26 de Enero de 2021 Director Antonio Martín Beaumont

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Pedro Sánchez

Eutanasia: Una ley injusta, inoportuna e inconstitucional

Estamos posiblemente ante una de las leyes más antiliberales y crueles que se han aprobado nunca en España.

| Almudena Negro (^) Opinión

 

Por la puerta de atrás, sin debate social, sin informes jurídicos ni técnicos, desoyendo la opinión de los expertos se ha aprobado en el Congreso de los Diputados dar luz verde a la tramitación de una injusta, inoportuna y posiblemente inconstitucional ley de eutanasia. Inoportuna, sobra la explicación, por los momentos en que vivimos.

E injusta porque, al no existir una buena Ley de Cuidados Paliativos como la propuesta por el Partido Popular, se está abocando a los más débiles, a los más vulnerables de la sociedad, al suicidio asistido. No existe el derecho a morir, sí a no sufrir o no ser víctima del encarnizamiento terapéutico.

Algo perfectamente solventable mediante la universalización de los cuidados paliativos, el testamento vital y la sedación. Unos cuidados paliativos infradesarrollados en España, como denuncia el presidente del Colegio de Médicos de Madrid.

Ingeniería social

Detrás de esta ley se encuentra un pequeño grupo de activistas, de ingenieros sociales, empeñados en derrumbar los fundamentos de las sociedades libres, al tiempo que sacan provecho de ello. No es casual que al gobierno no le haya interesado darse por enterado de las opiniones del Comité de Bioética, del manifiesto de 82 catedráticos, 74 profesores titulares y varios miembros de academias jurídicas, o de la voz de los más de 160 juristas de todas las tendencias políticas que han alzado su voz ante lo que consideran una grave amenaza contra la seguridad de mayores, enfermos y discapacitados.

La ley es injusta porque ataca a quienes deberían tener una mayor protección, y es contraria a la dignidad de las personas

Pasan olímpicamente de la voz de los médicos, a los que solo les queda exigir que se respete la objeción de conciencia. Tampoco escuchan al CERMI ni a la ONU, cuyo Comité sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad ha dado un plazo de 60 días al gobierno para eliminar la eutanasia por discapacidad que la izquierda y Ciudadanos nos imponen, ante el retroceso de décadas que esta ley va a tener en la lucha de los discapacitados para conseguir la igualdad y dignidad que merecen.

Estamos posiblemente ante una de las leyes más antiliberales y crueles que se han aprobado en España. Pero es que además la eutanasia aprobada en esta ley, que será la menos restrictiva del mundo, se incluirá como una prestación del Sistema Nacional de Salud, por lo que será sufragado por quienes están a favor… y por quienes no lo estamos.

 

La eutanasia, por cierto, solo está legalizada en seis de los 190 países del mundo. En países como Luxemburgo, Bélgica u Holanda, donde existe esta ley, existe el acceso universal a cuidados paliativos.

La ley, que podría estar vulnerando los artículos 10,14, 15, 43.1, 49 y 50 de la Constitución Española de 1978, es injusta precisamente porque ataca a quienes deberían tener una mayor protección, siendo contraria a la dignidad de las personas. La ley de eutanasia aprobada es una derrota para la sociedad. En una democracia no se puede abandonar jamás a quienes sufren, y quien lo hace demuestra un elevado nivel de inmadurez.