueldo a los funcionarios ha sido con un gobierno de izquierda

Porque el pacto generacional de verdad no fueron las acampadas del 15-M, ni la política espectáculo surgida de aquello. El pacto generacional que reconcilió las generaciones anteriores con las posteriores fue el sistema que nos trajo la Constitución.

Es verdad que lo hemos dicho demasiado poco, solo en cada aniversario de la Constitución. Hemos estado tan convencidos de que era bueno, que no hemos hecho la suficiente pedagogía con los derechos, la convivencia y la libertad ganadas cada día. Porque todos esos valores hay que educarlos un día sí y otro también, y al no haber insistido en ellos, otros han comido ese espacio. 

 

Hoy, y todavía durante un tiempo, tendremos que seguir escuchando a quienes dan los carnets de buenos y malos, a los que han traído de vuelta el concepto aquél del “libertinaje”, a quienes inventan conceptos construyendo su ingeniería social anticapitalista, antisistema y anti sentido común.

Pero, soy optimista. Últimamente está en marcha un magma social que también afecta a los jóvenes, que ya no quiere callarse, que vuelve a poner en valor el esfuerzo para conseguir el objetivo en vez de abonarse a la engañifa de lo público como única opción, que reconoce derechos y obligaciones, que por fin es consciente de que los actos tienen consecuencias, y que parafraseando aquella frase del asesor de Clinton reconoce lo importante, reconoce el pacto social: Y es que no es el 15- M, es la Constitución, estúpidos. Así, en formato “nos stop”.